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El "vacío" es materia
Este cuaderno de
aproximación a la física fue elaborado con las notas, apuntes, fragmentos de
textos, lecturas y comentarios e incluso noticias y datos documentales que
sirvieron para nutrir los debates semanales del Taller realizado en el Caum
durante casi dos años. Sin embargo, correspondió a sus redactores dar
libremente al cuaderno el carácter que tiene. Una segunda edición permitiría
recoger cuantas críticas y correcciones merezca a propósito de mejorarlo e
incluso y si fuera necesario modificarlo. (Diciembre 2002)
Aproximación a la física
"Los conceptos físicos son creaciones
libres del intelecto determinadas por el mundo exterior.
En nuestro empeño por concebir la realidad, nos parecemos a alguien que
tratara de descubrir el mecanismo invisible de un reloj, del cual ve el
movimiento de las agujas, oye el tic-tac, pero no le es posible abrir la
caja que lo contiene. Si se tratara de una persona ingeniosa, podrá imaginar
un mecanismo que sea capaz de producir los efectos observados, pero nunca
estará segura completamente de si su imagen es la única que los puede
explicar. Jamás podrá compararla con el mecanismo real, y no puede concebir,
siquiera, el significado de una comparación que le está vedada. Como él, el
hombre de ciencia creerá ciertamente que, al aumentar su conocimiento, su
imagen de la realidad se hará más simple y explicará mayor número de
impresiones sensoriales. Puede creer en la existencia de un límite ideal del
saber, al que se aproxima el entendimiento humano, y llamar a este límite
verdad objetiva"
(Einstein).
El concepto, la palabra
materia es una categoría filosófica
que utilizamos convencionalmente para designar la realidad objetiva.
Al definir la materia y sus atributos –movimiento, espacio y tiempo- Lenin
subrayó que la propiedad característica de aquella es la de ser una
realidad-objetiva que existe independientemente de nosotros, de nuestra
conciencia, y es dada al hombre en sus sensaciones. Nuestras sensaciones
reflejan esa realidad, que es decir, todo absolutamente cuanto existe y con
independencia de que sea observado o no, objetos, fenómenos, seres,
procesos, cualesquiera que sean sus formas, incluso aquellas otras formas
posibles que puedan ser descubiertas en el futuro. "El mundo material y
perceptible por los sentidos –escribió Engels- es el único mundo real".
Materia es pues, de una manera general, todo lo que nos rodea, lo que se
llama el mundo exterior, que es, como todo lo concerniente al ser
humano, su psiquis misma y la sociedad, absolutamente cognoscible con el
paso del tiempo por muy complejas y excepcionales que parezcan a priori sus
diversas formas. "Materia –escribió Marx- es la sustancia única,
la única razón del ser y del conocimiento", la esencia más general del
mundo, como única base universal de todo lo existente. Digamos, pues, que la
unidad del mundo consiste en su materialidad.
En cada época histórica
las representaciones sobre la estructura y propiedades de la materia
señalan los límites hasta los que ha llegado el conocimiento y la pugna
también entre una y otra concepción del mundo. Así, lo mismo la
identificación del concepto materia como categoría filosófica, que la
reducción metafísica de la materia, fueron utilizadas en uno y otro momento
para luchar contra la visión materialista que pretende exponer las cosas a
la luz del conocimiento. Asimismo, el derrumbamiento de las viejas ideas
sobre la estructura de la materia, sería interpretado como el descubrimiento
de nuevos estados de ella y traducido como la "refutación" del materialismo,
es decir, como la "desaparición" de la materia... Lenin se encargó de
aclarar la inadmisibilidad de pretender identificar la categoría filosófica
de "materia" con las ideas, históricamente limitadas, acerca de la
estructura y las propiedades de la materia. Al formular el concepto materia,
partía de la diversidad cualitativa de ésta, de la inagotabilidad de su
estructura y propiedades. Y acertó. En la actualidad, además de los átomos
elementales y sus partículas componentes: electrón, protón, neutrón, se
conocen los fotones, los neutrinos y centenares y miles de subpartículas y
"antipartículas" (*), lo que permite pensar en antiátomos e incluso
antimateria, pero, eso sí, siempre como un aspecto más, posible,
cualitativamente distinto, del único mundo material. Del mismo modo
podríamos, al hablar de sustancia, hablar de antisustancia, pero recordando
que el concepto vino siendo interpretado en el transcurso de los siglos para
definir un aspecto de la materia como el de la diversidad de los átomos y
sus combinaciones cuantitativas, que ha quedado rebasado a límites antes
nunca imaginados. La ciencia ha descubierto nuevos aspectos de la materia,
unos normales y otros especiales, que se diferencian cualitativamente de la
substancia o la "cosa" en sí. Ejemplos como el del llamado vacío, las
ondas y los campos (**) físicos cualitativamente determinados:
campo electromagnético, campo de gravitación, campo nuclear, campo
ondulatorio, campo de partícula, etc,:. Todo ello nos habla de la diversidad
cualitativa de la materia, de la imposibilidad de reducir esta diversidad a
un aspecto determinado cualquiera de aquella, seguros de que la real unidad
del mundo estriba en su materialidad.
(*) predichas por
Dirac en 1930; dos años después, Anderson descubriría el "antielectrón"
al que denominó "positrón"’. Existen el "antiprotón" descubierto entre 1955
y 56, de masa igual a la del protón y carga igual, pero de signo opuesto, y
el antineutrón, partícula neutra de masa igual a la del neutrón, pero
de signo contrario y de momento magnético idéntico (un neutrón cuyo
movimiento rotatorio se ha invertido).
(**) región del espacio
físico (limitada o ilimitada) donde cierta fuerza eléctrica o magnética
interactúa con el entorno.
Espacio y tiempo son
categorías universales
empleadas para describir
las formas básicas de existencia de la materia. El espacio es
inseparable de la materia, es una forma objetiva, real, de existencia de la
materia; expresa el orden de existencia de la materia, en tanto que el
tiempo, el orden de mutación de los fenómenos. El tiempo (*) es uno de los
lados, una de las facetas del ser, del movimiento, del desarrollo. No puede
ni pudo existir jamás, el tiempo "vacío, es decir, en que no hubo nada, en
que no ocurría nada. Del mismo modo, el espacio es otro de los lados, de los
rasgos, de las facetas, que caracterizan a la materia en movimiento. El
espacio "vacío", es decir, desvinculado de la materia y de su
movimiento, es tan inexistente como el tiempo "vacío", como el movimiento
sin lo que se mueve. La unidad material del mundo, en sus diversas
manifestaciones y en todas las escalas de su desarrollo incesante, es una
unidad móvil, consustancial con el espacio y el tiempo. No existen procesos
físicos o materiales, o de cualquier otro tipo, que se cumplan fuera del
tiempo, del mismo modo que no hay procesos que acontezcan fuera del espacio.
Todo ocurre en el mundo que habitamos y no en un "mundo superior" mental.
Una de las grandes conquistas del siglo pasado –la teoría de la relatividad-
colocó la teoría de la inseparabilidad de la materia, el movimiento, el
espacio y el tiempo, sobre la base firme de los hechos físicos y de las
demostraciones matemáticas.
(*)
La comprensión del tiempo que incorpora el mundo al movimiento continuo la
expresó Heráclito (siglo VI-V a.n.e.): "Todo lo que ocurre en
el mundo, todo lo que empieza, surge, dura y por fin concluye se efectúa en
el tiempo, y, en principio, es inseparable del tiempo". "El día y la noche,
la rotación de los meses y los años, los ciclos de las estaciones y de las
cosechas nos dieron la noción del universo y nos instigaron a investigar la
naturaleza del universo" (Platón). Aristóteles escribió: "El tiempo
es el número de movimientos". Para Platón, tiempo y movimiento eran
la misma cosa.
Minkowski
(n.1864) escribió: "De aquí en adelante los conceptos del espacio, por sí
mismo, y del tiempo, por sí mismo, están condicionados a desaparecer y
transformarse en unas sombras pálidas y sólo la unión singular de estos dos
conceptos conservará una realidad independiente"
La materia y el
movimiento son absolutamente inseparables,
el movimiento es un
atributo, el modo de existencia de la materia, de la misma forma que lo son
el espacio y el tiempo. La materia no existe fuera del movimiento,
del mismo modo que no hay movimiento inmaterial. El movimiento es, por
tanto, tan increable y tan indestructible como la materia misma; lo cual
permite decir que la cantidad de movimiento presente en el mundo es
constante. El movimiento y su medida, la energía, no pueden pues crearse,
sino sólo transformarse y transportarse bajo la diversidad de formas: calor,
electricidad, magnetismo, luz, movimiento mecánico, etc. El materialismo
científico puso de manifiesto la dialéctica objetiva de las formas del
movimiento, dio una definición del movimiento como cambio en general,
irreductible cualitativamente al movimiento mecánico estricto. Pero aún
fueron muchos los físicos hasta fines del XIX que intentaron reducir los
fenómenos térmicos, electromagnéticos, etc., a las leyes de la mecánica. En
este sentido, Lenin se ocuparía de poner al descubierto la falta de
fundamentación de los neomecanicistas. Habló de los estrechos límites en que
pretendían situar la teoría electrónica... Y fue el surgimiento y desarrollo
de la mecánica cuántica que vino a confirmar sus predicciones: "Las leyes
que regulan el movimiento de los microobjetos no se pueden encuadrar
-escribió- dentro de los marcos de la teoría electrónica".... Incluso el
desarrollo de la física del núcleo atómico y de las partículas elementales
vino a demostrar que también la "mecánica cuántica" tiene una esfera
limitada de aplicación. Pues, sirviendo la teoría para explicar los
movimientos de los microobjetos, incluidas las partículas fundamentales, sin
una explicación suficiente no refleja los profundos nexos internos
existentes de la estructura de estas partículas.... Y es ahí, casualmente,
donde está detenida la gran investigación pendiente y su estrecha relación
con el hondo significado del vacío espacial, la "quintaesencia", toda
vez que el escollo que representó la aparente acausalidad de la nueva
teoría fue afortunadamente superado, dando una vez más razón al postulado
materialista, de la causalidad dialéctica contenida, una de las cuestiones
fundamentales de la filosofía; entendiendo por dialéctica, la ciencia de las
leyes generales del movimiento y la evolución de la naturaleza, la sociedad
humana y el pensamiento.
El concepto Universo es
precisamente la unidad dialéctica de la materia,
es decir, la conexión total de la naturaleza, comprendido el "vacío
espacial". El llamado vacío, una forma de manifestarse la materia
espacio-temporal, no es la nada, por lo que no puede existir sin ser
algo, y ese algo es precisamente la materia. La materia "llena" y "es todo"
el espacio-tiempo en sus diversas formas. Una de estas formas es la aparente
ausencia de materia en el vacío espacial, otras son las normalmente
conocidas, sensorialmente percibidas o comprendidas, de propiedades
corpusculares u ondulatorias. Así pues podemos decir, que la civilización de
los griegos dio en llamar vacío, éter, quintaesencia, etc., a una
forma material del espacio-temporal no investigada todavía, pero que estamos
muy cerca de conocer probablemente como la señal perdida que conduce a
descifrar el mayor de los enigmas: la interconexión y unidad de la
estructura y comportamiento eterno de la materia.
"La conjetura sobre el
éter ha existido durante miles de años, y hasta hoy sigue siendo una
conjetura. Pero en el momento actual existen ya mil veces más canales
subterráneos que conducen a una solución del problema, es decir, a una
determinación científica del éter. Tanto es así que la naturaleza de la
materia no es ya un problema metafísico, porque se está convirtiendo en un
problema de orden experimental y positivo"
(V. Lenin. 1870-1924).
El Universo en la
antigua Grecia quedó construido a partir de la mera observación cual una
bóveda o gran esfera que rodeaba la esfera de la Tierra, ya conocida como
tal en el s. III a.n.e. Las "estrellas fijas" y la Vía láctea parecían
moverse rígidamente unidas a la bóveda que giraba alrededor de un punto
fijo. En la Edad Moderna el éter o vacío se entendería como un medio
mecánico más, semejante hipotéticamente a un fluido elástico que
llenaba todo el espacio y era capaz de transmitir la luz y, en general, la
interacción electromagnética, sin ofrecer resistencia alguna al movimiento
en general y de los cuerpos celestes. Según la teoría de la física de
partículas elementales, el éter (vacío) no es un campo, está "lleno" de
campos que contienen energía y partículas evanescentes que
pasan de existir a no existir, proporcionando cuerpo a la nada. Hoy,
desde el punto de vista moderno, al vacío físico se le atribuyen algunas de
las propiedades de un medio material ordinario. Sin embargo, el concepto
"vacío" significa, vulgarmente todavía, un espacio completamente libre de
materia, sin ninguna partícula material (lo que no es cierto en los espacios
interplanetarios). Se dice, "enrarecido" cuando las distancias entre las
partículas son de unas cincuenta mil veces su diámetro, o sea, prácticamente
sin posibilidad de chocar una con otra. Desde este punto de vista, vacío, en
el cosmos, significaría, sin más, la inmensurable profundidad espacial que
oculta la infinitud, convertida en distancias inimaginables entre los
planetas y sus satélites, astros, galaxias y cúmulos galácticos. E
igualmente en el micromundo del átomo, de las partículas interatómicas y de
las subpartículas, donde las distancias "llenas" de vacío son de magnitudes
relativas inimaginables. Citemos como ejemplo el vacío interatómico, donde
el diámetro del núcleo apenas equivale a una cienmilésima del volumen total
del átomo.
"La mayor parte de la
materia galáctica no se presenta en forma de estrellas, gas polvo que
podamos detectar sino que consiste en cierta materia invisible que
llena un inmenso espacio dentro de la galaxia y en torno a ella"
(Nigel Henbest)
La inmensidad del
"vacío" sideral:
Correspondió a Hiparco de Nicea (150 a.n.e) ser el primero en
calcular, con los datos de Eratóstenes del diámetro de la Tierra, la
inmensa distancia de vacío existente entre la Luna y la Tierra (unos 384.000
kms, 30 veces el diámetro del planeta). Aristarco de Samos, padre del
método usado por Hiparco, aunque erró al calcular la distancia entre
la Tierra y el Sol (que estimó en sólo 20 veces más que la de la Luna,
siendo unas 400 veces más), contribuyó a dar nuevas e inimaginables
dimensiones al espacio existente alrededor de la Tierra... Pero,
detengámonos aquí un momento, pues merece la pena recordar la convulsión que
causó el citado Aristarco, el más osado de los astrónomos griegos:
puesto el sabio a calcular el tamaño del Sol, sembró una tremenda duda,
porque si el cálculo era correcto (aunque erró creyéndolo sólo 7 veces mayor
que la Tierra), había que reconocer al Sol más dotado físicamente que la
Tierra para ocupar el centro del Universo... ¡Tendrían que pasar 1400 largos
años hasta que Copérnico pudiese dar vigencia a tan revolucionario
punto de vista! En 1572 sería Ticho Brave el encargado de advertir,
al contemplar sorprendido la aparición de una estrella aparentemente nueva
(una supernova) en la constelación de Casiopea, que existían distancias
reales, inmensos espacios vacíos más allá de la Luna, donde objetos con
brillos cambiantes como el descubierto ponían seriamente en cuestión las
ideas existentes sobre las dimensiones e inmutabilidad del Universo... Pero
sería Johannes Kepler con sus descubrimientos en 1673, quien abriría
camino hacia la determinación exacta de distancias enormes existentes en los
espacios interplanetarios. Pocos años después, Richer y Cassini,
utilizando como método el paralaje ( la visión prolongada desde
dos puntos opuestos de la Tierra hasta un mismo objeto distante) pudieron
calcular la distancia del Sol a la Tierra: 136 millones de kms (serían 150).
Las dimensiones espaciales, el vacío sidéreo considerado inmaterial, se
hacía creciente e interminable, cada vez más. La distancia del radio solar
hasta Saturno resultó ser de 1.427 millones de kms.; la de Plutón: 11.475
millones de kms. Mientras tanto, hacia 1755, Immanuel Kant se
ocuparía de multiplicar la extensión espacial hasta lo que supuso que eran
cúmulos nebulosos creadores de "universos-islas". En 1785 William
Herschel llegó a calcular, sorprendido, que el diámetro de la Vía Láctea
podía ser de unas 850 veces la distancia a la
estrella Sirio, estimada
en 8,8 años luz, es decir, de unos 7.480 años luz ( Pasados los años la
medida resultaría ser de 100.000 años luz).
Hacia 1830 ya se sabía
que el Sistema Solar se extendía miles de millones de kilómetros en el
espacio vacío, y quedaba por calcular el tamaño total de la Galaxia; aún así
y todo, una pequeña porción del vacío sideral, como así se demostró
enseguida. Herschel y Charles Messier descubrirían la
existencia de "cúmulos globulares", agregados esféricos muy densos, núcleos
de estrellas, manchas nebulosas que resultarían ser nuevos, y más sistemas
galácticos como el nuestro. Mientras tanto, las distancias observadas habían
seguido creciendo y con ellas el llamado vacío espacial. En 1830-38 la
medida que hicieron Bessel y Henderson del paralaje de
la estrella 61 de Cisne, asombró por su inconcebible distancia: 11 años luz
, lo que redujo a un punto insignificante la anchura del sistema solar... En
1840 la medida de Vega daría 27 años luz... Las Nubes de Magallanes
resultaron hallarse a más de 100.000 años luz de nosotros, corregidas
después a 150.000 la Mayor y 170.000 la Menor, una y otra con miles de
millones de estrellas.
Hacia 1920, la dimensión
del espacio en estado vacío alcanzaba cotas inimaginables,
pero, aún así y todo, no parecían rebasar los 200.000 años luz de diámetro.
Mas un buen día de nuevo todo cambió: la inexplicable luminosidad de una
"nebulosa" (Andrómeda) obligó a pensar en dimensiones y distancias situadas
más allá de la Vía Láctea. Andrómeda parecía estar alejada entre 1 y 2,5
millones de años luz... Y no quedó ahí la cosa: en 1942, un apagón en Los
Ángeles durante la II Guerra Mundial permitió a Walter Baade deducir
que Andrómeda se hallaba a 1,5 millones más de años luz, de lo
estimado hasta entonces..., con lo que, así, de golpe, resultaba casi
duplicado el tamaño del Universo... Después se observarían acumulaciones
galácticas como la de la Cabellera, que encierra unas ¡11.000 galaxias!
separadas entre sí por vacíos o distancias siderales en apariencia
inmateriales de unos 300.000 años luz... Finalmente, se descubrirían
distancias espaciales incomparablemente mayores; gigantescos e incontables
grupos de galaxias y espacios supergigantescos separados por inmensos "vacíos".
Valga de ejemplo la distancia que nos separa del quásar
RDJ030117, registrada por el observatorio de Monte Palomar: 11.100
millones de años luz.
Por si todo esto fuera
poco, se acabaría descubriendo que la expansión cósmica lejos de irse
reduciendo ¡se acelera! ... Según últimas observaciones muchas de las
galaxias se encuentran entre un 10% y un 15% más lejos de lo anteriormente
calculado. Es decir, que, de seguir así y si esto fuera cierto -lo que hay
razones para dudar-, el vacío espacial seguiría haciéndose extensible hasta
el infinito, a "riesgo" de atravesar un límite a partir del cual sólo
quedaría a la vista nuestra galaxia, en cuyo caso hablar de vacío espacial
llegaría a convertirse en un algo sin sentido.
El Hubble ha revelado la
existencia de 50.000 millones más o menos de galaxias, con una media
de 300.000 millones de estrellas y sus correspondientes planetas. De
Andrómeda nos llega la luz que salió de allí hace más de dos millones de
años... Con el Hubble vemos galaxias tal como eran hace más de 10.000
millones de años luz, es decir, situadas a una distancia de más diez mil
millones de años luz, o sea, tal cómo eran de "jóvenes".
Se sabe que las galaxias
en espiral son más de la tercera parte de las existentes visibles. El resto
son elípticas. La razón por la que gases y polvo se disponen de manera tan
exótica no parece estar muy clara. Sospechan que el mayor responsable son
las ondas gravitatorias que recorren la galaxia y afectan a cuerpos
que pueden encontrarse a distancias siderales. Simulaciones en ordenador
muestran que este efecto desencadena la distribución en espiral de la
materia galáctica. Einstein predijo este tipo de ondas. De su teoría
de la Relatividad se deduce que éstas únicamente pueden ser emitidas por
masas aceleradas, al igual que las partículas cargadas, que, cuando se
aceleran, irradian luz. Este tipo de ondas se propaga desde su fuente –por
ejemplo, dos agujeros negros (*) que orbitan alrededor de otro- hacia
el exterior en forma de pequeñas ondulaciones que rizan el espacio. Cuando
una de ellas atraviesa una galaxia, provoca que las estrellas y el polvo
sufran una aceleración gravitatoria que tiende a concentrarse en la cresta
de la onda, mientras que las regiones que se corresponden con el valle se
despueblan.
Mientras tanto, últimas
informaciones dan notician del registro a 10.000 años luz de un
quásar(**) y de la observación de multitud de galaxias ocultas a la luz
visible y desconocidas hasta hoy. Y se habla de que ciertas observaciones
permiten pensar que las galaxias sean el doble de lo que creímos... Es
decir, estamos empezando, ahora, a conocer el Universo y cómo su aparente
armonía y belleza muestra hechos tan evidentes como el de nuestra galaxia,
que está en trance de "partir y asimilar" a su vecina más próxima, la enana
de Sagitario, ya condenada a ser devorada por las regiones exteriores de la
Vía Láctea.
(*) Agujeros negros:
Objetos cósmicos que surgen como consecuencia de la compresión de un cuerpo
por las fuerzas de la gravitación hasta dimensiones menores que su radio
gravitacional, culminando con una "implosión" singular y, probablemente,
con su desaparición total... Antes de atravesar el horizonte, todas las
partículas que caen en un agujero negro adquieren una cantidad de energía
del orden de su energía de masa. Las estrellas del centro galáctico se
desplazan a muy alta velocidad como si fuesen atraídas por una enorme masa.
