Wolf Singer /Neurobiólogo"Un cerebro que conoce es diferente de un cerebro ignorante"Entrevista de Antonio Calvo a WOLF SINGER (EL PAÍS, miércoles 30 de enero de 2002).
WOLF SINGER, científico alemán, de 58 años, quien, desde 1980, es director del Instituto Max Planck para la Investigación del Cerebro, en Francfort (Alemania). Singer ha sido presidente de la Asociación Europea de Neurociencia y acaba de concluir el tratado Los fenómenos del conocimiento y la conciencia desde una perspectiva neurobiológica. Pregunta.
Hace cien años, Cajal cambió la manera de ver el cerebro ¿Estamos ahora en el
umbral de un nuevo cambio?
Respuesta.
Si, yo creo que actualmente se esta produciendo un cambio de paradigma en el
modo en que lo analizamos. La noción clásica asegura que el cerebro es un
sistema que procesa información, que necesitaba estimulo para ser activo, Todo
sucede a través de una secuencia lineal de operaciones que comienza; en los órganos
de los sentidos y que continua hasta llegar a estructuras de alto nivel; Ahora
lo que sabemos es que el cerebro no esta organizado así. Es un sistema
altamente distribuido que ejecuta muchísimas funciones analíticas y de mando
de forma paralela. No hay un único centro coordinador. P. ¿Entonces,
como se coordina la información?
R. Uno de
los cambios de paradigma es que ahora ya no analizamos los elementos a titulo
individual, uno a uno en esa jerarquía de procesos, sino que analizamos las
relaciones entre todos los componentes, y para eso hace falta un enfoque
totalmente diferente. Hay que hacer mediciones en múltiples lugares simultáneamente
y luego analizar la coordinación temporal precisa de todas esas relaciones. A
eso es a lo que me dedico en el laboratorio. Seguimos la hipótesis de que esa
interrelación entre los múltiples procesos se consigue a través de una
sincronización precisa de actividad rítmica, o sea que la correlación
neuronal de un objeto visual es la
actividad simultanea y sincronizada de un enorme número de neuronas
distribuidas en diferentes lugares del cerebro. Si se trata, por ejemplo, de un
perro que se mueve, ladra y enseña los dientes, habrá actividad en una serie
de zonas que analizan las emociones, otras la expresión facial del perro, otras
el sonido, otras la relación del animal con respecto a otros objetos... Todas
esas cosas se tienen que interrelacionar para saber que tienes enfrente. P. ¿Una neurona para cada cosa?
R. No, la gran ventaja de este código
tan distribuido es que antes necesitabas una neurona para un vaso, otra para una
copa, un cenicero... múltiples neuronas para múltiples objetos. Pero ¿qué se
hace con un nuevo objeto? Al no tener una célula nerviosa de representación
para ese objeto, no sabes que hacer. Con este nuevo sistema dinámico
puedes asociar neuronas que codifican componentes relativamente sencillos como
la transparencia, el color negro o la forma redonda, de manera que de forma
aleatoria se pueden interrelacionar según el contexto. De esta manera, para
codificar una taza de café se utilizan las neuronas que codifican la forma,
el olor, el color, todo se une para, dar lugar a una descripción distribuida. P. Entonces,
¿qué es y donde está la conciencia?
R. Hay
diferentes niveles de conciencia. El más simple lo tienen también los animales
y se trata de la capacidad de ser consciente de tus propios sentimientos,
pensamientos, acciones. Pero no es suficiente explicar la auto percepción como
agente libre autónomo para explicarlo todo. Pienso que la connotación superior
de conciencia, ser consciente de uno mismo como persona libre, responsable, etcétera,
es consecuencia del entorno cultural, y para eso hacen falta al menos dos
cerebros que sean tan complicados como el nuestro. P. Cada vez se descubren nuevas
posibilidades del cerebro de algunos animales ¿Son tan parecidas nuestras
mentes?
R. Hay cosas que ellos no pueden hacer, por ejemplo, establecer una buena teoría de la mente. Los chimpancés un poquitín, pero es como si fuera la mente de un niño de dos años. Son incapaces de desarrollar códigos simbólicos abstractos con un contenido determinado, y el lenguaje de signos que pueden aprender es realmente pobre. Ese debe ser el motivo por el cual no han desarrollado una cultura. Nosotros tenemos mucha más corteza cerebral, y lo interesante del cerebro parece estar justamente en como se conectan entre sí las neuronas de la corteza cerebral. Una sola neurona recibe unos 20.000 estímulos de otras células, y la mayoría viene de la corteza cerebral. Cuando nace el cerebro ya es muy rico en información, porque a través de los genes recibe una gran cantidad de conocimientos; ya están ahí los programas que te permiten hacer preguntas al mundo. -P. Antes se
decía que el futuro de cada uno estaba escrito en las estrellas y ahora se dice
que está escrito en los genes ¿Está de acuerdo?
-R. Si se
trata de saber qué es lo que se aprende, lo cultural, y qué está
en la naturaleza de uno mismo, la pregunta esta mal
planteada porque el genoma no esta nunca solo sino dentro de un entorno que le
dice que tiene que hacer. El genoma actúa por "el dialogo que se produce
con su entorno, no existe un genoma aislado. Lo mismo podemos decir del
desarrollo del cerebro, que desde el nacimiento hasta la pubertad establece
nuevas conexiones, de manera que la arquitectura se va formando durante esa época,
pero con la influencia del entorno. Por otra parte, hay otro problema
relacionado con el proyecto genoma: los científicos que no participan en él,
que no reciben dinero de ahí, no entienden por qué se está dando tanto bombo
a algo que en realidad es un trabajo industrial. Una vez que estén las
secuencias ¿qué tienes? Lo más interesante del genoma es la relación entre
sus componentes, la dinámica del proceso de lectura, ya que se trata de una red
muy compleja de interacciones que aún no se entiende. P. ¿Es
capaz la mente de comprenderse a sí misma?
R. No
lo podemos saber y, de hecho, es una cuestión sin resolver. ¿Si lo conocemos
lo comprendemos todo? A medida que adquieres conocimiento cambias; un cerebro
que conoce es diferente de un cerebro ignorante, así que es posible que siempre
nuestro cerebro este un poquito por delante de nosotros. P. Hace dos años se publicó una investigación que
aseguraba la regeneración neuronal, Algo que acaba de ser desmentido por otra
investigación. ¿Que opinión tiene de ello?
R. No es mi campo de especialización pero no hay duda de que en ciertas partes del cerebro, por ejemplo en el hipocampo, hay autentica neurogénesis, hay células madre que se diferencian en neuronas. Sin embargo hay muchas evidencias negativas en relación con esto en el neocórtex. Tiendo a creer que no debe haber demasiada neurogénesis en una corteza adulta. P. ¿Eso invalida las terapias cerebrales con células
madre?
R. Hay sistemas en el cerebral en los que la conectividad
no es tan importante, como por ejemplo el sistema dopaminérgico, que participan
un poco en la enfermedad de alzheimer, u otros que tienen que ver con el
parkinson. Estos sistemas son como duchas de productos químicos, una serie de
proyecciones difusas y extendidas que hacen sinapsis sin importar tanto donde se
establecen. Probablemente esos se regeneran mejor incluso con terapia de células
madre.
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