Hay quienes proponen a los agujeros supermásicos, como legados del mítico
Big Bang, que se habrían formado en el seno del gas primordial y que habrían
estado íntimamente relacionados con la formación de las futuras galaxias. El
agujero detectado en el centro de nuestra tiene la masa de tres millones de
soles y todo gira a su alrededor. Y se han registrado tres en las cercanías
de la Tierra, a 50 y 100 millones de años luz. Con este trío ya son 17 los
localizados en nuestras proximidades. El cúmulo de la Virgen, la gran
galaxia elíptica M 87 sugiere la presencia de un agujero negro (de 3 109
masas solares) debido a la presencia de un disco de rotación rápida
alrededor de un eje. La M 31, de la nebulosa de Andrómeda, alberga un
supermasivo del orden de 3x10 elevado a 7 masas solares. El Hubble ha
registrado en la galaxia elíptica Centauro un disco de gas caliente que está
siendo engullido por un agujero negro. En la constelación de El Aguila, un
microcuásar, a 40.000 años luz, "consiste en un agujero negro varias ves más
masivo que el Sol, en órbita de una estrella normal", ésta se calienta y
emite rayos X conforme es atraída. El proceso es tan violento que se
producen explosiones impredecibles, que dan lugar a dos chorros
espectaculares en sentidos opuestos, uno se mueve hacia nosotros y el otro
se aleja, con velocidades mayores que el 90% de la de la luz". Nature
: "Un monstruo 3,2 millones de veces más masivo que el Sol ocupa el centro
de nuestra Vía Láctea".
En 1971 y 1972
respectivamente, Hawking y Bekenstein han
mostrado sorprendente e independientemente, el primero, que un agujero
negro puede no tener rotación, y, el segundo, que la temperatura de
un agujero podría ser efectivamente cero absoluto. Además, los rusos
Zeldovich y Starobinsky han descubierto la emisión de partículas.
(**) Cuásares.
Como han confirmado las últimas imágenes del Hubble, nacen de la colisión de
dos galaxias, que terminarán creando un agujero negro. Estaban
erróneamente considerados como los astros más luminosos del universo. Se
alimentan con la energía que se desprende del violento encontronazo y del
material galáctico circundante, y crecen en el centro de la nueva galaxia
hasta convertirse en objeto celeste tan brillante que puede ser detectado a
distancias superiores a los 10.000 años luz. Se cree que su excepcional
luminosidad se debe a la presencia de un agujero negro gigante en el corazón
de la nueva galaxia, que puede ser debido a que la materia gaseosa que lo
rodea, que gira muy rápidamente, alcanza elevadas temperaturas debido a los
fenómenos de fricción y turbulencias. De ahí la radiación tan intensa que
emiten.
La cuestión no parece
tener fin. Al
cabo de XXVI siglos desde la física griega, el tema del Universo sigue
lastrado con la incógnita todavía no despejada de la composición real del
quinto elemento aristótélico y su papel mismo como fundamento probable de
toda expresión material, ondas, cuarks, quántos, campos, micro y
macrocorpúsculos, desde el átomo y sus partículas pasando por las moléculas
hasta los cuerpos celestes y los conglomerados galácticos.. De manera que
las palabras éter, vacío, quintaesencia, etc., vuelven a cobrar particular
importancia, recurridas incluso a veces con intenciones inconfesables... Si
bien, desde el punto de vista moderno, tendremos que reconocer que en las
Ciencias Naturales domina desde hace algún tiempo la noción de que las
oscilaciones del éter o vacío existen independientemente de nuestra
conciencia. George Gamow , un científico seguidor de Schrödinger,
pretendió en 1904 considerar el éter como una realidad material, "una
quinta dimensión añadida a las cuatro habituales del espacio". ¿Cómo
están las cosas desde entonces? El desarrollo sucesivo del conocimiento
permitirá, sin duda, penetrar en niveles estructurales más profundos de la
materia formal del vacío. Mientras tanto seguirá siendo un semillero de
problemas y un refugio de idealistas al uso, pronto a descubrir en él la
manera de recuperar del pasado más primitivo los valores absolutos, la
inmutabilidad, la mano suprema, etc., no obstante que la materialidad del
vacío esté confirmando en nuestros días la explicación que diera
Lomonosov::
"No sólo los átomos
son materiales, sino también el espacio que llena los intersicios
interatómicos".
Se está diciendo que el
vacío cuántico es un verdadero objeto físico,
es decir, la materia espacial que contiene en potencia y disposición formal
todos los campos y todas las partículas posibles en este Universo. Pero
tenemos que añadir, que por basarse todavía la física de los cuantos sobre
los dos conceptos materia y campo, ésta representa una teoría
dualista y no adelanta ni un solo paso el viejo problema del concepto de
campo. Pues, de aceptar la existencia, además, de un vacío real, o y
de un éter estructurados, de cierto o parecido carácter "extraño",
compañero del campo, pero sin unidad o conexión esencial, volvería a
plantearse la discontinuidad, cuando no el supuesto contacto a
distancia... Y no hay tal. La materia –a nuestro modo de ver- es en todos
los casos una y solamente una, aunque de infinitas formas, siempre en
condiciones de poder entenderla, esforzando un poco la imaginación, conforme
a la explicación ejemplar que dieran Einstein y de Broglie:
"un corpúsculo que se mueve no es otra cosa sino una burbuja sobre la onda
de radiación en el sustrato básico del universo". Su equivalente
por tanto sería decir, para no desligar burbuja y sustrato, que todas las
formas son parte inseparable de la única materia espacio-temporal, en cuyo
caso tendríamos que admitir que los cuerpos -contrariamente a la lección
aprendida (fundada en la discontinuidad)- no ocupan un lugar en el
espacio; son parte misma e inseparable del espacio material.
Nosotros pensamos, en
fin, que espacio, vacío, éter, quintaesencia, hilem, campo,
líneas, ondas, partículas, antipartículas, neutrinos, cualesquiera
subpartículas incluidas las spartículas, y las gravitacionales, o
antigravitacionales si aparecieran, es decir; toda forma o fenómeno
ondulatorio o corpuscular conocido o por conocer, como las llamadas "cuerdas"...,
son formas distintas de manifestarse la materia espacio-temporal,
y que ésta existe independientemente de nuestra conciencia, que no ha
sido creada por nadie, es eterna e infinita, y hace posible utilizar sus
leyes y probabilidades para edificar el mundo que más permita a una
humanidad inteligente supervivir de la forma más segura, solidaria,
venturosa y altamente creativa... Siguiendo estas pautas, vivimos en
la convicción de que al igual que son producto de procesos materiales la
infinitud de formas citadas, lo son igualmente, si bien altamente complejos,
la psiquis, el espíritu, la conciencia, el pensamiento y las ideas, fruto en
general de la más alta y estupenda masa de materia organizada del Universo
conocido: el prodigioso cerebro humano, su capacidad y potencial
inteligente. Y algo a tener en cuenta de importancia suma: que cuanto más
evolucionado psicológicamente es el cerebro humano, mayor es el impulso a
explorar, mayor la "curiosidad excedente", el "deseo de conocer".... Hay
quien atribuye a este, llamemos: "exceso cualitativo" de capacidad
inteligente, el hecho de que, cuando el ser humano es esclavizado,
explotado, oprimido, excluido, sometido a la ignorancia, marginado o
maltratado, esa "cualidad" o potencialidad inteligente se constituya en un
factor concausante de las diversas reacciones y padecimientos posibles:
tensiones y angustias desesperantes, depresiones y enfermedades físicas y
mentales, cuyos daños inmensos, profundos, de todo orden para el individuo y
la sociedad siguen siendo ignorados.
Marx
resumió semejante situación con su dramático gritó tremendamente acusatorio:
"¡estáis idiotizando al hombre!"..
Sobre la naturaleza de
la materia:
Mitos procedentes de culturas tan antiguas como las de Babilonia, Egipto,
India y China hacen alusión a la existencia de una sustancia eterna a partir
de la cual se formaron todas las cosas. Desde la antigüedad se pensó que
eran tres los "elementos" materiales básicos de la naturaleza: tierra, agua
y aire, a los que los griegos Anaxímenes, Anaximandro y Heráclito
añadirían uno más, el fuego. Aristóteles imaginó un quinto elemento
situado más allá del dominio terrestre (quinta/esencia): éter, de
esencia divina, constitutivo de los cuerpos celestes (perfectos) organizados
en esferas concéntricas, con una, la mayor, el "móvil primario" (primum
mobile) haciéndolas girar por fricción. Rechazó el vacío, que
concibiera Demócrito (*) como medio "real" necesario para el
libre desenvolvimiento de los átomos, negándose a reconocerlo porque impedía
el contacto entre las cosas. Su legado como tal, y, sobre todo, la
utilización teológica que harían de la filosofía subyacente en sus teorías
marcarían dramáticamente el proceso histórico frenándolo durante ¡dos mil
trescientos años!... Pero es más: aún en nuestros días la quintaesencia, el
éter, el "vacío" (ausencia aparente de materia y dimensiones
espacio-temporales indefinidas) no ha recibido una explicación clara,
coherentemente científica. Sólo se sabe, sí, como anteriormente dijimos, que
el interrogante de su materialidad está a punto de ser despejado gracias a
la observación de sus efectos revelados en los fenómenos cósmicos
gravitacionales y en los relacionados con el estado del Universo.
(*) Empédocles, Demócrito,
Leucipo y, finalmente, Epicuro formularon la hipótesis del átomo, de la que
más tarde se haría eco Lucrecio en su obra De rerum natura. Saber con
certeza cuáles fueron los factores determinantes del "milagro" griego, aquél
florecimiento rápido y ágil, de desarrollo intelectual, que en dos siglos
dio a la humanidad lo que otras naciones no han dado en milenios, sigue
siendo una asignatura pendiente, sin olvidar dos factores principales, uno,
la explotación del trabajo de los esclavos, y, otro, que su llamada
democracia se desenvolvía en ausencia de una religión preponderante.
Paso a paso, tendremos
ocasión de ir viendo la manera en que la historia del éter o vacío
ha venido siendo piedra angular a la hora de interpretar el mundo,
bien como un hecho de causa material única, bien como un echo de causas
múltiples, material y /o divino, eterno o finito, automovido o impulsado,
continuo o discontinuo, de composición ondulatoria o corpuscular; con la
existencia o no de un éter (vacío) vehículo del lumínico y la gravedad,
medio independiente o no como tal, tejido de fondo, sustrato material,
cortina de la materia oculta (negra) etc. etc... Por nuestra parte, y sin
ambicionar otra cosa que aproximar al lector al conocimiento de la física,
nos vamos a limitar a resumir cuantos datos permitan explicar lo que ahora
se sabe de la naturaleza y comportamiento de la materia, de qué y cómo están
hechas las cosas, su curso en la historia y cómo fueron entendiendo el
Universo las gentes de ciencia hasta fechas muy recientes, tan recientes
que, como dijera L. V. de Broglie: "Sólo hacia 1930 se empezó a conocer
lo que ocurría en el núcleo atómico". Si bien es cierto que más de un
siglo antes (1816), Prout, W., había señalado que el átomo de hidrógeno
entraba en la constitución de todos los átomos.
Apenas tres años después
de 1930, le llegaría el turno al interés de los científicos por el
conocimiento del fondo material
del universo, registrado
en su primera observación y aspecto con el nombre poco afortunado de
materia invisible, como dieron en llamar al éter primigenio: el
vacío, la quintaesencia..., que sigue siendo uno de los más apasionantes
fenómenos todavía no dominados por la ciencia, no obstante haber sido
medidos aspectos muy concretos como los de su densidad de energía...
En 1933 Edwin Hubble
conjeturó que los cúmulos de galaxias tenían que contener una cantidad
enorme de materia invisible. Y se ha demostrado... La concentración,
hoy conocida, de cientos de cúmulos como el de Coma (de varios millares de
galaxias con un tamaño de decenas de millones de años luz) ha permitido
calcular, midiendo la energía cinética de su masa material de fondo,
que ésta es casi cien veces mayor que la de su materia luminosa... Esto
concuerda con el secreto tan mal guardado por la comunidad científica, que
sitúa el fondo de materia todavía no conocida del universo entre un 95 ó
99%... Sólo faltaría saber si esa materia no conocida está presente en todo
el universo o únicamente en los cúmulos. Pues bien, los métodos de detección
permiten decir que está distribuida casi uniformemente por el espacio, es
decir, existe sin ningún género de dudas. Y otro dato más lo corrobora: la
estadística de las velocidades de las galaxias debidas a toda la materia
presente en dichas irregularidades demuestra que la razón materia
invisible / materia visible sigue siendo la misma en todas partes. Han
podido incluso concluir que la atracción gravitatoria que engendra la
materia invisible no sólo contribuye a las irregularidades de las
velocidades sino que también modifica el movimiento de expansión general, es
decir, que sus efectos tienen que ver con la llamada expansión o estado
estacionario del Universo y con el giro mismo de las galaxias. Por fin, los
astrofísicos han tenido que reconocer, aunque sorprendidos todavía, que sólo
atribuyendo al insondable vacío espacial la probabilidad de ser "algo"
realmente material, se hace posible cuadrar matemáticamente los cálculos
conducentes al establecimiento de un Universo razonable.
La cuestión, pues, queda
situada en estos términos. Es decir, que según los cálculos realizados el
componente físico de la diversidad de formas materiales perceptibles por los
medios habituales, apenas representa un 5%... El 95% restante es materia
invisible, oscura, oculta, como le han dado en llamar, porque es
una materia sin radiación mensurable; pero materia concebible como tal y con
sus específicas cualidades pendientes de registrar físicamente.
No obstante para muchos
la pregunta sigue en pie: ¿Qué sustancia es ésta que constituye la mayoría
del Universo y que no emite luz, pero que es detectable por sus efectos
gravitatorios? Los estudios realizados para comprobar si la sustancia
invisible podría estar compuesta de los cuerpos no luminosos del tamaño de
una estrella, que los astrónomos llaman machos, han demostrado que si
bien es muy posible que existan algunos objetos de este tipo, no bastan para
explicar la aparente carencia de masa en el universo. Las hipótesis son
muchas: materia en forma de gas de partículas masivas que no emiten
radiación, bariones (protones y neutrones), neutrinos, partículas muy
ligeras, axiones, Wimps (materia oscura y fría), fotinos, gravitinos,
neurtalinos, "q-bolas", "wimppzillas", etcétera. Por nuestra parte nos
atrevemos a pensar que se trata de un estado singular de la materia, que
llena y es al mismo tiempo todo: vacío aparente y luego plasma (*),
ondas corpusculares, nebulosas, sustancias subatómicas y moleculares,
cuerpos planetarios, galaxias e intervalos siderales galácticos e
intergalácticos..., en un proceso constante -donde hemos podido aparecer- de
generación y desaparición o vuelta a empezar merced al concurso
fenomenológico probable de los agujeros negros.... En cualquiera de los
casos, resulta evidente que el vacío primigenio, desde la antigüedad
discutido, es "algo" real, material por supuesto, cualquier cosa menos
espacio inmaterial absurdamente vacío. Nada, no podía ser. De la nada
no surge nada. Las cosas surgen siempre como resultado del cambio, del
desarrollo, de la transformación de otras cosas.
En este sentido suele
pasar inadvertido, debido probablemente a la influencia de los grandes
avances y pasos casi de gigante dados por la ciencia en los últimos siglos,
el hecho reconocible de que estamos aún en los albores de la historia del
conocimiento: hasta ayer, como quien dice, en los años 20 al 30 del
siglo XX (decir LX sería lo correcto), no empezamos a conocer cómo está
conformada la materia en las interioridades del átomo, el componente físico
fundamental de todo lo existente. Que estamos en los albores, e incluso
frenados, lo corrobora, además, un hecho harto significativo:
transcurridos 2.300 años desde que al hablar del átomo se hablara también
del vacío, nada o poquísimo sabemos todavía de cómo está conformada
la materia invisible en cuestión (el espacio "vacío", desde la
antigüedad denominado éter: "sustancia divina"), que oculta,
fijémonos bien, volvemos a repetirlo, ¡más del 95% del componente material
del Universo!. La cuestión, en fin, es que esta sustancia está suscitando
una actividad febril en el mundo de la investigación. ¿Por qué tan retrasada
la investigación, siendo fundamento de la explicación pendiente, sobre la
indudable unidad y continuidad de la materia?
Por supuesto que la
tardanza ni pudo estar determinada, ni fue una fatalidad; desde luego que
no. Lo único cierto es que hubieron de transcurrir demasiados siglos, 21
aproximadamente, hasta que la sociedad pudo acceder a partir del siglo XVI a
los inicios de recuperación del átomo primigenio, pero, todavía, sin que
nada se conociese prácticamente ni existiese explicación científica alguna
de la composición del vacío, enigma con el que se encontró Galileo,
invitado a solucionar un problema de fontanería, todavía irresoluble con los
escasos conocimientos que había al respecto.
(*) cuarto estado
singular de la materia, en el cual los átomos (por calentamiento o
enfriamiento extremos) pierden su estructura y con ella su función de
cohesionar, dando lugar a la conformación de nubes, con densidad de carga
igual, una negativa, de los electrones, y, otra, positiva, de los núcleos:
una especie de "fluido cuántico". En 1667, científicos de Florencia
descubrieron que la llama del quemador tenía la propiedad de conducir la
electricidad. En 1698, Woll, frotando ámbar con lana produjo una
chispa obteniendo por primera vez una pequeña descarga eléctrica en el aire,
que sólo es posible cuando se crea una suficiente cantidad de partículas
cargadas y el aire se convierte en un gas (plasma) alto conductor de
la electricidad. En 1879, Crookes, estudiando descargas eléctricas en
tubos con aire enrarecido, escribió al respecto: "Los fenómenos en los tubos
vaciados abren a las ciencias físicas un nuevo mundo en el que la materia
puede existir en el cuarto estado". En 1936, Landau formuló la
hipótesis de que la materia, en las entrañas de estrellas altamente
contraídas: púlsares, pasa del estado plasmático al neutrónico. Una
particularidad del plasma es que puede existir a temperaturas superbajas,
incluso hasta cero absoluto. Los científicos han calculado que el 99% de la
materia en el Universo se halla en forma de plasma caliente y frío.
En la Edad Moderna,
un pionero de la Ciencia, Gassendi (n.1592), consideraba indetectable
el vacío, pero lo definía como un medio donde "podían moverse,
expandirse y comprimirse los átomos". Boyle (n.1627) basó su
"filosofía mecánica" en dos principios: la materia y el movimiento y
un cierto vacío. En 1678, Huygens definió el vacío como un
medio sutil y elástico. Newton (n.1672) lo concibió como
un medio de inmovilidad absoluta por el que viajaban las ondas
electromagnéticas, el lumínico, pero sin hacerlo necesario. Franklin
(n.1706) complicó las cosas, hablando de un éter vibratorio que
llenaba todo el espacio, pero "compartido" con un hipotético fluido
imponderable, la eléctricidad. Correspondió a Lomonosov (n.1711)
definir el vacío, por vez primera, como un medio material "que llena
los intersicios interatómicos". Dalton (n.1766) lo consideró como
algo indispensable para la vida del átomo. J.A.C.Charles, sin
enunciar el vacío, descubre en 1787 que un gas puede "desaparecer" a
los 273º... Fresnel (n.1788) lo reconoció como el soporte material
(muy tenue) de las ondas luminosas. Maxwell (n.1831) atribuyó a un
éter fijo la propiedad de propagar las acciones magnéticas y eléctricas
o perturbaciones electromagnéticas, mediante ondas de velocidad constante.
En la teoría maxweliana el "espacio vacío" era conductor de tensiones y
energías responsables de las acciones electromagnéticas aunque sin ninguna
dependencia con la existencia o no de materia. Michelson (n.1852),
sugestionado por la idea de un éter fijo, pretendería determinar su
velocidad, y fracasó: no había éter o, si lo había, no afectaba a la
velocidad de la luz. Poincaré (n.1854) lanzó una pregunta: ¿Existe de
verdad nuestro éter? Sechi ( ) lo señaló como causa de los
fenómenos luminoso y eléctrico (comprendido el magnético), "que actúa
vibrando en los primeros y desplazándose en los segundos". Einstein ,
sin embargo, no creía en el éter; para él las masas eléctricas eran
las "verdaderas poseedoras de una realidad física dentro del vacío"...
Y así, poco a poco,
visto de una y otra manera, el éter famoso se iría haciendo innegable entre
los siglos XVII y XVIII, cual un elemento clave para entender aspectos tan
discutidos como el de la continuidad o discontinuidad de la materia, lo
corpuscular u ondulatorio, el movimiento inherente o externo, y la cohesión
universal misma, de la naturaleza. Ello no obstante, todavía en pleno siglo
XIX, el éter seguiría siendo visto por algunos como un fluido
imponderable fijo que bañaba todos los cuerpos celestes. Un vestigio de
la concepción metafísica y del mecanicismo, que mantenía la vieja idea de
los fenómenos aislados, de la discontinuidad y del "impulso inicial", como
dominios no vinculados entre sí. En este sentido, no se sentó un precedente
importante hasta que el calórico dejó de ser un fluido imponderable
en 1814, y pasó a ser un "género de movimiento", lo que era una forma
revolucionaria de interpretar el movimiento propio e inherente de la
materia.
En 1820 se reconocería
el éter como el soporte material de las ondas luminosas. En
1827 se haría visible el movimiento propio de las moléculas ("movimiento
browiano"). En 1820 se descubre la relación imán-electricidad y se
establecen las líneas y campos. En 1828 se fijarían los pesos
atómicos. En 1854 se formula la Termodinámica y se establece la entropía.
En 1880 se sabe que la luz procede de la oscilación de electrones. En
1886 se descubre el protón. En 1887 se descubren las ondas
electromagnéticas y el efecto fotoeléctrico. En 1895 se descubren la
estructura abierta del átomo, la radiación y desintegración de los
átomos, y los rayos X, una forma de radiación de mayor energía que la
luz visible, por tener longitud de onda mucho más corta.. En 1898 se
descubren los elementos irradiantes. En 1905: la discontinuidad de la luz o
fotón, y aparece la Teoría de la Relatividad Especial. En 1908 se
descubre la superconductividad..
Finalizando el XIX había
quedado sin resolver un enigma, además del desconocimiento del vacío:
¿qué cosa es ésa que se comporta por la mañana como un corpúsculo y por la
tarde como una onda? fenómeno que parecía afectar a la continuidad o
discontinuidad de la materia. Para responder a este pregunta tendría que
aparecer una nueva manera de describir el mundo: la física cuántica
(14/12/1900), teoría que produjo resultados espectaculares en múltiples
dominios; la supraconducción, los transitores, los semiconductores, e
incluso la bomba atómica.
Comenzando el siglo XX
(1911), se descubre la naturaleza del átomo al desvelar el núcleo atómico, y
se diseña el modelo
planetario, aunque ya se había anunciado en 1816 que la estructura del H da
fundamento al átomo.. En 1912: descubrimiento de los rayos cósmicos
(*). 1913: transformación de los átomos en otras variedades, y teoría
atómica de Bohr. 1915: la luz como granos de energía o fotones y la
Teoría de la Relatividad General. 1916: la estructura del átomo en capas.
1919: la transformación del N en O. 1920: descubrimiento de los
neutrinos (**) solares. 1923: se sugiere la onda asociada al
corpúsculo y se prueba la existencia del fotón. 1924: adopción definitiva de
la dualidad onda-corpúsculo y propuesta de la mecánica ondulatoria.
1925: mecánica de matrices y movimiento rotatorio de las partículas. 1926:
formalización de la mecánica ondulatoria e interpretación probabilística
de Born. 1927: sobre la sorprendente difracción de los electrones y
sobre la incertidumbre e indeterminación. 1930: las partículas anti y
el neutrón. 1931: descubrimiento del antineutrón y el neutrino. 1932:
descubrimiento del antielectrón, Einstein sugiere la conversión de
materia en energía. 1934: modelo atómico de "subcapas" y radiación de los
núcleos. 1935: la superfluidez y las cargas aceleradas que permiten
descubrir nuevas micropartículas; los piones o mesones, semejantes a fotones
existentes en los rayos cósmicos. 1936: modelo atómico de "gota líquida".
1942: detectan los rayos cósmicos. 1947: nuevos descubrimientos: partículas
con masas diferentes, distintas cargas y spines diversos. 1955: captan el
antiprotón. 1956: el neutrino no tiene pareja, capturan un antineutrino.
1957: medición de la fuerza gravitatoria. 1964: la cámara de burbujas
descubre dos nuevas partículas a deducir, los quarks (***) o sopa
de quark, vacío quarkiano: partículas o estados ondulatorios singulares
de la materia verdaderamente elementales, componentes básicos de la materia,
y Gell-Mann habla de la antimateria. 1965: son clasificados105
elementos, se producen antihelios y combinciones de antiprotones y
entineutrones.. 1968: se detectan neutrinos solares Se conocen 8
subpartículas del átomo.
Cono ya dijimos, al
descubrimiento a comienzos del XX de la naturaleza del átomo le habían
precedido los rayos X, los
rayos catódicos, la
radiactividad, el fotón, las llamadas partículas corpusculares, luego la
onda y el "campo" (donde no hay materia aparente...). El estado
ondulatorio y la onda asociada aparecerían sobre la marcha. El estado
plasmático lo añadiría la astrofísica (la mayor parte del Universo se dice
en estado de plasma). Luego se conocerían sus variantes, o estados cuánticos
de la materia: fluido cuántico, gas enrarecido, superfluidos,
cuasipartículas, y; junto a los "anti" del electrón, del protón y del
neutrón, el galimatías de subpartículas, hoy dividido en dos grandes grupos
de hadrones y leptones, con los quark, antes citados,
ahora finalmente propuestos como partículas dudosamente
indivisibles: la referida "sopa de quarks" . Finalmente, en 1995,
Edward Witten pretendería unificar en una sola versión las cinco
existentes de la llamada teoría de las cuerdas (****),
infinitesimales filamentos, "spartículas", que vibran... Mas no obstante,
predomina en nuestros días el "misterio" de la materia invisible
(*****), al que nos hemos referido al principio, o masa oculta, pero cuyos
efectos sí se están pudiendo registrar debido a su influencia en la supuesta
expansión del Universo, que trae de cabeza a físicos y astrofísicos. A
Eisntein le preocupó ese habitante extraño, la quintaesencia, el éter,
hoy llamado materia invisible; llegó a pensar que "sería tan diferente de
la materia y la energía normales que tendría el efecto gravitatorio
contrario, produciendo repulsión en vez de atracción". A finales del
siglo XX, los físicos postularon que lo que nosotros llamamos el vacío, la
nada aparente, estaría poblado por las "cuasipartículas"
fundamentales, cuya carga eléctrica es una tercera parte de la del electrón,
que conforman un estado de la materia al que han dado en denominar fluido
cuántico, con la muy rara característica, como señalaría Pauli en
1925, de que en él no se puede encontrar más de un electrón (Kapitsa
descubrió la superfluidez, un estado semejante al descrito, en 1938.
Landau acertó a explicar el fenómeno en 1941). El problema ahora,
dicen algunos científicos, es cómo responder a una pregunta que parece
paradójica, pero que atañe a la cuestión: ¿Cuánto pesa el vacío, la materia
invisible? Sin cuyo dato piensan que no tenemos una teoría completa sobre el
universo.
(*) Rayos cósmicos. En 1911 y 12, V.F. Hes, con ayuda de
globos en la alta atmósfera (y del "elestroscopio" que había ideado
Hauksbee en 1706) establece la existencia de unos misteriosos rayos (R.A.
Millikan los llamó), "rayos cósmicos" del espacio, según
Millikan: radiaciones electromagnéticas; según Compton:
partículas cargadas que se curvaban bajo la acción el campo magnético de la
Tierra y atravesaban planchas de plomo de varios centímetros. Un flujo de
partículas elementales formado fundamentalmente de protones, e
incluso núcleos más pesados producto de fragmentaciones, siendo, los
primarios, similares a los rayos gamma pero de longitud más corta.
Desde su descubrimiento surgiría la pregunta, de dónde proceden y cómo se
forman. ¿En nuestro Sol, en un astro más distante, en la Galaxia, incluso en
una supernova, un púlsar o un cuasar? En 1942 se confirmaría su naturaleza
en relación con las pretuberancias solares. Como fuente energértica se puede
concebir el aniquilamiento mutuo entre núcleos pesados. Otra posibilidad,
sugeriría Fermi, era que alguna fuerza existente en el espacio
acelerara las partículas cósmicas procedentes de grandes explosiones,
actuando sobre ellas como gigantescos sincrotrones. Inundan el espacio y
bombardean sistemáticamente la Tierra: Son causa de mutaciones en los seres
vivos, al inducir cambios en el ADN, que luego prosperan o no en los
descendientes del animal o la planta tocados.
(**) Neutrinos; emisión de radiaciones rápidas de las estrellas,
insensibles a los campos electrónicos. Estrellas tales como nuestro Sol
pierden a causa de esto entre un 6 y 8% de su energía. Hong Yee Chin
calculó en 1961 que cuando las estrellas alcanzan unos 6.000.000.000º C,
casi toda la energía del astro se deposita en los neutrinos, que parten del
centro del Sol a la velocidad de la luz sin interferencia alguna y lo
atraviesan en menos de tres segundos. El propio neutrino surgiría de la
conversión de un protón en un neutrón. Así, pues, los productos serían un
neutrón (partícula) y un positrón (antipartícula) y un neutrino (partícula).
Cuando el neutrón se desintegra, desprende un protón, un electrón y un
antineutrinio. Se ha calculado que el neutrino corriente podría
atravesar 100 años luz de plomo sin que sus posibilidades de resultar
absorbido superaran el 50%. De 100 billones que atraviesan la Tierra, sólo
uno se podrá parar. Existe la opinión de que con el desarrollo de técnicas
para detectar neutrino o antineutrinos del espacio exterior, sería posible
determinar la existencia y localización de antigalaxias
(***) Quark: denominación dada, en 1960, a tres subpartículas detectadas en
el núcleo, ya sugeridas por Murray Gell-Mann, que se movían con
bastante libertad dentro del protón o del neutrón. Los quarks están
presentes, sobre todo, en el vacío... Pero no se pueden aislar y si
se intenta hacerlo se rodean de docenas de partículas directamente extraídas
del vacío cuántico. Se especula con la posibilidad de que estén
formadas por otras partículas (top) que detectó aventuradamente
Steve Weinberg. No existen como partículas libres, sino que se
manifiestan como chorros de hadrones.
(****)
La teoría
de cuerdas, postulada por Edward
Witten, con raíces en la mecánica ondulatoria iniciada por de Broglie
y Schrödinger, propone sustituir todas las "partículas" elementales
por minúsculas cuerdas: cuerdas "sin espesor pero de longitud finita", que
vibran en nueve dimensiones espaciales. La teoría incluye la gravitación en
el mismo modelo que las otras tres interacciones fundamentales. Pretende que
los quarks sean cuerdas cuánticas (de 10 elevado a menos 35 m.
de longitud). Las partículas que observamos, no serian sino manifestaciones
de modos de vibración de estas cuerdas... Curiosamente, si traducimos
"partículas" por "burbujas" y "sustrato básico" por "minúsculas cuerdas",
encontraríamos ciertas similitudes de fondo entre la teoría de las cuerdas y
la explicación anterior de Einstein y de Broglie. La teoría,
conviene recordar, que, pese a su aparición en los años 70, no interesó a
los físicos hasta 1984. Hoy disponemos de cinco teorías de cuerdas, que sólo
existen en la imaginación de sus teóricos, porque todavía no se ha observado
en los grandes aceleradores ninguna de las singulares "partículas" básicas
anunciadas.
(*****) Materia oscura, invisible, extraña, exótica, negra. ¿Dónde
está? ¿De qué esta hecha? 60 años después de que el suizo Fritz Zwicky
afirmara que al menos un 90% de la masa del Universo o materia espacial (se
dice igual del plasma) escapa a nuestras observaciones, ya que no emite luz
visible u otra radiación, los astrónomos siguen sin verla. Pero saben que
está ahí, en forma de nubes oscuras, llamadas halo, como lo confirman
sus efectos gravitatorios mensurables sobre la curva de rotación de las
galaxias. Esto, claro está, contraría la expresión extendida de que sólo es
una hipótesis la existencia de una forma de energía "que permea el Universo,
y que sería la causa de que las galaxias se estén apartando unas de otras
cada vez más deprisa". ¿De qué esta compuesta esta sustancia material? Los
astrofísicos trabajan cuatro posibilidades: neutrinos, partículas sin carga
ni masa aparente, "wimos", partículas masivas de interacción débil, y
en el macrocosmos, machos (materia planetaria invisible): planetas enormes
con poca masa o estrellas enanas blancas hechas de materia ordinaria; y, por
último, agujeros negros. Tiene que ver con la densidad de la materia
en el universo. Una ligera variación en un sentido o en otro y el universo
podría continuar o "desaparecer". Lo cierto es que su destino está
relacionado muy de cerca con la materia que hay en el aparente vacío
históricamente cuestionado y que aquí nos viene ocupando, y ello porque su
descubrimiento permitirá explicar mejor cómo hemos llegado a ser como somos
hoy, desplazando cada vez más los misterios, campo de cultivo de las
supersticiones y los prejuicios tan frecuentemente explotados por intereses
muy concretos..
Parecidamente al caso de
la materia oscura, el mundo de los físicos atravesó en el curso de
los años 30 una crisis nacida
de las
interpretaciones divergentes de la física cuántica. Viene al caso referir la
posición adoptada en 1939 por Paul Langevin (n.1872), uno de los
grandes científicos comprometidos con los movimientos progresistas y
pacifistas. <<Nuestra razón –diría- no está dada a priori..., evoluciona y
se insinúa cada vez más cerca de esta realidad que conocemos y dominamos
cada vez más... Una vez más se ha hablado de "crisis" de la física. Los
filósofos idealistas –añadiría-, así como los físicos que comparten sus
concepciones, como Eddington, Jeans, Jordan, Dirac y otros, han
afirmado que los progresos recientes de la física demuestran que no existe
un mundo real independiente, que nuestra voluntad de conocer la realidad
choca con límites infranqueables... han querido ver en las relaciones de
indeterminación de Heisenberg una confesión por parte de la física de
las limitaciones del conocimiento científico... Así, en los años que han
seguido al enunciado del principio de incertidumbre, algunos físicos no han
vacilado en afirmar que nuestros conocimientos sobre los átomos ya no
rebasarán el nivel alcanzado en tormo a 1931... Pero hemos progresado en la
exploración de un mundo atómico presuntamente incognoscible. Se ha
constituido así un nuevo dominio de la física: la física nuclear. De hecho,
ningún límite infranqueable se ha impuesto a nuestro conocimiento de la
materia... Sin embargo, se llegó a hablar del albedrío "de los electrones",
de la "libre elección" que realizaba la naturaleza en tal o cual
eventualidad. El electrón era asimilado a un individuo humano. Esas
interpretaciones iban lo bastante lejos como para que Eddington
pudiera aventurarse a escribir que "la religión se ha vuelto
aceptable a partir de 1927 para una mente científica razonable"... Y
un libro de Jordan abunda en fórmulas definitivas: "liquidación
del materialismo", "posibilidades novísimas para garantizar a la religión su
espacio vital sin contradicciones con el pensamiento científico...
Pero aquellos que presentan la evolución de nuestro conocimiento del
determinismo como su fracaso, por mucho que digan inspirarse en la ciencia
más moderna no es de ella de donde sacan su idea, sino de una vieja
filosofía hostil a la ciencia que tratan de reintroducir en ella>>...
Brevísimo resumen
histórico del éter, quintaesencia, o vacío espacial:
En
la Antigua India, el Ragveda (que recoge 120 himnos del período
védico temprano, 600 a 800 a.n.e.) registra las inquietudes e incluso
alcances sorprendentes del intelecto por explicarse la composición del mundo:
"el universo no era más que una onda indistinta". La doctrina
sankhya (600 a.n.e.) denominaba praktiti a la "sustancia
primigenia". La escuela nyaya y vaisesika sostenía que
pequeñas partículas de agua, aire, tierra y fuego se mantenían en el
éter. La escuela religiosa nimansa explicaba que el
alma estaba compuesta de átomos regidos por la ley autónoma de
karma.
-En
China, Zhang Zai creía en un magma armonía,
partícula invisible que da vida a todo Y, Lao-Tse, creía en el
tao...
-La
doctrina azteca sostenía la idea de los cuatro elementos..
-Los griegos se
plantearon la cuestión de si existía un solo mundo material y otra esencia o
no de origen divino... De aquí a preguntarse si la materia era continua o
discontinua sólo había un paso. Veamos:
Hesíodo
(mitad del VIII a.n.e.) habló de la existencia de un fondo material
surgido del "khaos" (caos).
Tales de Mileto
(n.624 a.n.e.), que viajó por Mesopotamia y Egipto, situó el agua como
primer elemento de la que se fueron separando la tierra, el aire y los seres
vivos.
"Saber
–diría Tales- no consiste en saber muchas cosas sino en ir descubriendo
aquello que las regula".
Anaximandro
(n.610 a.n.e.) llamó apeiron a un "algo, indefinido e
ilimitado".
Anaxímenes
(n.550 a.n.e.) creía
en una sustancia divina, pneuma, de la que surgía todo.
Heráclito
(n.530 a.n.e.) sostuvo que todo venía del fuego, "que fue y siempre será
eternamente vivo".
Anaxágoras
(n.500 a.n.e.) pensaba que los objetos celestes provenían de la condensación
de una masa caótica en remolino y eran arrastrados en el espacio por
el éter. Para atestiguar la existencia de "un solo mundo
material", puso de ejemplo la caída de un meteorito del espacio "celeste".
Sostenía un pensamiento sorprendente, que está cobrando vigencia en nuestros
días: "la naturaleza es continua y la realidad se ofrece a nuestra
percepción de forma discontinua". Fue el primer caso en la historia en
que un filósofo es sentado en el banquillo de los acusados por defender sus
teorías.
Empédocles
(n.494 a.n.e.), alumno de Tales, fundió en una las teorías de los
cuatro "elementos" básicos: tierra, aire (cuyo peso intuyó), agua y fuego,
que existían como un algo continuo y daban movimiento a un universo
mantenido en "ciclos cósmicos" de Amor y de Odio. Enunció que la luz
empleaba determinado tiempo para llegar a la Tierra.
Demócrito
(n.460 a.n.e.), por fin, descartando cualquier sustancia divina
de fondo, atribuyó al vacío un género específico de existencia
material; lo señaló como el medio real donde existían lo que él llamó "átomos"
(o sea, entidades "no divisibles"), de naturaleza material,
dotados de movimiento propio, componentes de todas las formas
existentes: "en realidad no hay más que átomos y vacío".
Aristóteles
(n.384 a.n.e),
ya lo dijimos, definió el vacío espacial como un quinto
elemento (quintaesencia), éter: "sustancia del cielo más
divina que todas", que llenaba todo y daba forma a los objetos
celestes, eternos, inmutables e incorruptibles que se hallaban más allá de
la Luna. Todo lo existente en el mundo sublunar, con la Tierra en el centro,
era imperfecto y corruptible, compuesto de una especie de "materia
primigenia" que existía en potencia hasta que adquiría "forma" y se le
imprimía movimiento. Rechazó el atomismo, replicando que el espacio vacío
que había defendido Demócrito para explicar el movimiento de los átomos no
podía existir, porque en la naturaleza "no puede haber algo sin nada
al otro lado", algo que lo llenara todo para poder transmitir los efectos
físicos por contacto de un lugar a otro. Sin embargo, pensaba que el calor
es "como un elemento oculto formado por partes en perpetuo
movimiento".
Epicuro
(n.341 a.n.e.) recuperó el atomismo, estableciendo la
causalidad ciega y la eternidad de la naturaleza. Sostenía que la
materia es eterna y está dotada de un movimiento interno: "estos
átomos están en movimiento durante toda la eternidad..., en el seno del
vacío infinito". Enseñó la idea y la escribió en sus obras, 300
a.a.n.e.. Sus seguidores dieron un gran paso: determinaron la percepción
sensible como la única fuente del conocimiento.
Lucrecio
.(n.94 a.n.e.), filósofo
y poeta latino, difundió la idea del atomismo asociada a la del
vacío. En su poema Sobre la Naturaleza (60 a.n.e.), obra que
sobrevivió a través de la Edad Media y fue uno de los primeros trabajos que
se imprimieron con la imprenta de Gutenberg, aparece escrita la
sentencia: "nada puede ser creado de la nada"..
...La oposición de
Aristóteles al átomo se vería prolongada y tergiversada por el
oscurantismo durante 23 largos siglos de frenos y controversias. Y ello de
manera tal, que a partir del XVII se seguiría hablando todavía de los cuatro
elementos clásicos, si bien con ligeras variantes, como en los casos de
Descartes, Newton y Leibniz, pero siempre bajo un común
denominador, la aceptación de que los únicos estados básicos de la materia
eran el sólido, el líquido y el gaseoso, sin dilucidar aún el carácter de
los llamados fluidos imponderables (flogisto, calórico, lumínico,
eléctrico, magnético, éter incluido). Hasta que estos, menos el
éter, fueron explicados se había vivido en la creencia de que el calor,
como ejemplo, era un fluido imponderable y libre que entraba por los poros
de los cuerpos cuando se calentaban y salía cuando se enfriaban.
...Cierto que, como
veremos después, Descartes y Leibniz seguirían negando todo lo que no
coincidiese con sus planteamientos contrarios al éter y / o vacío.
Descartes consideraba que la naturaleza estaba constituida por tres
elementos primigenios: ígneos, aéreos y térreos, en un continuo espacial,
formando vórtices o torbellinos que interaccionaban sin dejar
intersicios, pero movidos por un impulso divino. Leibniz mantenía que
las mónadas eran los elementos constitutivos de la realidad:
infinitesimales, de naturaleza psico-física, que poseían en sí mismas el
principio de sus acciones y su propia finalidad, eran simples, inextensas, e
indiscernibles unas de otras, cuyo orden y existencia respondía a un plan
previo trazado por Dios.
-El período helenístico
(segunda "cuna" de la cultura que representó Alejandría): Una vez agotada la
edad floreciente a la que habían dado impulso figuras como Euclides y
Apolonio, padres con Arquímedes de la geometría; Aristarco,
heliocentrista; Eratóstenes, geómetra de la esfera; Hiparco,
que calculó la distancia Tierra-Luna, y; Tolomeo, con sus ingeniosos
epiciclos expuestos en el Almagesto..., el interés por el
conocimiento de las ciencias naturales y la física en particular,
privativo de la herencia griega quedaría hibernado ¡durante más de mil
años!...El cristianismo, al centrar la atención sobre la naturaleza de Dios
y su relación con el hombre y asignar como única autoridad del saber las
Sagradas Escrituras, introdujo una variante completamente nueva en la
materia objeto de estudio, sobre todo al imponer la Filosofía moral sobre la
Filosofía natural, confiriendo así a la primera una especie de rango
intelectual, que no era sino obediencia ciega.
Desde el año 200 hasta
el 1200 de n.e., el mundo europeo se regiría casi exclusivamente por la
Filosofía moral, en particular, de la Teología. La Filosofía natural fue
casi olvidada. La oportunista decisión de Constantino (n.274), de convertir
el cristianismo en una religión de Estado (que llegaría con el paso del
tiempo a autodelegarse para ejercer el poder espiritual sobre el orbe),
traería impensables consecuencias de atraso para la Historia universal. Bajo
la influencia oscurantista por entonces todavía imperante de Filon de
Alejandría (n. 20 a.a.n.e.), para quien la Biblia era la única fuente
del saber, y de la posterior autoridad religiosa de Agustín de Hipona (n.
354), para quien "la más peligrosa tentación es la enfermedad de la
curiosidad"..., se sucederían acciones como el horrible asesinato de
Hipatia y la quema de la Biblioteca de Alejandría... Siglos después,
todavía, el cultivo cuidadoso de ese bagaje de ideas permitiría al Papado
coronar a Carlomagno (n. 742), brazo secular de la Iglesia. Éste quedaría
encargado de promover por la geografía europea una "nueva cultura" para la
fe católica que se extendería, al mismo tiempo que el feudalismo, mediante
una red de maestros ("scholastici" ) abanderados de la idea de los dos
mundos y del Primum Mobile, contrarios al átomo y el vacío,
defensores de la teoría geocéntrica basada sobre el carácter ideal y eterno
de la inmutabilidad de los cuerpos celestes, del pensamiento e incluso de la
estructura social al uso.
... Hasta la aparición
de pioneros como Miguel Angel, Leonardo, Durero, Bacon, Kepler,
Copérnico, Galileo, Giordano Bruno etc., no volveríamos a ver a los
nuevos instrumentos de la cultura, el pensamiento, el arte y la ciencia
presionando en pleno escenario de la historia; conformando las primeras
luces del Renacimiento, la centralidad humana y la revolución energética,
que serían el preludio de la Revolución Industrial, es decir: los elementos
que favorecerían con la mediación islámica, la recuperación del interés por
la física, el pensamiento y los conocimientos griegos y grecorromanos, amén
de muchas de las técnicas procedentes de Oriente Medio, que permitirían
puentear el tremendo e insondable vacío cultural abierto por la religión
dominante, que había apostado por un oscurantismo cavernícola en detrimento
del progreso humano... Habrían tenido que pasar nada menos que ¡1600 años!
para volver a hablar de la máquina de vapor que inventara Heron de
Alejandría en el siglo 1º de n.e, y siglos para recuperar las teorías de
los griegos alejandrinos sobre la esfericidad de la Tierra, el
heliocentrismo, los movimientos planetarios, los conocimientos de
Arquímedes, Euclides, la pristina idea del átomo, etcétera, etcétera,
etcétera...
Pero no todo se había
perdido: A
comienzos de la Baja Edad Media rondaba por Europa una teoría tenida por
"peligrosa" iniciada por Juan Filipono (primera mitad del VI) e
introducida por los árabes, que sería un primer paso en la revolución
científica. Filipono, recordándonos a Epicuro, admite la
posibilidad de un movimiento natural en el vacío y pone en cuestión a
Aristóteles y en particular su explicación del movimiento
(Primun Mobile), tratando de sustituirla por la del ímpetus o
movimiento inherente: "lo que permite al cuerpo mantenerse en
movimiento sin acciones externas, algo inmanente, comunicado o adquirido por
el hecho mismo de moverse". Por fin, un numeroso grupo aunque disperso pero
coherente, de partidarios de la teoría del impetus, se
atrevía a prescindir de los "motores angélicos"; empezaba a
reconocer la vida en una sociedad evolutiva, perfectible, de mente
dinamizada y crítica, y a relacionar los conceptos de espacio,
tiempo, velocidad, aceleración y fuerza con un
significado objetivo.
-De otro lado, con el
declive relativo de la esclavitud, con el paso al feudalismo y la
utilización de nuevos conocimientos, técnicas e instrumentos llegados vía de
los árabes (arado de vertedera, arneses, herradura, fertilizantes, molino,
brújula, tornillo sin fin, polea, palanca, manivela, etc.), la nueva riqueza
creada a costa del trabajo milenario, del desarrollo de la agricultura y el
comercio medievales terminaría sirviendo, además de para organizar las
Cruzadas, para consolidar la red de monasterios fundados en la baja Edad
Media e ir construyendo entre los siglos XI y XIII las nacientes ciudades
urbanizadas, las nuevas catedrales monumentales, y, en particular, las
primeras Universidades (en Bolonia, París, Montpellier, Oxford, Cambridge,
Nápoles, Palermo, Padua, Praga, Salamanca, Coimbra), establecidas para la
preparación teológica de los clérigos y juristas y dar cierto aire culto a
la nobleza, regentadas por dominicos aristotélico-conservadores y
franciscanos, que entendían la ciencia como experimentación, pero sin
práctica alguna, donde la poca física que se estudiaba era
cuidadosamente pasada por el filtro de la Teología.
-La filosofía medieval
dominante, la Escolástica, tenía como fin fundamental sistematizar la
concepción cristiana del mundo en términos oscuramente aristotélicos, de lo
que se ocuparía posteriormente con especial interés Tomás de Aquino
(n.1225). Se había formado con Alberto Magno (1196) y especializado
en la cristianización de Aristóteles, por cuanto seguiría negando el
vacío, alegando la necesidad del contacto entre las cosas, porque sin
él no sería posible el traslado del "Primun Mobile" a las esferas celestes.
Cierto es que el tomismo sirvió para despertar algún interés por la
ciencia y la técnica, pero el torticero propósito de aplicar la
primera a la búsqueda de Dios estancó el avance de ésta, tanto que encontró
pronto sus primeros detractores en Oxford, París e Italia. Miembros del
Merton College de Oxford y otras universidades "oxaron poner en duda –dice
H. Butterfield- la explicación aristotélica del movimiento y trataron
de implantar una nueva doctrina, la del impetus".
En el terreno de las
ideas, el
conocimiento de la física del Universo seguiría siendo motivo de
preocupación entre los árabes, cuyos conocimientos a mediados del siglo VIII
abarcaban la mayor parte del mundo conocido. En su obra, el Trivium,
de finales del siglo V, en la Mecánica o "ciencia de los ingenios" se
trataron los conceptos básicos espacio, tiempo, materia y vacío, así
como la "ciencia del movimiento" que estudiaba la relación entre
causa y velocidad.
Al-Kindi
(n.800), filósofo, para quien dios no era más que una "causa remota", había
abierto las puertas al aristotelismo original..
Al-Farabi
(n.870) sostenía que el mundo material estaba compuesto de seis
elementos (minerales, plantas, animales, hombres y cuerpos celestes).
Alhazen
(n.965) consideraba los rayos luminoso dirigidos de los objetos al ojo,
contrariamente a Arquímedes
Avicena
(n.980) socavaría los pilares de la religión con sus complejas tesis
sobre la eternidad.
Avempace
(finales del 1138) coincidió con Filipono al admitir la posibilidad
de un movimiento natural en el vacío; cuestionó la idea aristotélica
de la caída de las cosas ( "que buscan su lugar natural"), pensando que
podía ser debido a una atracción de la tierra semejante a la que el
imán ejerce sobre el hierro...
Averroes
(n.1126) afirma que la materia y el movimiento son eternos y no han sido
nunca creados;.recupera con sus traducciones a un Aristóteles liberado de
las adherencias neoplatónicas y teológicas medievales, con lo que daría
lugar con el paso del tiempo al refrescante "libertinismo" que se
practicaría en universidades como la de Padua, donde se refugiaría Galileo
en 1592, y donde habrían adoptado las traducciones sustitutivas del
aristotelismo tomista.
Al-Sari
(XIII) mostraría un mundo material, con el tiempo y el movimiento,
compuesto de átomos separados por el vacío.
Roger Bacon
(inglés, n.1214), ideólogo del artesanado, adversario de la
escolástica y estudioso de la ciencia árabe preconizaría el estudio
experimental de la naturaleza. Achaca el estancamiento de la filosofía
natural a los teólogos escolásticos que "con sus manos y sus métodos han
hecho peligroso hablar de la naturaleza". Su Novum Organum ("El Nuevo
Instrumento") intenta sistematizar el proceso de adquisición de
conocimientos a partir de la observación de los fenómenos por un proceso
natural de inducción. En su opinión el fin de la ciencia " debe tener por
objeto el acrecentamiento del poder del hombre sobre la naturaleza para el
bien de la humanidad". Mediante la observación llega a la conclusión de que
el calor es "un movimiento expansivo que obra en las pequeñas partes de la
materia que va del centro a la circunferencia juntamente con un movimiento
de abajo arriba". No obstante hablar de la "filosofía espinosa y contenciosa
de Aristóteles", niega los átomo y el vacío.
Maricourt,
P.P.(francés, n. 1270), contrario al tomismo, dio el primer paso
seriamente experimental utilizando imanes, si bien, siempre tras la
búsqueda del movimiento continuo. Distinguió los dos polos de un imán,
enunció la ley de las atracciones y repulsiones, observó inseparables los
polos entre sí, consiguió imanes por inducción con otro imán y diseño
una brújula náutica...
.Con la lenta
recuperación de la física, la ciencia y la figura de Arquímedes, se
vería favorecido el desarrollo de la Mecánica, inseparable de la Física.
A la Europa enclaustrada habían ido llegando, poco a poco e
indeteniblemente, desde Asia y China: el papel, el cigüeñal y la biela, la
rueda de hilar con la rueca, la vela latina con el timón, la destilación en
alambique, la pólvora... Después, la fundición de hierro y la forja, la
imprenta (1438) difusora del pensamiento, la porcelana.
Poco a poco estaba
recobrando nuevo y vigoroso impulso la Historia del Progreso, que había sido
brutalmente cercenada en los comienzos de nuestra era. Baste recordar cómo
pasó al olvido el ensayo antes referido de la primera máquina de vapor
inventada por Heron en el siglo I a.n.e., al igual que Ctesibio,
hombre de gran ingenio que había resuelto con su bomba el desaguado de las
minas hispánicas de los romanos. Otro ejemplo fue la propia Hispania
romana, que bajo la influencia griega y fenicia había dado vida a
científicos como Columela autor de 12 tomos sobre agricultura y
Pomponio Mela redactor del más antiguo tratado geográfico latino. Con la
arabización: la llegada de los sabios y gentes de ciencia musulmanes, se
creó la leyenda en torno Al-Andalus de que el mismo Aristóteles había nacido
allí. Resulta curioso saber que Al-Andalus (Andalucía) viene de
arabizar el término landlose (los sin tierra), gentes llegadas con
los visigodos y los alanos que se instalaron en el sur de España.
Pertenecían al mundo árabe, figuras tan prestigiosas como
Azarquiel que inventó el astrolabio universal, Abbas Firnas
inventor de un planetario y una esfera armilar, etc..
Sin embargo, siglos
después, todavía...,
Copérnico
(n.1473) se sentiría aterrorizado por la Inquisición, muriendo, se dice,
el mismo día que veía la luz su obra, De Revolutionibus, expresión de
su revolucionaria hipótesis heliocéntrica (que había propuesto Aristarco
de Samos casi dos mil años antes): "Clamarán -escribió al Papa-
pidiendo una rápida condena de mi persona como de mis opiniones".
Martín Lutero había denunciado en 1529 que un "astrónomo advenedizo" estaba
trastocando las Sagradas Escrituras sin tener en cuenta que "Josué ordenó al
Sol, y no a la Tierra, que se parara". Calvino había arremetido contra las
nuevas ideas. La Iglesia católica corrió a calificar de "infieles" y "ateos"
a los copernicanos.
Pocos años después,
Galileo sería avisado; debía abstenerse de "mantener, enseñar o defender" la
doctrina condenada de Copérnico. Su obra, El Diálogo sobre los dos
máximos sistemas del mundo permanecería incluida en el Indice de libros
prohibidos desde 1633 hasta 1835. El 9 del 5 de 1983 repararía la Iglesia su
condena a Galileo.
Miguel Servet
(n.1511) sería perseguido por descubrir la circulación pulmonar de la
sangre; tendría que huir de España escapando del fuego de la Inquisición y
morir en las hogueras calvinistas en Ginebra.
Agrícola,
G., publicaría en 1546 su obra sobre minería y metalurgia.
Gilbert
(n.1544)
delimita por primera vez los fenómenos eléctrico y magnético e introduce el
término "electricidad; comprueba la pérdida del magnetismo por
incandescencia, concluyendo que debe ser fluido imponderable, y adopta la
teoría de los efluvios (especie de "varillas materiales" de contacto
entre el cuerpo electrizado y el atraído), que emitidos por los
cuerpos electrizados se extendían por el espacio y establecían contacto con
los cuerpos aislados. Aunque no previó la repulsión eléctrica, descubre los
polos magnéticos y la inseparabilidad de los mismos y establece que la
Tierra es un enorme imán.
... Gilbert, en el
prólogo de su obra De Magnate (1600), escribe: " A vosotros... que
buscáis conocimientos... he dedicado estos fundamentos de la ciencia
magnética, un nuevo estilo de la filosofía".
Stevin
(n.1548) refutó las teorías del "perpetum mobile" e intento definir
los fluidos (líquidos y gases), que en lo sucesivo será una vía para
adentrarse en la naturaleza de la materia. De los primeros en
escribir en lengua vernácula (holandés), posibilitaría con los demás
traductores que los "hombres prácticos" accediesen a conocer (en Holanda,
Francia, Inglaterra e Italia) a Euclides y Arquímedes, los dos clásicos que
más influyeron en el desplazamiento de la autoridad aristotélica.
Giordano Bruno
(n.1548), atomista destacado, refiriéndose al problema no resuelto del
vacío hablaba de un "vastísimo seno etéreo" y del estado
inseparable de la materia y el movimiento. Su tesis fundamental sobre la
unidad material del universo, compuesto según él de un número infinito de
mundos semejantes a nuestro sistema solar, jugaría un papel considerable en
el desarrollo de la ciencia, conjuntamente con su hipótesis sobre los
cambios geológicos de nuestro planeta .Sostenía genialmente la creencia en
un Universo infinito sembrado de estrellas, que serían soles lejanos con sus
planteas.
... Está claro que el
hombre con su mente prodigiosa puede acercarse al conocimiento esencial de
las cosas -los griegos fueron ejemplo-, pero, experimentar para cerciorarse
y practicar lo aprendido sólo puede hacerlo estando socialmente favorecido..
Para un hombre como Giordano Bruno el conocimiento de las leyes de la
naturaleza era el fin supremo del pensamiento humano. Fue quemado por hereje
en 1600, por relacionar su panteismo herético con la teoría de Copérnico...
lo cual hizo de él un mártir de la Ciencia en la época de la revolución
científica. Y no fue el único...
Bacon,
Francis (n.1561) critica fundamentadamente la escolástica, que se
había "convertido –diría- en una sirvienta de la teología". Culpa a los
teólogos del estancamiento de la filosofía natural: "con sus métodos –dice-
han hecho peligroso hablar de la naturaleza, provocando más destrucción aún
que la filosofía contenciosa de Aristóteles". A su pesar, mientras
consideraba las formas como eternas e inmutables y negaba el átomo y el
vacío, contribuyó al desarrollo de la geología y la biología
evolucionista durante su fase de formación en el XIX. Ejerció influencia,
durante el XVII en Inglaterra y durante el XVI en Francia, para el
desarrollo de las ciencias que Kuhn llamaba baconianas (Electricidad,
Magnetismo, Calor, Química y partes de la Mecánica relacionada con los
fluidos)
Galileo
(n.1564) se vería obligado a retractarse ante el Papado tras poner en
cuestión la idea aristotélica de los dos mundos, sublunar y celeste e
inmutable o divino. Los conocimientos mecánicos obtenidos por éste, y otros,
respecto al movimiento local y la caída de los graves se harían extensivos
al movimiento celeste, descargándolo así de principios teológicos..
Defendería que las matemáticas son ajustables a los objetos físicos, de modo
que pueden ser una herramienta útil para interpretar la naturaleza e incluso
explicar los fenómenos recurriendo a la geometría. Su revolución consistió
en situar la "inducción" por encima de la "deducción", como el método lógico
de la Ciencia. Con sus experimentos de la caída de los cuerpos descubriría
las fuerzas materiales que mueven el mundo objetivo.Demostró que el
aire tenía peso, metiéndolo a presión y pesando la vasija. Interesado por el
problema de los fontaneros florentinos, que apelaron a él para solucionar la
subida de agua con bombas aspirantes a más de 10 metros, su conclusión fue
la de que, en efecto, la naturaleza aborrecía el vacío, pero sólo
hasta ciertos límites, que podrían ser menores empleando un líquido más
denso. Y murió sin poder realizar este experimento, que llevarían a cabo sus
alumnos Torricelli y Viviani en 1644. El primero adivinó que
la atmósfera no pesaba lo bastante para impulsar el agua a más de 10 metros
de altura. De la experiencia realizada, utilizando mercurio, resultó
conocida la presión atmosférica y el peso del aire. Una experiencia
revolucionaria, puesto que la teoría aristotélica afirmaba que el aire no
tenía peso.
... La Edad Media había
tocado a su fin. Copérnico y Galileo demostraron que los cuerpos
celestes están subordinados a las mismas leyes del movimiento que los
cuerpos terrestres. Refutaron la convicción dominante en la Edad Media, de
que los astros se componían de una materia completamente distinta de la de
la Tierra. Eliminaron el abismo que dividía al cielo de la tierra en dos
mundos independientes. Fue una colosal victoria del intelecto humano en el
proceso de conocimiento de la unidad material del universo.
... Cuando Galileo
alcanzó a ver los cielos, escribió: "Todas las controversias que han
atormentado a los filósofos durante tantos siglos se reducen a la nada de
una vez por la irrefrenable evidencia de nuestra vida"... El
Renacimiento (1400-1530) estaba dando paso a la Edad Moderna y sus profundos
cambios estructurales, en la producción, en la conformación social y urbana,
con el cambio de los centros de poder y de las rutas marítimas y terrestres
de suministro y comercio; con el redescubrimiento de la "Cultura pagana" y
del llamado Nuevo Mundo; con la aparición de nuevas técnicas y
conocimientos, con la declinación del esclavismo, y el auge feudal, que
cambiaría el vasallaje por el salario, base del capitalismo y la burguesía.
Kepler
(n.1571),
discípulo y seguidor de Tycho Brave, corrigió el sistema de
Copérnico y abrió camino a Newton con el descubrimiento de sus
leyes: órbitas elipsoidales (y no círculos perfectos); barrido de áreas en
tiempos iguales, y; la de las revoluciones y radios de donde obtuvo su
constante T2 = K(R)3
...
era un
místico buscador de símbolos, hasta que el conocimiento de la física
experimental y las matemáticas afirmaron su actitud científica: "En una
ocasión -escribió- creí firmemente que la fuerza origen de un planeta
residía en un alma..., llegué a la conclusión de que debía ser
sustancial..., no espiritual..., no debida a un organismo divino, sino más
bien a una obra de relojería (y quien crea que un reloj tiene alma, atribuye
la gloria al constructor del trabajo)"... Con él, con Copérnico, con
Galileo y otros muchos, tenemos un ejemplo del cambio iniciado dos siglos
antes. Sin esta nueva actitud contraria a los símbolos y misterios
complejos, no habría existido nunca ciencia moderna. Está fuera de duda que
hasta entonces no hubo Ciencia, tomada con el significado del proceso,
aunque sí hubo investigación e indagación entorno a hechos concretos. Antes,
sin que pueda atribuirse al azar y a la necesidad estrictos del uso del
pedernal, el empleo del fuego y la invención de la rueda; el conocimiento
rudimentario y el uso de los medios naturales constituyen una larga fase de
tanteos hacia lo que a partir de XVII, cuando se desmorona la primitiva
concepción del Universo, sería la consolidación de la Física: conciencia de
saber y de que los saberes pueden organizarse, diferenciarse y enriquecerse
aplicando procedimientos sistemáticos de estudio o indagación:
Con esa nueva visión de
las cosas tenemos un ejemplo del enorme cambio en la perspectiva de la
moderna actitud ante la ciencia...
Se empezaron a desarrollar la Estática y la Hidrodinámica y problemas de
flotación obviados por Arquímedes. Recuperadas la física, la ciencia y la
figura de este último se favorece el desarrollo de la Mecánica. Un nuevo
ambiente, después del "humanismo", rescataría en Italia, Francia e
Inglaterra las obras escritas de la antigüedad clásica y las traduciría en
lengua vernácula para los menos doctos (era un primer paso importante). La
metodología científica se abría paso.
En poco más de dos
siglos, el desplome del medioevo y del absolutismo religioso permitirían
realumbrar el pensamiento, recuperar el interés por la física y las ciencias
naturales, abrir la mente a la investigación y a los descubrimientos.
Coincidiendo con las vidas de Copérnico, Kepler, Galileo..., hasta la
aparición activa de Einstein en 1900, se multiplicarían, como iremos
viendo, los nuevos conocimientos y aportes concretos instrumentales como los
siguientes: Janssen, inventaría el microscopio en 1590, Galileo,
el termómetro en 1592, Lippershey (1608), el telescopio que
usaría Galileo, Torricelli (1641), el barómetro, Hadley
(1731), el cronómetro y el sextante, Newcomen, herrero de profesión,
la máquina de vapor (1712) para achicar el agua en las minas, John
Kay (1733), la lanzadera volante que aplicada a los telares permitía a
un solo operario tejer varios anchos de tela...
En 1751 vería la luz la
"Encyclopedie ou Dictionnaire raisonné des ciencies",
obra
capital del progresismo francés, dirigida y redactada por Diderot
y D`Àlambert. Diderot anunció la Enciclopedia como el instrumento
para la" futura revolución del saber". A poco de su aparición y pese a las
trabas de la censura contaba ya con más de mil abonados; se hicieron
cuarenta y tres ediciones en veinticinco países, y en muchos hogares las
familias se reunían por la noche para leer y comentar sus artículos, al
igual que lo hacían cuantas asociaciones se fundaron dedicadas a su estudio.
Por aquél tiempo (1752)
Franklin inventaría el pararrayos. Heargraves inventa y
patenta en 1770 la primera hiladora mecánica que multiplica por ocho la
capacidad productiva de un obrero... La máquina de vapor, realmente
operativa, que Watt había patentado en 1769 permitiría a d`Abbans
fletar el primer barco de vapor, el mismo año (1783) que los hermanos
Montgolfier elevan un globo aerostático. En 1785 Cartwrigth
compondría el primer gran telar industrial movido con una máquina de
vapor (*). Volta construiría la primera pila en 1800, Campillo
inventaría el telégrafo en 1804. En 1825 haría su aparición el ferrocarril
en Inglaterra. Avery desarrollaría la primera turbina de vapor en
1830, Faraday descubriría en 1831 el campo eléctrico base de
lo que sería revolucionariamente la dinamo y el motor eléctrico.
Morse inventaría el morse en 1865, Siemens (1867), la dinamo
aplicable a la industria, Bell (1876), el teléfono, Edison
fabricaría la primera bombilla en 1879. Seis años después (1886) comenzaría
a rodar el primer automóvil de gasolina. Lumière inventaría el
cinematógrafo en 1895 y Marconi la telegrafía sin hilos en 1897.
(*)
¿De dónde venía aquella máquina de vapor que se convertiría en la
primera "fuerza motriz" de la Revolución Industrial? El primero en
inventarla fue el ya citado Heron de Alejandría del siglo I de n.e.,
pero se perdió en la oscuridad del medioevo. Después, pasados ¡mil
quinientos años!, en pleno agosto vallisoletano de 1602 Felipe II decidió
prestar más interés al equipo de buceo de Jerónimo de Ayanz que a la máquina
de vapor inventada por el mismo. Transcurridos ochenta años más, Papin
(n.1647) construiría en 1682 su "digesteur", que ablandaba y cocía los
alimentos por ebullición a presión, dejando a medias su "maquina filosófica"
(de vapor) por falta de medios. Savery (n.1650), socio de Papin,
aplicó el invento para sanear las minas. Newcomen (n.1663) lo mejoró,
y, Watt (n.1736) lo reparó y mejoró con un regulador, "governor" del
griego "kybernetes", "cibernética", que modificaría las formas futuras de
vida. Cartwrigth aplicó definitivamente la máquina en 1785 a la
industria textil.
Pero la rápida
industrialización europea tenía como único fin alimentar a la burguesía.
Las viviendas del proletariado se componían de una sola pieza donde se
hacinaba toda la familia. Las emergentes ciudades industriales crecían
generando nuevos y más problemas crónicos de alojamiento y miseria. Eran
constantes las demandas obreras seguidas de violentas represiones. Hasta
1824, el mundo del trabajo no lograrían ver derogada la ley que prohibía los
sindicatos. Pero hasta 1847 no consiguieron la jornada de diez horas, hecho
considerado por los autores del Manifiesto Comunista, Carlos Marx
(n.1818) y Federico Engels (n.1820), como la primera victoria del
proletariado en su lucha de clases contra la burguesía. No obstante, todavía
en 1850 la jornada laboral rara vez era menor de 12 horas diarias, seis días
a la semana. Sin embargo, las máquinas de la Revolución Industrial, al
ejemplo de la tejedora inventada en 1770 por Heargreaves que
multiplicaba la producción por ocho, habían sido compradas con el sudor y el
capital acumulado del trabajo, pero que en manos del capitalismo estaban
permitiendo al burgués acentuar la explotación, reducir los salarios y
contratar mano de obra débil y más barata, con mujeres, y con niños con
edades desde los cinco años.
"Casi todo lo que
distingue al mundo moderno de los siglos anteriores puede atribuirse a la
ciencia..." (B. Russell), y le faltó añadir: y, básicamente, al
trabajo obrero.
Gassendi
(n.1592), pionero de la Ciencia moderna, recupera y divulga la idea de
los átomos de Epicuro , si bien pretendiendo liberarlos
–según él-- de las cualidades "ateas y subversivas"... Observó que los
gases podían comprimirse y expandirse, demostración de que estaban
compuestos de partículas muy separadas entre sí por vacíos
indetectables. Los átomos eran para él partículas dotadas de inercia
moviéndose en el vacío, fruto de una filosofía de la naturaleza basada en
dos principios: la materia y el movimiento... Relacionó las propiedades
químicas con las formas de los átomos y estableció mecanismos físicos para
la combinación de "moleculae" o "corpusculae", base de su teoría, que
conocieron Boyle y Newton, claramente enfrentada a la teoría
cartesiana de los "vórtices" en la que no tenía cabida el vacío.
Aunque impregnado de originalidades divinas, Gassendi movió a
Boyle y a Torricelli a realizar actividades experimentales cada
vez más científicas y menos mágicas..
Descartes
(n.1596) niega el átomo y el vacío. Identifica materia
(que combina con movimiento) y espacio, pero despojada la
primera de cualquier acción intrínseca. Explica las "acciones a distancia",
por la propagación de impulsos a través de una materia etérea que,
según él, llenaba el espacio intermedio. Concibe un Universo de materia
divisible hasta el infinito constituida de tres tipos de elementos
primigenios: ígneos, aéreos y térreos, formando un todo en estrecho
contacto de vórtices y torbellinos materiales
interaccionantes, pero sin intersicios..., que provocan un movimiento igual
en la materia contigua, causa de los movimientos orbitales (acción por
contacto directo que se oponía a las acciones a distancia a través del
espacio vacío y mediante fuerzas, que sostenía Newton).
Explica su teoría del cosmos físico, como una combinación mecánica de
materia y movimiento creada por un Dios perfecto y justo, origen de
cualquier creencia o conocimiento. Identifica la materia con el espacio
mismo: el mundo es un continuo físico uniforme, indefinido y no
mensurable, al que dios dotó de una cantidad de movimiento que se produce
naturalmente con velocidad uniforme (principio de inercia) y en línea recta,
no en círculo como propuso Galileo. Enfatiza la importancia de las
matemáticas, que considera la reina de las ciencias, al mismo tiempo en su
obra "Dioptrique" mantiene la idea de que la luz era una
emanación de los ojos( *)...
(*) Alhazen,
500 años antes, había considerado ya, contrariamente a Arquímedes,
que los rayos luminosos se dirigían de los objetos al ojo... Descartes,
educado en los jesuitas de La Flèche, se diferenció de Bacon por su
énfasis en las matemáticas; pretendió dar su teoría de los fenómenos y las
cosas, pero influido siempre por la idea de un universo físico creado por un
Dios perfecto, origen de cualquier creencia o conocimiento, que era el
patrón escolástico impuesto en las aulas tradicionales, donde "nada de los
descubrimientos trascendentales de un Copérnico, o un Kepler
pudo romper el vigilado cerco". Sin embargo, alcanzó a elaborar su histórico
Discurso sobre el método y la búsqueda de la Verdad en las Ciencias.
El genio de "Cogito ergo sum" (Pienso, luego existo) murió en 1650 en Suecia
de una neumonía debida al frió de sus madrugones ilustrando a la reina
Cristina, y, sorprendentemente, lo enviaron a Francia sin cabeza, hasta que
la recuperó Berzelius en 1809.
Sennert
(n.1572) expone su teoría de los "atomos reales", que, aunque los
puso en correspondencia con los cuatro elementos clásicos, eran para él
cuerpos simples mínima físicos y no mínima matemáticos: cuatro elementos
aristotélicos (aire, agua, tierra y fuego) y elementos de segundo orden
(prima mixta) producidos por la combinación de los elementos aristotélicos.
... Joachim Jung
(n.1587) expresó ideas parecidas que conocería Robert Boyle, junto a
las teorías del ya citado Gassendi.
Boyle
(n.1627), sin dejar de
considerar inmaterial el calor ("flogisto"), que según él se adhería a los
cuerpos, accedió a la teoría del átomo . Estableció el
criterio por el que se define el concepto "elemento": cuerpos primitivos y
simples libres de mezcla", que pueden combinarse con otros para formar
compuestos, y no pueden descomponerse en una sustancia más simple.
Denominó "filosofía mecánica" (mecánica-corpuscular) a su filosofía
experimental de la naturaleza, que estaba basada como la de Gassendi
en dos principios perfectamente distinguibles: la materia y el movimiento
y un cierto vacío, contrario al que Descartes negaba
rotundamente... Boyle formuló le ley de los gases que hoy lleva su
nombre. En 1660 demostró que los objetos ligeros caían con la misma rapidez
que los pesados, corroborando así las teorías de Galileo contrarias a
las de Aristóteles, que achacaba las caídas al peso y la centralidad de la
Tierra y no a la gravedad... Con él se estaba anunciando el comienzo de
la Ciencia moderna.
... Sin embargo, hasta
contar un siglo después, con los trabajos prácticos de Cavendish y,
más tarde, Lavoisier ; el primero demostrando que el H se combina con
el O para formar agua, y el segundo descomponiendo el aire en O y N, no se
haría evidente que los criterios de Boyle estaban lejos todavía de
concebir la composición real de los elementos simples, sus combinaciones,
las moléculas y, qué decir de la divisibilidad del átomo.. . Leamos si no la
descripción que el mismo Boyle hiciera de la composición del aire,
cuyo peso (que Aristóteles declaró nulo) determinó por fin respecto
al agua: "Es un fluido tenue, ... diferente del éter, compuesto de
tres especies de corpúsculos: los emanados de las aguas, de los minerales,
de los vegetales, de los animales...;y otros, mucho más sutiles,
pertenecientes al fluido magnético...; los terceros, los realmente
elásticos, comprensibles y dilatables como un resorte"... En plena
Revolución científica los experimentos, no obstante haber superado en gran
parte las "practicas mentales" propias de las ciencias físicas clásicas y el
excesivo dominio matemático-descartiano, caminaban parejos aún con la
idealización de las situaciones que se dan en la naturaleza. Tan es así, que
la Revolución industrial, debiendo tanto a las ciencias, vendría a deber
probablemente mucho más al trabajo práctico y la instrumentación técnica,
áreas de la actividad social, de donde partieron la máquina de vapor y la
realización práctica del motor eléctrico.
Huygens
(n.1629), situado frente a las teorías de los vórtices de Descartes,
corpuscular de Boyle y de los efluvios lumínico-corpusculares de
Newton, y observando la propagación del sonido y las ondas formadas
en el agua por una piedra..., desarrolló una teoría propia basada en
la vibración u ondulación de "un medio sutil y elástico", el éter"
o su homólogo el vacío.(*).. Huygens emitió una teoría
completamente nueva acerca de la luz, habiendo calculado la velocidad
de ésta con un error de un tercio de la actual: "Si la luz emplea cierto
tiempo para recorrer una determinada distancia, resulta que este movimiento,
comunicado a la materia en la cual se propaga, es sucesivo y, por
consiguiente, se difunde como el sonido, por superficies esféricas
y ondas"(**). Por lo tanto, concluyó, la luz no es una sustancia,
sino una transferencia de energía (***), cuya velocidad, según la
medida de Römer (****) no se avenía con el modelo corpuscular
(*) Como podemos
observar, la cuestión que nos viene ocupando: la naturaleza y
comportamiento de la materia, todavía en pleno siglo XVII seguía
oscurecida por el desconocimiento de lo que Aristóteles dio en llamar, al
vacío espacial, éter (sustancia divina). También, desde tiempo atrás,
venía planteada y sin resolverse la pregunta sobre si la luz era una un haz
de rayos lumínicos, un fluido, una onda o una lluvia de
corpúsculos luminosos... Transcurridos casi dos siglos más, los
físicos se seguirían preguntando parecidamente lo mismo: ¿qué es realmente
la luz, una onda o una lluvia de fotones? El problema se complicaría
con el paso del tiempo; no parecía existir la posibilidad de ofrecer una
descripción basada en uno sólo de los dos lenguajes: corpuscular,
ondulatorio. La noción de la dualidad: onda (continuidad)-corpúsculo
(discontinuidad), avanzaría a vaivenes con los años hasta su aceptación
práctica, con casos tan anecdóticos como sería el de los Thompson muchos
años después: Thompson padre recibiría el Nobel en 1906 por
establecer la naturaleza corpuscular del electrón; Thompson
hijo recibiría el mismo galardón en 1937 por descubrir la naturaleza
ondulatoria del electrón.
(**) Tardiamente, se
ocuparían de explicar algo tan importante para comprender la naturaleza y
comportamiento de la materia, como son las formas esferoidal y
transversal de los fenómenos ondulatorios, cuyo único ejemplo gráfico
venía siendo, hasta entonces, la representación de ondas (planas)
observables en la superficie del agua al tirar una piedra, o de ondas
sonoras, en su caso rara vez representadas como debería hacerse, es decir,
como emisiones de una fuente puntual proyectadas (esferoidalmentel) en un
volumen de tres dimensiones:
(***) A partir de
entonces, el concepto de onda encerraría la idea no ya de un movimiento
impelido a la materia (como en la trayectoria de una bola) sino de un
movimiento propio de la materia, transmisor de una propiedad de ésta: la
energía.
(****) Römer
(n.1644) demostró que la velocidad de la luz no era instantánea, sino
finita, observando diferencias de tiempo en la percepción de un satélite de
Jupiter. Primero Galileo, luego Bradley en 1728, Fizeau
en 1849, Foucault en 1879 y finalmente en 1963, se obtuvo como
resultado último de la velocidad de la luz el de 299.727,2 km/seg.
Spinoza
(n.1632) niega y diluye a dios en la naturaleza, que está sostenida según
cree por una sustancia o esencia eterna, "algo" yaciente en la
base que no ha sido creado nunca y por nadie y se manifiesta a través de
infinitas propiedades (una es el movimiento) y estados.
Por esta época se estaba
viviendo en Europa un clima nuevo representado por la pérdida del monopolio docente de las
Universidades, con el resurgimiento de nuevas fuentes de riqueza en manos de
artesanos y gentes que fueron ganando sitio en los estamentos sociales y se
mostraron muy sensibles a las actividades científicas. El rechazo al
criterio de autoridad propició la creación de centros de discusión, con la
fundación de academias y sociedades científicas. La pionera fue Italia. En
Roma funcionó la Accadémia del Lincei (1603 al 30) a la que perteneció
Galileo. En Londres, la existencia de un Colegio Invisible o Filosófico
creado en 1644 serviría de base en 1662 para crear la Sociedad para el
Fomento del Conocimiento, a él pertenecieron filósofos experimentales como
Boyle, astrónomos, médicos y teólogos. En Francia (1666) funciona la
Académie des Sciences. Leibniz logra la Academia de Berlín en 1700, y
Rusia funda en 1724 la de San Petersburgo. Londres se vería favorecida con
su capitalidad, que devuelve Carlos III, y allí vuelven los baconiano de
Oxford que reunidos fundarían un "Colegio para la promoción del Saber
físico-matemático experimental" (comprometido a no tratar de teología,
metafísica, moral, retórica y lógica). Convertido éste en la Royal Societey,
Newton fue nombrado miembro en 1671 y presidente desde 1703 hasta su
muerte... Casi todas las sociedades publicaron noticias, revistas y
boletines de intercambio y difusión de la Ciencia.
... "Hacia 1690 la
ciencia se había establecido de un modo definitivo... En adelante los
fundamentos de la ciencia podrían ser apuntalados o alterados, pero el
edificio levantado sobre ellos era estable y –lo que es más importante- el
método general de construcción era ahora conocido y ya no sería olvidado
nunca" (Jhon D. Bernal)
Newton
(n.1642), atomista convencido, para quien la materia está formada de
"partículas móviles, sólidas, macizas, duras e impenetrables", sostiene,
respecto a la luz, la teoría de la emanación, según la cual los
cuerpos luminosos emitían corpúsculos de lumínico, un fluido
elástico que se propagaba en línea recta por un éter de inmovilidad
absoluta, y producía la visión de las formas y colores de las cosas.
Sustentaba que Dios dio el primer "papirotazo" al movimiento de los
planetas. Consideraba absolutos el espacio y el tiempo, que eran para él
entes que no dependían uno del otro, ni tampoco de los objetos materiales
que se encontraban en ellos y de los procesos que en ellos transcurrían. Sus
leyes están referidas a centros de masa puntuales, sin más contacto
entre sí que su relación a distancia a través del espacio vacío, o
éter, por las fuerzas de atracción sin intermediación de medio alguno..
Cada cosa estaba separada por completo de la otra. Tenía una visión del
mundo esencialmente estática, intemporal, no cambiante, inmutable de las
cosas. Sin embargo, demostró, negando a Aristóteles, que no hay tal pureza
del blanco de la luz, para lo que hizo pasar un rayo por un prisma de
cristal descomponiendo la luz en sus colores. Aplicando su teoría de la
gravitación mostró que las fuerzas de la gravedad y las que mueven los
planetas eran las mismas: "todo ejerce una fuerza sobre
todo lo demás", que se transmite instantáneamente.
...
Pero la cuestión estaba justamente en la transmisión, que según él podía ser
sin intermediación de medio alguno, o mediante el efecto onda:
y no es lo mismo tirar algo para tumbar una ficha distante de dominó, que
alinear fichas y golpear la primera para transmitir el efecto hasta la ficha
distante. Valga aclarar aquí que el movimiento de la materia no es lo mismo
que el movimiento de la materia en que se mueve la onda. Las leyes de
Newton están referidas a puntos materiales aislados, con masa pero
inextensos tales que sus posiciones, velocidades y aceleraciones en un
instante dado son inequívocas. Digamos sobre el estilo de Newton -el
"ultimo babilonio" como lo califica J. M.Keynes-, que "consiste en un
intercambio entre la simplificación e idealización de las situaciones que se
dan en la naturaleza y sus análogos en el domino matemático, lo que le
permite tratar problemas de las ciencias exactas como si fueran ejercicios
de matemática pura, dejando de lado el problema de la causa de la
gravitación universal y el modo de su acción y transmisión, todo ello
enmarcado en la opción de las acciones instantáneas a distancia".
Leibniz
(n.1646) se
entretendría en proponer como componente armónico universal las
mónadas, que cumplían mecánicamente todos los fenómenos
llamados materiales, e implicaban a su vez la idea de una fuerza que
sostiene la oscura actividad de la materia y el movimiento causado
por Dios, al mismo tiempo que la actividad "libre y consciente del alma".
Las mónadas eran los elementos constitutivos de la realidad:
infinitesimales, de naturaleza psico-física, poseían en sí mismas el
principio de sus acciones y su propia finalidad, eran simples, inextensas, e
indiscernibles unas de otras. Pero pensaba que, su orden y existencia
respondía a un plan previo trazado por Dios.
Kircher,
Athanasius, un estudiante alemán, demuestra experimentalmente
en 1650 que el sonido no se podía transmitir a través del vacío,
permitiendo suponer que éste es inmaterial.
Berkeley
(n.1685) iría mucho más allá de todos los más grandes idealistas y
metafísicos. En pleno siglo XVIII se atrevería a mantener que el Universo
está creado por ideas inertes que existen sólo en "la mente de los
espíritus": únicamente existo yo mismo (solipsismo), y todas las demás
cosas, incluidas las otras personas, son una creación de mi pensamiento.
Franklin
(n.1706) se decantó partidario de la teoría ondulatoria y de un
éter vibratorio que llenaba todo el espacio, pero no pensó que ambos
fluidos fueran el mismo como habían sugerido Euler, antes, y Young,
después. Estableció que los rayos atmosféricos tienen naturaleza eléctrica.
Explicó las cargas recogidas en las nubes recurriendo a un hipotético
fluido imponderable –electricidad- que llenaba el espacio.
Euler
(n.1707), considerado como el matemático más prolífico de todos los tiempos,
participó en el problema de considerar los cuerpos como sólidos "rígidos",
en los que la distancia entre cada dos partículas es inalterable y por lo
tanto el cuerpo se mantiene indeformable. Para lo que hubieron de introducir
tres coordenadas más de carácter angular, formando así un conjunto de seis
como base de referencia para hablar de la posición. Fue el iniciador de la
mecánica en la forma actual, modificando el formulismo geométrico de Newton
por el algebraico y analítico. En 1736 publicó Mecánica Analítica,
primero en la historia de la Física, donde queda precisado definitivamente
el concepto de "masa puntual" y el significado de "aceleración" con el
empleo del concepto "vector" o "magnitud geométrica". En 1765 publica la
definitiva Teoría del movimiento de los cuerpos sólidos o rígidos,
que extiende a los sólidos deformables, para lo que define "centro de masa"
o "centro de inercia" , más general que "centro de gravedad" newtoniano.
Para los rígidos precisó cómo la resistencia al cambio queda determinada no
por la masa, sino por el "tensor o momento de inercia".
Lomonosov (n.1711)
formularía definitivamente la teoría material: "no sólo los átomos son
materiales, sino también el espacio que llena los intersicios
interatómicos", y, por extensión, los intermoleculares e incluso
interastrales (éter, espacio vacío) y galácticos.. En química fue uno de los
fundadores del atomismo, propulsor de la estructura atómica y molecular de
la materia. Formuló el descubrimiento de la ley de la conservación de la
materia y del movimiento como ley natural universal, con cuyo hecho dio
origen al hundimiento de la metafísica y el mecanicismo. Se manifestó en
contra de los "imponderables", uno de los principales puntos de apoyo de la
metafísica en las ciencias naturales. Pero el gran mérito de Lomonosov
consiste en haber rechazado la doctrina del carácter finito del movimiento
en el tiempo y en haber demostrado que el movimiento no tiene principio ni
fin, que es eterno como es eterna la materia.
Kant
(n.1724), para él, espacio y tiempo no eran conceptos objetivos: "sólo
podemos conocer las apariencias, pero no la cosa-en-sí"..., algo semejante a
Berkeley y Hume. Si bien, fue uno de los primeros que situaron la
conformación del universo material en las nubes galácticas, "islas". Marx
escribió: "La teoría kantiana del origen de todos los cuerpos celestes a
partir de masas nebulosas en rotación ha sido el mayor progreso conseguido
por la astronomía desde Copérnico". Y se confirmó como tal: en el decenio de
1920 se descubriría que algunas de las nubes difusas ("nebulosas") eran
sistemas estelares independientes de tamaño comparable a la Vía Láctea.
Hasta entonces los cuerpos celestes se habían considerado fijos desde el
primer momento en órbitas y estados siempre idénticos. Kant abrió la primera
brecha en esa representación.
El siglo XVIII –el de la
Ilustración o "siglo de las luces"- está caracterizado por los siguientes
fenómenos sociales:
Desarrollo del espíritu científico, pretendiendo despojarlo de los
tradicionales esquemas teológicos; Desarrollo de la burguesía y consiguiente
aparición de brotes capitalistas, y; Aumento del poder del Estado político
de las minorías dominantes en detrimento del poder eclesiástico. Es la época
de la fe incondicional en la razón humana, con apegamientos racionalistas al
extremo del determinismo representado por Laplace, quien preguntado
por un Napoleón sorprendido de no encontrar a Dios en la obra de aquél, la
Exposición del Sistema del Mundo, respondió con su célebre "no tengo
necesidad de esa hipótesis". Newtton también había dicho "yo no hago
hipótesis", si bien, Dios no dejaba de ser para él el creador, protector y
armonizador del mundo... Así, quedaba planteado un reto para una próxima
Revolución Científica, la de principios del siglo XX en que inexorablemente
será abatido el consistente edificio newtoniano.
Cavendisch
(n.1731) Dio un paso importantísimo contra la idea hasta entonces sostenida
de los cuatro "elementos" clásicos, adversaria del atomismo, demostrando que
el agua es una combinación de nuevos elementos, de modo que ésta ya
no podía ser, como dijeran los griegos, uno de los elementos básicos.
Averiguó la fuerza de la gravedad utilizando una balanza de torsión. El
resultado fue un cálculo preciso de la constante de gravedad, con la que
pudo calcular la densidad y masa de la Tierra.
... Por fin se haría
evidente que ninguno de los llamados "elementos" clásicos eran tales. El
agua resultó ser un compuesto de hidrógeno y oxígeno. El aire, lo
demostraría Lavoisier, era un compuesto de oxígeno y nitrógeno. Y
así, sucesivamente, la escisión de sustancias una tras otra, como la cal
(en oxígeno y calcio), y la sal, el "elemento" de Paracelso,
(en cloro y sodio), etc, etc., irían derrumbando las paredes corpusculares
de la materia y desinflando a la vez la ilusión alquimista, al poner de
manifiesto qué sustancias podrían descomponerse en otras más simples y
cuáles no podrían ser descompuestas químicamente (Newton dedicó gran
parte de su vida a la alquimia y el emperador F. J de Austria-Hungría
financió experimentos para obtener oro hasta fecha tan reciente como 1867).
Sin embargo, tanto habían influido el desdén por el conocimiento y, sobre
todo, la nefasta escolástica, buscando siempre una garantía contra el error
en los libros sagrados, la patrística y la "auctoritas" de Aristóteles...,
que tendría que pasar más de un siglo, todavía, para que el rigor
metodológico, la experimentación y el empeño científico permitieran a
Rutherford en 1919 transmutar realmente el nitrógeno en oxigeno,
bombardeando núcleos del primero con partículas alfa (núcleos de
helio). Sería la primera transmutación hecha por el hombre.
Stevin (n.----)
refuta las teorías
del "perpetum mobile" e intenta definir los fluidos (líquidos
y gases), que permitirán adentrarse en la naturaleza de la materia.
Priestley
(n.1733) propuso en 1767 que las fuerzas eléctricas deberían ser
inversamente proporcionales al cuadrado de la distancia entre cuerpos
cargados. Lo demostraría Coulomb con una balanza de torsión inventada
por él, añadiendo que esas fuerzas se ejercen a distancia a través del
espacio vacío.
Lagrange
(n.1736) estableció matemáticamente en 1788 el principio de conservación
de la energía (*) mecánica. Planteó su formulación mecánica, cuyo
estilo "no requiere ni imágenes ni razonamientos geométricos o mecánicos,
sino tan sólo operaciones algebraicas...". Es decir, una disciplina cerrada
desarrollada en una rama de la teoría de las ecuaciones diferenciales en
boga, que Hamilton (n.1805), admirado, señalaría como "un poema
científico".
(*) La palabra
energía la propondría Young en 1807. Hasta 1842 Mayer (n.1814)
no publicaría su descubrimiento relativo a la conservación y transformación
de la energía. Helmholtz formalizó el principio en 1847 y Joule
(n.1818) determinó definitivamente la equivalencia entre el calor y el
trabajo (1 joule = 0,24 calorías).
Coulomb
(n.1736), dio
nombre a la unidad de carga eléctrica (*), una de las propiedades
fundamentales de la materia, capaz de generar fuerza atractiva o repulsiva
según los signos convencionales + ó -. Suya es la ley, que estableció con
una balanza de torsión, según la cual : la atracción o repulsión de
dos cargas es directamente proporcionales al producto de las cantidades de
electricidad e inversamente proporcionales al cuadrado de la distancia,
admitiendo, como en la gravitación newtoniana, que esas fuerzas se ejercen a
distancia a través del espacio vacío.
(*) Dos siglos de
experiencia han enseñado a los físicos que no es posible crear de la nada
cargas eléctricas negativas o positivas. Tampoco se puede destruir ninguna
de las dos cargas. Esta es la ley de "conservación de la carga eléctrica".
Galvani
(n.1737) descubre la contracción (eléctrica) entre dos músculos de una rana,
y desarrolla la electricidad por contacto entre dos metales, con un líquido
interpuesto. Con él empezó el descubrimiento de la carga eléctrica móvil, de
las corrientes eléctricas o la "electricidad dinámica".
Lavoisier
(n.1743), padre de la química moderna , después de descomponer el aire en
oxígeno y nitrógeno, con su teoría sobre las combustiones acabó para
siempre con el flogisto, aunque seguiría aceptando como
fluidos la luz y el calor. Anunció la ley de la conservación de la masa o
materia. De igual o mayor importancia sería el experimento que le permitió
averiguar la fuerza de gravedad, la constante de gravitación, con la que
pudo calcular la densidad y la masa de la Tierra. Asimismo, calentando el
diamante (carbón cristalizado, igual que el grafito sometido a altas
presiones) consiguió reducirlo a anhídrido carbónico.
Volta
(n.1745), basado en el descubrimiento de Galvani, inventa la pila
eléctrica (cobre y zinc en una solución ácida). Junto al efecto
magnético de Oersted, del efecto magnético de la corriente eléctrica, el
invento de Volta encabezaría otra revolución industrial, de tipo eléctrico,
tan importante como la térmica de la máquina de vapor.
Laplace
(n.1749) pretendió predecir con su "calculador divino" la situación
espacio temporal de cualquier objeto: "Una inteligencia que... conociera
todas las fuerzas que animan la naturaleza... podría abarcar ... los
movimientos... del universo; nada le resultaría incierto y tanto el futuro
como el pasado estarían presentes a sus ojos"... Era la expresión más
elocuente del carácter determinista de la física clásica.
Thompson
(Rumford, n.1753) observó que el metal utilizado en la fabricación de
cañones se calentaba cada vez más al tornearlo, y asoció el movimiento del
torno con el calentamiento del metal, concluyendo que el calórico
(un fluido imponderable) tenía que ser no un fluido sino
un "genero de movimiento" transmisible. Había descubierto una forma
de energía.
...Mas, pese a la
importancia del hecho, que venía a desterrar la teoría del calórico y a
fundamentar la existencia del movimiento inherente a la materia,
aquella, la teoría del calórico, no sería relegada definitivamente hasta la
aparición de la teoría cinética de los gases (basada en la teoría
atómica de Dalton) que elaborarían posterior e independientemente
Maxwell y Boltzmann (n.1844). Luego, quedaría establecido "que la
temperatura de un gas es directamente % a la energía cinética media de
traslación por molécula".
El desorbitado interés
por el utilitarismo que desembocaría en la Revolución Industrial,
no beneficiaría el desarrollo científico en Gran Bretaña. Tendrían que
proliferar las sociedades literarias y filosóficas, como la de Manchester,
que inaugurada en 1781 contaba hacia 1870 con más de 100 sociedades en la
isla. Gozó de gran nombradía la Sociedad Lunar de Birmingham, que antes de
ser disuelta se reunía en el Campo Negro las noches de luna llena. El propio
Rumford fundó en 1800 una prestigiosa asociación, llamando a "formar
por suscripción una institución pública destinada a difundir el
conocimiento", y en 1817 instaló en Glasgow el primer laboratorio químico
para la enseñanza práctica. Kelvin fundó en 1846 el primer laboratorio para
la enseñanza física. Hacia 1850 había en Gran Bretaña más de 600 Institutos
de Mecánica, con un nivel en las ciencias físicas "muy por delante de las
universidades de Oxford y Cambridge. En Alemania el interés por la ciencia
se vio favorecido por el ambiente de libertad relativa para aprender y
enseñar mediante Seminarios, como fueron los famosos de Könisberg, Giessen y
Gottinga. Francia adoptó un plan totalmente centralizado, en detrimento de
las asociaciones científicas provinciales, con la sola alternativa de la
Asociación para el Progreso de la Ciencia, que tendría sus reflejos tardíos
en la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias allá por
el año 1908.
Dalton
(n.1766) recuperó y desarrolló definitivamente el atomismo,
concluyendo que la materia está constituida por diminutos corpúsculos
indivisibles e independientes, átomos de distintas clases que pueden
combinarse constituyendo moléculas sólidas, líquidas o gaseosas.
Reconoció la prioridad de Demócrito empleando la palabra "átomo"
(indivisible). Demostró que las diversas normas descubiertas por Avogadro
(*), regidoras del comportamiento de los gases, podían explicarse mejor
tomando como base la naturaleza atómica de la materia (que había
sostenido Demócrito 2.300 años antes), si bien, ahora, atribuyendo a
los átomos otras características: cada tipo de materia estaba formado por
átomos de una misma clase, con diferencias físicas que radicaban en su peso.
(*) Avogadro
había demostrado que volúmenes iguales de un gas estaban formados por el
mismo número de partículas (moléculas compuestas de átomos). Y Berzelius
había establecido y publicado en 1828 una lista con los pesos relativos de
los átomos, referidos a los pesos del O y del H, pero que pasó desapercibida
hasta que la recuperó Cannizzaro en 1860. El desarrollo de la teoría
atómica –que describía los gases como grupos de moléculas- permitió
considerar que el volumen dependía de la velocidad (movimiento) de las
moléculas.
Brown
(n.1773) observó por vez primera en 1827 un fenómeno de extraordinaria
importancia: granos de polen suspendidos en el agua aparecían animados de
movimientos erráticos ("movimiento browiano"). 36 años después
(1863) se sugirió que tal movimiento sería debido a un bombardeo desigual de
las partículas... Por fin, las partículas elementales, los átomos, se
convirtieron, de abstracciones semimísticas, en objetos casi tangibles.
... El "movimiento
browiano" puso de manifiesto la existencia real de las moléculas
(compuestos de átomos). Constituyó la prueba casi visible de que el agua, y
la materia en general, tienen "partículas" y éstas "movimiento"
interno propio. Entonces se pudo decir que el hombre había logrado "ver"
los átomos... Y así acontecería años después: en 1908, Jean Perrin
observaría que la sedimentación es obra de la gravedad a la que se oponen
las colisiones generadas por las moléculas procedentes de niveles
inferiores, de modo que el movimiento browiano se oponía a la fuerza
gravitatoria, y utilizó este descubrimiento para calcular el tamaño de las
moléculas de agua... En 1955, con el "microscopio de campo iónico" de W.
Mueller (anterior al "electrónico"), podrían verse los puntitos
brillantes de cada uno de los átomos que componían la punta de una aguja.
Pero quedaba por saber cómo eran en realidad los átomos. Se demostró que los
átomos en un cristal no están inmóviles.
Young
(n.1773) demostró finalmente la naturaleza ondulatoria de la luz.
Había realizado su tesis doctoral sobre el sonido y la voz humana, con un
trabajo anterior sobre óptica y asimilando los colores a las notas musicales
en una analogía totalmente ondulatoria. Y enterado de que Newton había
convencido a muchos de que la luz consistía exclusivamente en partículas en
lugar de ondas, demostró la sin razón de Newton (*). Crítico consumado, dijo
de Newton: "Por más que venere su nombre... veo con pena que... su autoridad
quizá haya a veces retardado incluso el progreso de la ciencia", como
ocurrió con Aristóteles. .
(*) Hacia 1803 realizó
el famoso experimento de la "doble rendija": agujereó una persiana, lo
cubrió con un trozo de papel grueso que taladró con un diminuto punzón y
utilizó un espejo para desviar el fino haz de luz que pasaba a su través.
Después cogió un trozo de cartón de unos tres mm de grosor y lo puso de
canto en el recorrido del haz, dividiéndolo en dos. El resultado fue una
sombra de bandas alternativas de luz y oscuridad, fenómeno que sólo podía
explicarse si los dos rayos se relacionaban como ondas, quedando así
demostrada la naturaleza ondulatoria de la luz.
Avogadro
(n.1776), aplicando a los gases la teoría atómica, demostró que volúmenes
iguales de un gas estaban formados por el mismo número de partículas
(moléculas, agrupaciones de átomos)..
Oersted
(n.1777) descubre en 1820 el efecto magnético de la corriente eléctrica.
Observó un fenómeno trascendente: una corriente eléctrica que atraviesa un
cable desvía la aguja de una brújula situada en su proximidad;
concluyó que la corriente debía formar líneas magnéticas de fuerza en
torno al cable.
Ampère
(n.1775) sugirió lo que a muchos pareció descabellado hasta su
descubrimiento a finales del XIX: que las propiedades magnéticas tenían su
origen en corrientes eléctricas microscópicas circulantes dentro del imán.
El resultado indiscutible sería la unificación de las fuerzas eléctricas y
magnéticas. Demostró que dos cables paralelos, por los cuales circula la
corriente en la misma dirección, se atraían. Y se repelían cuando las
corrientes circulaban en direcciones opuestas. Fue el introductor de la
palabra electrodinámica.
Berzeluis
(n.1779) establece los pesos relativos de los átomos. En 1828 publica
una lista de pesos atómicos basados en dos patrones de referencia, el O y el
H. Su mérito lo recuperaría Cannizzaro en 1850, que fijó en 16 el
peso del O y en 1 el del H.. Una mayor exactitud la conseguiría Richards
dedicado a ello desde 1904. Ostwald se negó a aceptar lo que eran
para él conceptos no "reales".
Fraunhofer
(n.1787) descubrió una peculiaridad en el espectro continuo de la luz solar:
Cuando la luz pasaba a través de una estrecha rendija y su aspecto visible
se examinaba con sistemas de buenos prismas, la continuidad de los colores
aparecía rota por una serie de rayas oscuras, irregularmente
espaciadas. Fraunhofer contó más de 700 líneas negras (hoy sabemos
que hay más de 15 000). Cada material podría identificarse a partir de su
espectro de emisión de líneas, de la misma manera que podemos ser
identificados por las huellas de nuestros dedos.
Fresnel
(n.1788) reconoce la existencia del éter como el soporte o medio
material (muy tenue) de las ondas luminosas (*). Mostró que todos los
fenómenos ópticos conocidos eran explicables con la hipótesis de que la luz
consistiera en vibraciones ondulatorias transversales del
éter (**). Desarrolló la primera teoría de la difracción (**) y
trató de explicarla como el resultado de la interferencia de ondas
secundarias. Así, pareció que la teoría ondulatoria de la luz había
arraigado defintivamente, desplazando y relegando para siempre la teoría
corpuscular.
(*) En pleno siglo XIX
venía siendo una cuestión de fondo la falta de un soporte reconocible
para las ondas luminosas, como lo eran el agua y el aire respecto al
movimiento de los otros tipos de ondas.
(**) Habida cuenta de
que la propagación transversal es propia de los sólidos, aceptar la
hipótesis suponía admitir que el éter fuera un fluido imponderable,
algo tan sutil que permitiese el movimiento de los cuerpos celestes como
rígido para que en él se pudieran producir ondas transversales.
(***) difracción:
fenómeno que pone de manifiesto las propiedades ondulatorias de la luz,
cuando ésta contornea los cuerpos opacos y, por consiguiente, penetra en la
región de la sombra geométrica.
Faraday
(n.1791),
encargado de escribir un artículo para una revista, Anales de Filosofía,
que iba a publicar los experimentos realizados por Hans ChristianOersted
en 1820, haciendo prácticas al respecto llegó a descubrir la relación
dinámica entre la electricidad y el magnetismo, es decir, cómo mediante
acciones mecánicas por "inducción" podían generarse acciones eléctricas y a
la inversa. Faraday revolucionó la física, pensó que el
vacío podía componerse de líneas de fuerza (un concepto
que había planteado Gilbert en 1600) e incorporó a la física el
concepto revolucionario de campo (región del espacio físico donde
interactúan fueras eléctricas o magnéticas), es decir, un nuevo modelo para
las interacciones: los campos de fuerza en un medio "cartesiano",
contrario a las acciones a distancia newtonianas, que era decir, sin
intermediación de medio alguno.
...En la década de 1820,
Faraday explicó: 1º) la experiencia de Petrus Peregrinus;
cómo, en una hoja de papel situada encima de un imán, las limaduras tendían
a alinearse alrededor de unos arcos que ivan del polo norte al polo sur del
imán, dando lugar a pensar que estas <líneas magnéticas de fuerza>
constituían un <campo> magnético; 2º) las conclusiones de Oersted,
al observar que cuando una corriente atraviesa un cable y desvía la
aguja de una brújula situada en la proximidad, la corriente debía formar
>líneas magnéticas de fuerza en torno al cable, y; 3º) la comprobación de
Ampère (de que dos cables paralelos se atraían, si la corriente
circulaba en la misma dirección, o se repelían si circulaba en dirección
opuesta), deduciendo que era similar a lo que ocurría con dos polos norte y
sur de un imán: que los norte y los sur se repelían, mientras que un polo
norte atraía a un polo sur.
.. Sobre Faraday,
Maxwell escribió: "... con los ojos de su mente, vio líneas de fuerza
donde los matemáticos sólo vieron centros de fuerza de atracción a
distancia; Faraday vio un medio donde ellos no vieron más que
distancia".En cierta ocasión, interrogado por un político de turno acerca
del valor "práctico" de la electricidad, Faraday respondió: "un
día, señor, podrá gravarla con impuestos"... Y así fue realmente, pues
la interacción misma entre imanes y corriente se convirtió muy pronto
en un factor productivo y de repercusiones sociales impensables. Faraday
en 1831 realizó un experimento, que cambiaría el curso de la historia:
para demostrar el principio de la inducción eléctrica, empleó un
imán permanente, que introducía una y otra vez en el interior de una
bobina de cable, para sacarlo luego del mismo; comprobando que pese a que no
existía fuente alguna de electricidad, se establecía corriente siempre que
las líneas de fuerza del imán atravesaban el cable... Así se podía
comprender que lo que creaba la corriente era el movimiento de las
líneas magnéticas de fuerza a través del cable, y no el magnetismo
propiamente dicho. Años mas tarde, en 1879, Edwin Hall
descubriría que cuando se aplica un campo magnético perpendicularmente a una
placa de metal por la que circula una corriente eléctrica, aparece un campo
eléctrico perpendicular. Con estos descubrimientos, la investigación y el
laboratorio pasarían a constituirse en base de la industria científica, se
estaban forjando las condiciones para la creación de la dinamo generadora de
electricidad, la energía revolucionaria que sustituiría al vapor, la
primitiva rueda hidráulica y la fuerza eólica, así acababa de nacer la
ingeniería eléctrica que abriría las puertas a una nueva Revolución
industrial.
Carnot
(n.1796), uno de los fundadores de la termodinámica, que aceptaba todavía la doctrina del "calórico", explica que el trabajo
debido a una fuente de calor sólo puede obtenerse por el traslado del
calor de un cuerpo más caliente a uno más frío: "el calor –señala- no
puede producir trabajo sin el empleo de dos fuentes térmicas con
temperaturas distintas", y añade de modo ingenuo que "semejante al agua, el
calor sólo produce trabajo cuando cae de un cierto nivel a otro inferior".
...En pleno apogeo del
mecanicismo venía a demostrarse lo que era falso: que el calor pudiera
convertirse íntegramente en trabajo mecánico. La entropía (noción que
introduciría Clausius en 1865) serviría para expresar rotundamente la
irreversibilidad de las transformaciones naturales de energía, permitiendo
entender lo que se interpreta como un crecimiento del desorden molecular. De
tal manera, el universo concebido como máquina, cartesiana o newtoniana,
regido por leyes que no distinguen entre pasado y futuro, daría paso a un
mundo que tiene una dirección definida, lo que se ha calificado como "la
flecha del tiempo" impuesta por el segundo principio de la
Termodinámica: "Es imposible transformar calor en trabajo si no se dispone
de dos fuentes caloríficas a temperaturas diferentes"... Con la
termodinámica o fluencia del calor, y con el movimiento browiano,
sufriría un duro golpe la idea newtoniana determinista, del mundo visto como
una máquina.
Mayer
(n.1814) sugirió por
primera vez el supuesto de una equivalencia y conservación de la energía,
como una concatenación sucesiva de causa-efecto. Sostuvo que si se
engendra calor cuando dos superficies rugosas se encuentran en movimiento
una con otra, entonces el calor debe ser una forma de movimiento.
Sechi
(n.1818) explica que,
"un mismo éter, que es la causa de los fenómenos luminosos y de los
eléctricos (comprendido el magnético), actúa vibrando en los primeros y
desplazándose en los segundos".
Foucault
(n.1819) dio el golpe
definitivo a la teoría corpuscular con su comprobación de que la luz se
propaga más lentamente en los medios más densos, conclusión contraria a la
teoría newtoniana que sólo podía explicar la refracción si la luz se
propagaba más rápidamente en los medios más densos. Así, desechada de alguna
manera la teoría de la emanación desaparecía la terminología del fluido
imponderable, el lumínico, quedando por resolver los problemas planteados
por el éter, especie todavía de fluido imponderable. Foucaul
demostró experimentalmente en 1851 que la Tierra giraba sobre su eje,
suspendiendo una bola de hierro de 28 kilos de la cúpula del Panteón en
París.
Fizeau
(n.1819) intenta determinar la velocidad de la luz, por medio de
una rueda dentada.
Helmholtz
(n.1821) tuvo un particular papel en la explicación de los fenómenos
calóricos en función del movimiento de las partículas. Sin embargo,
A. Rau diría de él, que "paga con su teoría de los símbolos un tributo
al kantismo, pues adolece de una falsa comprensión de las palabras: masa,
fuerza, etc., que no son para él sino nociones, producto de nuestra
fantasía, y en modo alguno realidades existentes fuera del pensamiento".
Kirchhoff
(n.1824), con R. Busen en 1859 sentaron las bases del análisis
espectral
Stoney
(n.1826) bautiza con el nombre de electrones, a las unidades de
carga eléctrica, y emite sus teorías sobre la electricidad opuestas a
las teorías del fluido o fluidos eléctricos continuos.
Más de un siglo después,
Horst Störmer observaría que pasaba alguna cosa muy rara a muy baja
temperatura y con campos magnéticos muy intensos: los electrones, que se
creía que cristalizaban, no lo hacían así, creaban un nuevo estado de la
materia en que aparecían densidades cuánticas de carga eléctrica
igual a una fracción del electrón (1/3), poniendo de manifiesto una cosa
sorprendente: que la carga del electrón no es la carga eléctrica
elemental. Las referidas densidades cuánticas serían "cuasipartículas"
fundamentales, cuya interacción estaría creando un estado desconocido de la
materia, un fluido cuántico poblador del llamado "vacío", la nada
aparente..
Clausius
(n.1828) introdujo por
primera vez (1865) la noción de entropía en la termodinámica
para definir la medida de la disipación irreversible de energía. Mostró que
el proceso de transformación de calor en trabajo se supedita a una
ley física, llamada segundo principio de la termodinámica: "es
imposible un proceso en el cual el calor pase espontáneamente de los cuerpos
más fríos a los más calientes". Se dice adiabático cuando la
temperatura de todas las partes componentes de un sistema en estado
de equilibrio es igual. La noción de entropía se interpreta, asimismo, como
un crecimiento del desorden molecular.
... El primer principio
de la Termodinámica es la ley de la conservación de la energía, la
equivalencia energética entre calor y trabajo. El tercer principio equivale
a que la entropía de todos los cuerpos en estado de equilibrio tiende
a cero a medida que la temperatura se acerca al cero absoluto. Con la
Termodinámica se produce un gran salto desde el Universo concebido como
máquina, que admite avanzar o retroceder sin impedimentos, a un mundo que
tiene una dirección definida –lo que se ha calificado como "la flecha del
tiempo" - impuesto por el segundo principio de la Termodinámica, conocido
también como ley de disipación de la energía.
Sobre la naturaleza y
comportamiento de los gases:
La teoría cinética de los gases explica el comportamiento de las sustancias
gaseosa, a partir de suponer que las moléculas están a grandes distancias
entre sí en comparación con su tamaño, sin ejercer otra interacción que la
de su movimiento desordenado, lo que justifica que un gas pueda expandirse
indefinidamente. Cuanto mayor es la temperatura, mayor es el movimiento, la
velocidad con que se mueven. Contrariamente, en los líquidos y los sólidos
la distancia entre moléculas es menor y actúan otras fuerzas que les impiden
moverse arbitrariamente. En los sólidos sólo se realizan pequeñas
oscilaciones en torno a posiciones fijas y movimientos como en algunos
cristales, salvo al calentarse, que pueden llegar al estado líquido. En los
líquidos las moléculas no se alejan excesivamente unas de otras, salvo
temperaturas que los transformen en gas o en vapor.
En 1755, Cullen produce hielo, formando vacío para forzar la gasificación
sobre pequeñas cantidades de agua... En1787, Charles,
J-A-C, observando la relación de la temperatura con el aumento o
disminución del volumen de un gas, comprueba que cada grado de enfriamiento
contrae el 1/273 del volumen, concluyendo que a –273º el gas
desaparecería... 1820: Faraday descubre que a temperaturas
normales un gas (cloro) sometido a presión (reducción del volumen) se licua
y enfría... 1839: Andrews deduce la "temperatura crítica" de
licuación para cualquiera presión... 1860: Thompson (Kelvin)
sugiere que el aumento o disminución lo establece la velocidad
(temperatura / energía) de las moléculas, apoya el índice de reducción por
enfriamiento establecido en 1/273 fijándolo como el "cero absoluto"
(Kelvin), donde las moléculas permanecerían inmóviles ... 1877:
Pictet licua O a –140º, con el método de "cascada"... 1900:
Dewar logra licuar H a -200º, y lo solidifica a -240º... 1905:
Nernst demuestra que no es la energía la que se convierte en 0º
absoluto, sino una propiedad vinculada a la misma: la "entropía"... 1908:
Onnes enfría bajo presión y licua helio a –255º y logra con el mismo
los -272,3º... en 1911 observa la desaparición súbita de la
resistencia eléctrica del mercurio a -268,88º , lo que ocurriría con otros
metales (los "superconductores"), quedando demostrado que a baja temperatura
existen propiedades únicas en la materia (la superconductividad)... 1933:
Meissner descubre que la superconductividad excluye las líneas de
fuerza de un campo magnético y hace a la sustancia "diamagnética", fenómeno
destruible por debajo de determinadas temperaturas... 1935: Keeson
y Kapitza descubren la imposibilidad de reducir el helio a
estado sólido a -270,8º, y que éste así conduce el calor tan perfecta y
rápidamente que está siempre a la misma temperatura. Tiene propiedades
únicas de "superfluidez": colocado en un recipiente abierto que
contenga otro mayor menos lleno, fluiría subiendo por éste hasta verterse en
el primero e igualar los niveles de ambos recipientes. Su evaporación puede
dar los -272,5º... En 1950, Pomeranchuk empleó técnicas de
licuación del helio que proporcionaron los -272,999999º, es decir, casi el 0
absoluto. Pero que es inalcanzable, no sólo porque cada diferencia cuanto
más reducida más aumenta las dificultades, sino porque supondría lo
absolutamente imposible, eliminar la materia. ...Sin embargo, con estas
experiencias y las de la aplicación de "altas presiones" para forzar a los
átomos y moléculas a adoptar agrupaciones más compactas (diamante/grafito),
se había dado un gran paso para obtener una información fundamental sobre la
naturaleza y comportamiento de la materia y sobre la unidad de ésta,
evidenciada en el nexo existente entre los estados sólido, líquido, gaseoso
y plasmático resultantes de una diferencia en la gradación del
movimiento (temperatura y / o presión).
¿Átomos formando una
única onda?
"Sí –escribiría Wolfgang Ketterle-, cuando se someten a temperaturas
de casi el cero absoluto (- 273grados) aparecen propiedades raras: la
materia sigue siendo un gas, pero se comporta como un sólido. La longitud de
onda de sus átomos se alarga más y más, hasta el punto de que las ondas
empiezan a superponerse: la materia está en un nuevo estado (el
condensado de Bose-Einstein (*)) en el que los átomos oscilan
de forma coordinada, formando una única onda. El fenómeno nos
permitirá entender mejor cómo funciona toda la materia".
(*) Forma material que
adquieren las partículas u ondas y los átomos, cuanto más lentos se mueven
al enfriarse (cerca de –273º) y aparecen longitudes de ondas que se alargan
y superponen formando una única onda o "sopa de quarks".. Se
llamarían quarks, en 1960, a tres subpartículas detectadas dentro del
protón, ya sugeridas por Murray Gell-Mann, que se movían con bastante
libertad dentro del protón o del neutrón. Los quarks están presentes,
sobre todo... en el vacío. Pero no se pueden aislar y si se intenta
hacerlo se rodean de docenas de partículas directamente extraídas del
vacío cuántico. Se especula con la posibilidad de que estén formados por
otras partículas (top) que detectó aventuradamente Steve Weinberg. No
existen como partículas libres, sino que se manifiestan como chorros de
hadrones.
Maxwell
(n.1831), apoyándose en Faraday y sus líneas y campos e
incluso interpretando el fenómeno mecánicamente, consideró que las acciones
eléctricas y magnéticas son perturbaciones (presiones y tensiones)
que se propagan en el éter (vacío) en forma de ondas con velocidad
constante. "Tenemos poderosas razones para concluir –diría- que la
luz misma (incluyendo la radiación térmica y otros tipos de radiaciones) es
una perturbación electromagnética propagándose en forma de ondas a
través del campo electromagnético (*)". En otro momento
describiría la luz "como una onda que se propaga por el éter, un
fluido eléctrico hipotético de una inmovilidad absoluta". Curiosamente,
en el mecanicismo de Maxwell aparece un sentido menos materialista de lo que
pudiera pensarse, en cuanto sostiene que el "espacio vacío" es
conductor de tensiones y energías responsables de las acciones
electromagnéticas, pero sin ninguna dependencia con la existencia o no de
materia. Sin embargo, su teoría electrodinámica evidenciaba la conexión y
condicionalidad recíprocas de los fenómenos eléctricos, magnéticos y
ópticos; se elevaba considerablemente por encima de la limitación metafísica
y mecanicista de la concepción científico-natural del mundo en boga en el
siglo XVIII... Los fenómenos físicos, según Maxwell, deben ser considerados
como movimientos, gobernados por leyes fijas, de puntos materiales en el
espacio.
...
Las
ecuaciones llamadas de Maxwell pueden ser así resumidas: 1) las
cargas distintas se atraen y las iguales se repelen; 2) no hay polos
magnéticos aislados; 3) la corriente eléctrica crea campos magnéticos, y; 4)
los campos magnéticos cambiantes pueden dar origen a una corriente
eléctrica.
(*)
Del desarrollo de sus ecuaciones resultaría la velocidad de propagación de
las ondas, que, para el caso particular del vacío, resulta ser la
velocidad de la luz, que había determinado Römer en el siglo
XVII. Veinte años después, el descubrimiento de las ondas hertzianas
(electromagnéticas) elevaría a Maxwell a una categoría científica
sólo comparable con la del ya lejano Newton y el ya próximo
Einstein.
Mendeléiev
(n.1834) fue
reconocido como el investigador que puso orden en la selva de los elementos;
no sólo montó la tabla que lleva su nombre, sino que intuyendo genialmente
el comportamiento de la materia acertó a asignar la dedicación de espacios
vacíos para elementos(átomos) aún no descubiertos, que irían apareciendo
después. Es sabido que una de las ideas directrices en sus investigaciones
era la de la unidad del mundo material, la idea de la conexión y
condicionalidad recíprocas de los fenómenos de la naturaleza. Fue reconocido
por la Ciencia porque tuvo el valor y la confianza de llevar sus ideas más
allá...
... Después de que
Cannizzaro estableciese en 1862 el peso atómico, un geólogo francés (Chancourtois)
y un químico británico (Newland) comprobaron que los elementos
atómicos se podían disponer en forma de tabla, según el peso atómico, de
forma que los de propiedades similares se hallaran en la misma columna
vertical, trabajo que llevó a cabo Mendeléiev hasta la presentación
de su tabla periódica en 1879.
Mach
(n.1838) defensor del "positivismo físico", no tuvo reparos en restablecer
las concepciones de Berkeley y Hume sobre la teoría del conocimiento.
En su opinión, los elementos químicos, átomos, moléculas, cargas eléctricas
y otros elementos estructurales de la materia eran "cosas mentales",
"productos de nuestra conciencia". Sostenía que el espacio vacío era
conductor de energía sin dependencia con la existencia de materia o no.
Negaba la causalidad, el espacio y el tiempo y la existencia del mundo
exterior. Formó escuela propagadora del idealismo filosófico con E.
Poincaré, P. Duhem y C. Pearson
Boltzmann
(n.1844), conjuntamente con Maxwell, entierra la teoría del
calórico, después de conocer la experiencia de Rumford:
quien había observado cómo al tornear un cañón el calor fluye de un cuerpo
caliente a otro. Teórico de la "flecha del tiempo", planteó que la
entropía se incrementa en la dirección del futuro, no del pasado.
Combatiendo la Física fenomenológica de Mach y compañía, afirmaba que
"a quienes piensan eliminar la teoría atómica por medio de ecuaciones
diferenciales, los árboles les impiden ver el bosque". Defendía que "deducimos
la existencia de todas las cosas por las impresiones que producen en
nuestros sentidos". Replicaba a quienes creían que la materia no es sino
un complejo de percepciones sensoriales que, "en este caso, los demás
tampoco son sino sensaciones de quien habla".
Röntgen
(n.1845) descubrió en
1895 que un haz de lo que entonces se llamaba rayos catódicos (*),
cuando chocaba contra un obstáculo daba lugar a un nuevo tipo de
radiaciones: rayos X, de poder penetrante superior al de la luz,
aunque inferior a los rayos gamma. El hecho de ser este poder
distinto en cada elemento y más intenso cuanto más pesado, permitiría
confirmar la estructura interna de los átomos y su lugar en la tabla
periódica, sabido que cada elemento producía "rayos X" con su longitud
de onda característica, es decir, de fuerza similar a la que empleaba el
núcleo positivo del átomo para sujetar al electrón. Otra cuestión tan
importante sería saber si estos rayos eran corrientes de pequeñas
partículas o consistían en radiaciones de carácter ondulatorio.
(*)
Faraday, que había realizado en 1820 todos los experimentos
imaginables; incluso trató de enviar una descarga eléctrica a través del
vacío, pero no consiguió hacer un vacío lo suficientemente perfecto.
Correspondería a Heinrich Geissier lograr en 1854 una bomba de vacío,
en la que colocó un tubo de vidrio con dos electrodos en su interior. Cuando
se logró producir descargas eléctricas en el "tubo de Geisser", comprobó que
en la pared opuesta al electrodo negativo aparecía un resplandor verde.
Eugen Goldstein sugirió en 1876 que se debía al impacto causado por
algún tipo de radiación originada en el electrodo negativo, que Faraday
había denominado "cátodo". Por lo que Goldstein llamó a la radiación
"rayos catódicos". La demostración, por Thompson, en 1897, de que
reaccionaban como partículas que podían ser desviadas por cargas eléctricas,
llevó a considerarlos como las partículas elementales de la electricidad,
a las que G. J. Stoney dio el nombre de "electrones", con una
masa 1837 veces menor que la del átomo de hidrógeno. La sugerencia de que
eran una subpartícula del átomo acabó con la idea de la indivisibilidad de
la materia.
Becquerel
(n.1852) descubrió el fenómeno de la radiactividad. "Viví –diría- uno
de esos momentos de profunda sorpresa y felicidad que son los sueños de todo
científico".
... Investigando en 1896
la posible procedencia de los rayos X, en las reacciones
fluorescentes del sulfato de uranilo potásico, descubrió cómo el propio
uranio contenido en el sulfato había impresionado una placa fotográfica.
Luego se demostraría que las radiaciones (término creado para
describir la capacidad irradiante del uranio) de las sustancias radiactivas
eran más penetrantes y de mayor energía que los rayos X.. Hoy se llaman
rayos gamma (*). Después se descubriría que los
elementos radiactivos, al emitir radiación, se trasformaban en otros
elementos, una versión moderna de la transmutación.
.. El uranio está
formado por tres isótopos (**) radiactivos: U238, U235 y U234. Los dos
primeros, con el torio 232 son los padres de las tres cadenas naturales de
desintegración radiactiva más importantes. El U238 decae a través de 14
etapas en Plomo 206.
... El K y el C
contenidos en el cuerpo humano, por ejemplo, producen 8.000 desintegraciones
por segundo. Su período de semidesintegración (tiempo de reducción a la
mitad) es muy largo, 4.479 años. Las desintegraciones más frecuentes
consisten en la emisión de una partícula alfa (2 protones y 2
neutrones, núcleo de He) o beta (emisión de un electrón o un
positrón). Tanto la una como la otra conllevan en muchos casos la emisión de
radiación gamma.
(*) radiación
electromagnética de gran poder penetrante, que se observa en los procesos de
radiactividad natural .
(**) elemento químico que
posee las mismas propiedades que otro, del cual sólo difiere en el número de
neutrones de su núcleo (el deuterio y el tritio son, como ejemplo, isótopos
del hidrógeno).
Michelson
(n.1852) y Morley (n.1838), sugestionados por lo que había escrito
Maxwell sobre el éter, el único fluido imponderable todavía
vigente que se consideraba fijo: "la posibilidad de determinar
su velocidad una vez determinada la velocidad de la luz midiendo lo que ésta
tarda entre dos estaciones terrestres", diseñaron un experimento con el que
iban a medir el "viento del éter", algo así como la brisa del
éter en el rostro de quien se mueve en su seno, y, con respecto a él, el
movimiento "absoluto " de la Tierra.... Y sucedió lo imprevisto, siendo el
resultado siempre el mismo: que no había éter o que, si lo había, no
afectaba en absoluto a la velocidad de la luz, ni ésta obedecía al esquema
newtoniano de composición de velocidades. Habían logrado así plantear dudas,
no sólo sobre la existencia del éter, sino también sobre el concepto total
de reposo absoluto y de movimiento absoluto. Respecto a la Tierra, parecía
como si estuviera inmóvil en el éter. No se encontraba explicación al
fracaso.
... La explicación más
famosa para justificar el experimento de Michelson vino por
separado de Fitzgerald y Lorentz. El primero sugirió que todos
los objetos sufren una reducción de la longitud en la dirección del
movimiento", a través del éter. Es decir, que ninguna velocidad
mayor que la de la luz es posible, porque aparecería una longitud negativa,
lo cual carece de sentido en nuestro mundo físico... Lorentz elaboró
una teoría según la cual, cuanto más pequeño era el volumen en que una
partícula concentraba su carga, mayor era su masa. Pasados los años,
Bilaniuk y Sudarshan iniciarían en 1962 unos trabajos especulativos
sobre las consecuencias de las velocidades superiores a la de la luz
("velocidades superlumínicas") de donde resultarían dos universos distintos.
Uno, el nuestro, donde todas las partículas marchan a velocidades
sublumínicas y pueden acelerar hasta alcanzar casi la velocidad de la luz
cuando se incrementa su energía. El otro, donde todas las partículas
alcanzan velocidades superlumínicas que pueden decelerar hasta igualar casi
la velocidad de la luz cuando aumenta su energía.
Ostwald
(n.1853) contrapuso al
atomismo de Dalton y al mecanicismo de Newton su teoría basada
en la energía. Fundó el energetismo: no existe la materia,
sólo la energía, que consideraba como sustancia única, "realidad última"...
Ostwald e igualmente Mach (n.1836), como buenos mecanicistas e
idealistas subjetivos, afirmaban que todos los fenómenos de la naturaleza se
pueden representar como procesos entre energías, haciendo desaparecer de la
ciencia el concepto de materia; no consideraban necesario, por ejemplo,
recurrir a modelos físico-matemáticos para explicar que el calor fluye de un
cuerpo caliente a otro frío.
Lorentz,
(n.1853) consideró y así lo propuso, que la luz emitida por los cuerpos
podía proceder del movimiento oscilatorio de los electrones del átomo
(jóvenes del CSIC lo han hecho visible en nuestros días). Coincidió con
Fitzgerald en la búsqueda de explicación al fracaso del experimento de
Michelson y Morley, en 1887, que intentaba medir el "viento del
éter". Lorentz había obtenido de sus cálculos una dilatación del
tiempo, y, ambos, una contracción de la longitud, lo que ponía en cuestión
el cosmos newtoniano donde el espacio y el tiempo son absolutos, y la
simultaneidad y el "ahora", coincidentes para cualquier punto del universo.
Poincaré
(n.1854), que en filosofía se aproximó a las teoría de Mach y
negaba la existencia objetiva de la materia, aprovechando el Congreso
Internacional de Paris de 1900 planteó preguntarse: "¿Existe de verdad
nuestro éter?". Poco más tarde, hablando en 1904 del Principio de
relatividad situó casi al mismo tiempo que Einstein las bases
de la teoría: "es imposible disponer de medio alguno para distinguir quién
se mueve cuando se trata de movimientos relativos de traslación uniformes".
Lo que suponía renunciar a cualquier referencia absoluta, éter
incluido. Así, quedaba sentenciado el resto último de los fluidos
imponderables, entendido el éter como la posibilidad de ser un sistema de
referencia privilegiado..
Thompson.
Kelvin
(n.1856) ). Propuso un primer modelo del átomo; estableció la
hipótesis de que los átomos consistían en una esfera eléctrica de carga
positiva, en cuyo interior los electrones se arracimaban como uvas, en
número que compensaba la carga total de la esfera. Demostró
experimentalmente que era posible extraer de un átomo pequeños corpúsculos
("partículas") cargadas (-) que dejaban tras de sí una carga (+), con lo
cual pudo determinar que la electricidad consistía en partículas de carga
negativa. La cámara de niebla de Wilson (n.1869) le permitió
descubrir que las partículas con carga negativa emitidas por una placa
metálica al ser incidida por radiaciones ultravioleta (el llamado "efecto
fotoeléctrico"), eran idénticas a los electrones de los "rayos catódicos":
las unidades elementales de carga eléctrica negativa bautizadas años antes
como electrones por Stoney (n.1826)
...Esta nueva e
importantísima indagación aunque incompleta sobre la naturaleza y
comportamiento de la materia
permitía descubrir que
los átomos no eran exactamente las unidades últimas indivisibles de la
materia descritas por Demócrito y reconocidas veinte siglos después
por Gassendi, Sennert, Boyle y Dalton. Lo delató un resplandor verde
aparecido al producir descargas eléctricas en un tubo al vacío ("tubo de
Geissler"). Goldstein dio a la radiación el nombre de "rayos
catódicos". Crookes, con un tubo mejorado ("tubo de Crookes")
experimentó que las radiaciones originadas en el "cátodo" eran desviadas por
un imán. La demostración de Thompson de que podían ser también
desviadas por cargas eléctricas permitió aceptarlas definitivamente como
partículas elementales de electricidad, reconocibles como
subpartículas del átomo: los "electrones", con una masa 1.837 veces
menor que la del átomo de hidrógeno.
... Finalmente,
Rutherford en 1911 y Bohr a continuación abrirían el conocimiento
a los inmensos espacios "vacíos" internos del átomo, existentes entre sus
componentes, el electrón y el núcleo, y entre los componentes del núcleo, el
protón y el neutrón. Los átomos escrutados venían a añadir nuevas e
inimaginables dimensiones al vacío espacial microcósmico, se imponía
interpretarlos semejantes a una esfera hueca prácticamente vacía: en un
átomo, comparado con la esfera de la Tierra, el núcleo equivaldría a una
naranja y el electrón a una cereza.... Después resultaría lo imprevisto, que
el núcleo y su satélite no eran tampoco partículas macizas, corpusculares,
sino también de propiedades ondulatorias. El vacío, por tanto, se
hacía más y más inmensurable, es decir, la aparente ausencia de materia,
motivo de controversia desde los griegos, se mostraría presente, una vez
más, no sólo en los espacios interatómicos sino también en los espacios
internucleares, pues el electrón y el núcleo (protón más neutrón) no
parecían ser otra cosa que energía material...
Hertz
(n.1857) emprendió en 1887-88 la tarea de experimentar el punto de vista
de Maxwell, según el cual una corriente eléctrica oscilante emite
ondas electromagnéticas que tienen todas las características de la luz,
excepto la visibilidad. Colocó dos esferas pulimentadas conectadas a una
carga eléctrica, de signos opuestos, separadas por un pequeño espacio. Y
observó que la diferencia de potencial entre las mismas era suficiente para
que la zona de separación se ionizase, proporcionando un medio conductor
para que saltase la chispa. El aire conductor entre las esferas permitía que
las cargas oscilasen de una esfera a la otra hasta alcanzar el equilibrio.
Entonces, cuando el aire se hacía de nuevo no conductor, se cargaban
otra vez las esferas y se producía otra serie de oscilaciones por el mismo
proceso. Había demostrado, finalmente, la existencia de ondas
electromagnéticas idénticas a los "rayos luminosos", que se transmitían
a través del espacio, las "ondas hertzianas". Asimismo, confirmó que el
magnetismo, la electricidad y la luz podían integrarse en una teoría única.
Pero lo más importante resultó al advertir que cuando brillaba la luz
violeta en el terminal negativo la chispa oscilante saltaba más
fácilmente..., era la primera observación que se hacía en 1887 del efecto
fotoeléctrico (*), cuyo descubrimiento e investigación jugarían un papel
importante en la argumentación experimental de la teoría cuántica.
(*) lo constituye la
expulsión cuantificada de electrones de átomos o moléculas por radiación
electromagnética, cuya teoría desarrollaría Einstein en 1905.
A finales del XIX no se
dudaba que la materia era de naturaleza corpuscular (discontinua); pero
tampoco se dudaba de la naturaleza ondulatoria (continua) de la radiación.
Planck
(n.1858), hombre persuadido del mundo físico objetivo, de la causalidad y
del razonamiento, investigando sobre la radiación negra (*) propuso la
hipótesis de que los electrones oscilan alrededor de una posición de
equilibrio bajo la acción de una fuerza elástica, es decir, proporcional a
la elongación. Desarrolló una fórmula semiempírica para la densidad de la
energía radiante y, poco después (14-12-1900: nacimiento de la teoría
cuántica), dio a conocer su celebre y revolucionaria fórmula (constante
de Planck, a que condujo la "catástrofe ultravioleta"), postulando que la
materia no puede emitir energía mas que por cantidades finitas (por
saltos, cuantos, de manera sorprendentemente discontinua)
proporcionales a la frecuencia. No obstante, Planck intentó casi
desesperadamente recuperar la continuidad de la radiación, porque
sólo así podía mantenerse el carácter ondulatorio de la misma.
... Planck había
llegado a la teoría del cuanto aplicando la formulación estadística
de la entropía y postulando lo dicho anteriormente: que la materia no
puede emitir energía radiante más que por cantidades finitas
proporcionales a la frecuencia (**). Esta cantidad venía dada por una
constante universal que tiene la dimensión de una acción mecánica
(energía X tiempo). "La idea –escribió de Broglie-
estaba
destinada a conmover todas las concepciones clásicas de la física. Los
teóricos advirtieron que la discontinuidad traducida por la hipótesis
de los cuantos es incompatible con las ideas generales de la física
clásica y exigía una revisión completa de estas ideas".
...
La mecánica cuántica
se abriría camino asistida por la interpretación cuantificada del efecto
fotoeléctrico de Einstein y por la interpretación probabilística implícita
en las palabras de Eddington y Schrödinger, que, por otro
lado, darían lugar a las posiciones conservaduristas de Heisenberg,
Bohr y otros, basadas en la incertidumbre o indeterminación y
la complementaridad (***), etc.. Había ocurrido que las partículas
subatómicas recién descubiertas no se podían explicar con la mecánica
clásica, sólo se podían definir a juicio de algunos como la relación
sujeto-objeto, como un conjunto de relaciones entre su estado "actual" y
"virtual". Es decir, las propiedades "fijas", la descripción puramente
objetiva de los objetos, estaban en cuestión con la aparición de las
probabilidades intrínsecas. Mas lo peor de todo vendría del
aprovechamiento que hicieron del grado de incertidumbre e indeterminación
(no poder medir sin actuar sobre la situación del objeto, debido a la
interactuación mediante el sujeto, que impedía indagar las causas). Ello
movió a declarar apresuradamente la no existencia en general de la
causalidad. Según ellos ya no podíamos estar seguros de nada.... Era,
pues, imposible explicar nada (una partícula que se mueve a 8.000 km. por
segundo y en diferentes direcciones, dirían que es imposible saber de ella
nada). Lo que Einstein rechazó con su célebre frase: dios no juega a
los dados. La paradoja del "gato de Schrödinger" (colapso de la
función de onda) expresaría irónicamente el grado de incertidumbre e
indeterminación absoluto introducido por Bohr y Heisenberg.
En la física de los cuantos, se había dicho: las partículas no son así y
así con estas o aquellas propiedades, se dice que "hay tal o cual
probabilidad de que una partícula sea así o así y tenga estas o aquellas
propiedades". Pero había otra razón, que basada sobre los dos conceptos,
materia y campo, resultaba una teoría dualista.
... Además de Bohr
y Heisenberg, físicos como Pauli y Jordan (****), a
los que se unió Born llegaron a pensar que con la formulación de la
cuántica se había creado un cierto espacio al espiritualismo y a la
parasicología. Heisenberg, llegó a decir: "la vida es un
misterio..., después de la experiencia de la física moderna nuestra actitud
hacia conceptos tales como los de inteligencia, alma humana, o vida o Dios,
serán diferentes de los del siglo XIX y, por consiguiente, tienen una
relación inmediata con la realidad". Sobre este último, Isaac Asimov
escribió: "planteó una cuestión que proyectó las partículas, y la
propia física, prácticamente al reino de lo incognoscible".
... Se denominó de la
"escuela de Copenhague", al grupo acorde con las teoría de Bohr
(Heisenberg, Born, Jordan) que construiría en 1925 la mecánica de
matrices (*****) dando por hecho la discontinuidad absoluta de
los procesos físicos y del electrón, y en abierta discrepancia incluso con
Schrödinger quien, adoptando la dualidad establecida por de
Broglie en 1924, daría a conocer en 1926 su formulación de la
mecánica ondulatoria: forma diferente de un mismo esquema conceptual: la
mecánica cuántica.
(*)
llamaron radiación negra a la radiación de equilibrio o estado en que
se compensan los cambios de energía entre materia y radiación, dependientes
de la temperatura en una cavidad, pero independientes de las dimensiones,
forma y materiales que la componen. Para la cavidad se ideó un objeto hueco
isotérmico, con un solo y pequeño agujero por donde entra la radiación que
por sucesivas reflexiones queda prácticamente atrapada. Se entiende por
cuerpo negro el formado por una sustancia ideal capaz de absorber toda
la radiación electromagnética que incida sobre él y, recíprocamente, capaz
de emitir más radiación que cualquier otro a igual temperatura.
(**) quedó bautizada
como "catástrofe ultravioleta" (y originaría la constante de Planck)
la confirmación de que la fórmula propuesta en 1900 por Rayleigth
(n.1842) y Jeans (n.1877) basada en que la irradiación térmica es
tanto más intensa cuanto más corta es la longitud de onda, llevaba a
valores casi infinitos, necesariamente corregibles, en las longitudes de
onda muy pequeñas. La historia venía de la comprobación de que la
irradiación de los cuerpos varía con la temperatura (longitud de onda): el
color del hierro calentado va del rojo (600º C) hasta el blanco (2000ºC).
Rayleigh había completado una ley al respecto, formulada por Paschen
y Wiem en 1893..
(***)"incertidumbre o
indeterminación" es la imposibilidad de medir simultáneamente y con idéntica
y total precisión magnitudes conjugadas tales como la posición y el momento
o la energía y el tiempo en que sucede un proceso microfísico.
"Complementaridad" significaba para Niels Bohr aceptar el lado
"físico y el aspecto dominado por una causalidad teleológica o
finalista".Sin embargo, el principio de incertidumbre no conmovió al
científico ante la investigación, pues, en muchas observaciones es tan
insignificante en comparación con la escala correspondiente de medidas, que
se la puede descartar para todos los propósitos prácticos, en la posición y
el movimiento de una estrella, o un planeta, e incluso un grano de arena.
Respecto a las partículas subatómicas, cabe decir que no representa un
obstáculo, sino al contrario, una verdadera ayuda cuando se interpreta como
lo que en realidad significa, que el Universo es más complejo de lo que los
físicos suponían.
(****) para Jordan
"la naturaleza de la mecánica cuántica permitía considerar la vida y la
conciencia como algo primario, que no puede explicarse mediante las leyes
científicas", algo parecido a la opinión de Heisenberg, para quien la
vida es un misterio que ninguna ley física puede explicar por completo...
(*****) tablas (como las
usuales, cruzadas) puramente matemáticas, no conmutativas, para "predecir"
la irradiación proveniente de la región en la que se supone que se encuentra
el átomo, y que fueron base del "principio de incertidumbre" enunciado por
Heisenberg en 1927.
Lenard
(n.1862) demostró en 1895 que una corriente de rayos catódicos (electrones)
penetraba fácilmente a través de láminas de distintos materiales, por lo que
era lógico pensar que los átomos de que estaban compuestas no eran
impenetrables, semejantes a una bola sólida, sino más bien una estructura
abierta, porosa.
...Apenas un años
después (1896), Becquerel descubriría que los átomos de los elementos
más pesados como el uranio, el torio y el radio se desintegraban
espontáneamente por la emisión de una partícula alfa. Pocos años más tarde,
en 1909 y 1911, Rutherford, bombardeando con rayos alfa una lámina de
oro estructurada por unas 10 elevado a 3 capas de átomos, observó el
retroceso de algunas partículas y llegó a la conclusión de que debía ser el
resultado de una simple colisión. "Fue entonces cuando tuve la idea del
átomo formado por un núcleo masivo como centro y con carga.
Desarrollé matemáticamente las leyes de la difusión y encontré que el número
de partículas difundidas en un determinado ángulo debía ser proporcional al
espesor de la lámina". Sería el nacimiento del átomo nuclear.
Curie
(María Sklodowska, n. 1867, y Pierre Curie, n. 1859) descubrieron la
"radiactividad" (término propuesto por Marie) del torio y aislaron el radio
en estado metálico. Antes, María había descubierto el radio y el polonio.
... La inestabilidad del
radio y el polonio, ambos de radiación tan intensa y por tanto vida tan
corta que no debiera quedar ya ni rastro, llevó a conocer que todavía
existen porque se van formando continuamente en el curso de la
desintegración del uranio y el torio, para acabar transformándose en
plomo. ... En 1930, dos años antes de conocerse los trabajos de la pareja
Curie, Bothe y Becker habían conseguido liberar del núcleo una
misteriosa radiación de poder penetrante inmenso, equivalente por su masa al
protón, pero sin carga alguna, neutra: el neutrón.
A finales del siglo XIX
y comienzos del XX se hicieron descubrimientos que trajeron consigo
transformaciones nuevas, profundas y
revolucionarias en la física. Se descubrió el fenómeno de la radiactividad y
de la desintegración de átomos pesados; se descubrió la existencia del
electrón, que acabó con la inmutabilidad del átomo, y se demostró que su
masa podía variar en función de la velocidad; quedaba patente la profunda
conexión recíproca interna de la masa y del movimiento. La demostración de
que la radiación posee propiedades tanto ondulatorias como corpusculares
planteó en forma nueva el problema de lo continuo y lo discontinuo, de su
interconexión. Y ocurrió que un grupo de idealistas "físicos" –Mach y
sus partidarios, Poincaré en Francia, Duhem en Bélgica,
Pearson y Poyinting en Inglaterra- comenzaron a considerar los
nuevos descubrimientos como una "hecatombe general de los principios" de la
física, preocupados por la dependencia entre la masa del electrón y su
velocidad, así como por la "quiebra de la conservación de la masa", por la
"quiebra del principio de la conservación de la energía" y por la aparente
desmaterialización o desaparición de la materia... Y todo significaba lo
contrario: que desaparecían el límite de los conocimientos y las barreras
infranqueables, empezando a hacer ver la unidad de la materia. Lenin
demostró que los nuevos descubrimientos eran casualmente testimonio de los
éxitos gigantescos de los conocimientos científicos y de la dialéctica del
tránsito entre los siglos XIX y XX, y no de ninguna manera una "hecatombe"
resultante de la catástrofe de las anteriores teorías de la física. Después,
con la aparición de la mecánica cuántica ("síntesis que terminaría siendo de
lo continuo y lo discontinuo") y de la teoría de la relatividad, los
idealistas de turno pretendieron identificar el materialismo dialéctico
con la concepción cuántico-mecánica de la "Escuela de Copenhague" y con los
primeros puntos de vista de Einstein: "La materia es la síntesis de espacio
y tiempo". Para mayor escarnio se dedicaban a adulterar la verdad al afirmar
que el sujeto y el objeto adquieren "verdadera realidad" únicamente durante
el proceso de interacción, fundamento de la tesis de
Mach.
Sommerfeld
(n.1868) aplica la
teoría de la relatividad al modelo atómico de Bohr. Estudia los rayos
X y la propagación de las ondas electromagnéticas. Supera la concepción
corpuscular, explicando que un electrón se desplaza a la manera de una onda,
para la cual los átomos dejan de ser un obstáculo, y postula que sólo puede
haber un electrón en un determinado estado de movimiento (asociado a una
cierta onda): los demás electrones –dice- son excluidos de dicho estado.,
Millikan
(n.1868) calculó la carga eléctrica elemental, o carga del electrón,
observando la velocidad controlada de caída de finísimas gotas de aceite
entre dos placas horizontales conectadas a una batería. Como cada gotita se
cargaba de electricidad estática, se podía controlar la velocidad de su
descenso alterando el voltaje de las placas Llegó a la conclusión de que la
carga sólo podía asumir determinados valores fijos. El más pequeño era la
cargal del electrón. En 1915 estudia experimentalmente la energía cinética
de los electrones emitidos por un metal iluminado por irradiaciones
monocromáticas diferentes y ¡confirma la hipótesis de Einstein! cuyo
valor numérico es idéntico al de la constante de Planck. Es decir, la
luz está formada por "granos" de energía, "fotones" (como se
llamarían a partir de 1923). Hasta entones, desde Huygens en el XVII,
se conjeturaba que la luz era un fenómeno ondulatorio análogo al de las
ondas en el agua, comprobado por Fresnel al explicar las
interferencias y el hecho de que dos rayos pudiesen atravesarse sin
deformarse ni desviar sus trayectorias.. Millikan demuestra el origen
externo de los rayos cósmicos, que llenan toda la Galaxia: galácticos
de energías muy altas (10/21 eV) y solares de energías moderadas (10/10 eV).
.
Rutherford
(n.1871), padre del átomo moderno, formuló definitivamente un nuevo
modelo del átomo (que perfeccionaría Niels Bohr): un pequeño y
pesado núcleo cargado positivamente circundado por un electrón con carga
negativa. Hasta entonces dominaba la idea de que cada átomo estaba formado
por miríadas de fragmentos. Se aceptaba que la masa positiva del átomo era
como una esfera homogéneamente distribuida. Pero, bombardeando en 1906 con
partículas alfa (núcleos de átomos de helio) una hoja de oro, observó
que tropezaban, eso sí en muy rara ocasión, con algún centro duro, que
resultaría ser el "núcleo atómico" (una cienmilésima del volumen del
átomo, neutro), alrededor del cual giraban los electrones: "fue entonces
–escribió Rutherford- cuando tuve la idea del átomo formado por un núcleo
masivo como centro y con carga". Significó el nacimiento del átomo nuclear:
¡había descubierto la naturaleza de la materia! Sin embargo, lo sería
a costa de proponer un átomo eléctricamente sostenido, cuyo modelo condenaba
a los electrones a caer sobre el núcleo..., aunque en realidad esto no
ocurría... Fue aquí donde intervendría Bohr, introduciendo a su vez
la discontinuidad en el seno del átomo: el electrón puede mantenerse,
subir o descender ganando o perdiendo un fotón ("saltos cuánticos"),
pero no estar nunca entre dos órbitas o capas (*) ni caer por debajo de una
llamada "fundamental". Rutherford identificó y dio nombre, protón
(*), a una nueva partícula o radiación, que formaba parte del átomo...
Realizó por primera vez la transmutación artificial del átomo al
bombardear nitrógeno con cargas positivas (partículas alfa (**)).
(*) Wolfgang Pauli
explicaría en 1925 la forma en que los electrones estaban distribuidos en
cada capa (uno en la interior para el hidrógeno, dos en la segunda para el
helio, tres en la tercera para el litio y así sucesivamente). Sin embargo,
Bury había sugerido en 1921 que el número de electrones en cada capa
podía no estar limitado necesariamente a la cantidad asignada, que una capa
podía tener más si no estaba en el exterior. Lo que confirmó Bohr
demostrando que las más internas podían absorber más en "subcapas" de
niveles de energía ligeramente distintos. Así, pudieron imaginar la
estructura planetaria del átomo: una vez conocida la cantidad de energía
necesaria para la separación de un electrón (distinta para cada capa y mayor
cuanto más internas), igual a la necesaria para la ocupación, pudieron
calcular las capas del átomo..(K.L.M.N.O.P.). Los números atómicos de
los elementos serían el número de electrones de sus átomos.
(**) Goldstein
detectó en 1886 una partícula que fluía por los orificios de un
cátodo perforado en un tubo catódico, que podía atravesar fácilmente la
materia, deduciendo que era positiva, contrapuesta al electrón, pero que era
mil ochocientas treinta y seis veces mayor, a la que llamó "rayos canales" y
que sirvió en 1902 para detectar el efecto Doppler-Fizeau,
similar al de una
locomotora cuyo tono aumenta cuando se acerca y, en cambio, disminuye al
alejarse.
(**) Rutherford y
Schrödinger dieron nombre a las radiaciones corpusculares: alfa (positiva: núcleos de helio, protones; la emisión va acompañada por la
transformación de los elementos químicos), beta (negativa: con
emisión de un electrón, positrón o con captura de un electrón orbital) y
gamma (normalmente ligadas a los procesos de emisión de
protones y neutrones como resultado de transiciones electromagnéticas entre
distintos estados cuánticos de un mismo núcleo)..
Einstein
(n.1879), bajo la
influencia de Leibniz -que tardaría en superar-, puso de relieve con
su teoría de la relatividad especial, la dependencia existente del
continuo espacio-temporal respecto a la velocidad de su movimiento.
Andando el camino trazado por otros, daría pasos de gigante siguiendo las
huellas de Newton, Faraday y Maxwell. Revisó la teoría del
campo (donde no hay materia aparente), y, al mismo tiempo que negaba
la simultaneidad establecida por Newton (para quien el tiempo
no intervenía en las acciones, sólo dependían de las distancias) dedujo que
lo que viaja por el espacio es una onda electromagnética, en definitiva, una
transferencia de energía que, según él, (como en el caso de la luz)
hacía
innecesario el éter. Pero después, pasados los años,
prácticamente en nuestros días, resultaría lo impensable: que no saldrían
las cuentas... No saldrían porque, según los cálculos recientes, falta
materia espacial -llámesele vacío o éter- para frenar la expansión,
si no es que existe otra cosa extraña que la acelera, pendiente de
investigar, pero que en cualesquiera de los casos nunca sería inmaterial...
... Digamos de
Einstein que su intuición física o sentido para entender el modo en
que funciona el universo no cedía ante nadie. Llegó a preguntarse cómo vería
él el mundo si cabalgara en un rayo de luz... Un día escribió: "lo que el
mundo tiene de eternamente incomprensible es su comprensibilidad". No creía
en el éter, como antes escribimos; había llegado a la conclusión de
que la electricidad y el magnetismo podían definirse como el movimiento de
masas eléctricas "verdaderas" poseedoras de una realidad física
dentro del vacío... En su famosa publicación de 1905, "Sobre la
electrodinámica de los cuerpos en movimiento", pretende dar solución a
una asimetría (*) detectada en la teoría de Maxwell cuando se
aplicaba al movimiento relativo entre espiras e imanes, que tiene que
ver con las teorías de campos.
... Conocidos por él los
trabajos de Ruark en 1945 y de Deustch en 1951 sobre la
"neutralización recíproca", el "aniquilamiento mutuo" de un electrón y un
positrón, sin dejar rastro de materia, sólo energía en forma de radiación
"gamma", o, la inversa, la desaparición súbita de los rayos gamma, para dar
origen a una pareja electrón-positrón..., creyó reconocida su primera
sugerencia de que "la materia puede convertirse en energía, y viceversa".
-La Teoría de la
Relatividad especial (1905). Einstein añadiría al Principio una
ley universal: que la velocidad de la luz es constante e igual a c en
todos los sistemas inerciales, y la máxima con que puede transmitirse
información. Así, recibían un serio golpe la simultaneidad y el "ahora"
newtonianos coincidentes para cualquier punto del universo. Einstein
puso de relieve el papel de la velocidad no contemplado por Newton
en su teoría, según la cual la fuerza gravitatoria entre dos cuerpos depende
de la masa y de la distancia entre ellos; en la relatividad las masa y la
distancia varían con la velocidad de modo que la fuerza de la gravitación
universal no es constante. Fue un revulsivo para físicos, matemáticos y
filósofos, incluso para muchos políticos e interesados en los movimientos
sociales. Desaparecían conceptos trabajosamente elaborados durante años,
como el reposo absoluto y por tanto la posibilidad de un sistema de
referencia privilegiado. Curiosamente, la idea del éter, el socorrido
fluido imponderable, parecía desaparecer como medio hipotético elástico,
mientras cobraba autoridad el concepto fundamental de campo como una
realidad física primaria.
Fotones
(efecto fotoeléctrico, definido como un quanto de radiación visible
sin masa aparente). En principio, Einstein señaló que el fotón sólo era
concebible como un chorro de partículas sobre el que no actúan las
fuerzas gravitatorias, lo que produjo cierto revuelo... Lo explicó así en
1905, porque el fotón era capaz de arrancar electrones de la superficie de
un metal, lo que era equivalente a los corpúsculos de Newton. Pero
eso no explicaba que una onda fuera capaz de provocar tal efecto. Habría que
entender, después, que toda onda que parte de un foco incandescente ha de
considerarse como una superficie tachonada de fotones, algo así como
pequeños puntos sobre un globo que se estuviera hinchando con la velocidad
de la luz. Einstein proponía que la energía de la luz no estaba
distribuida de un modo uniforme sobre el frente de onda, sino que estaba
concentrada o localizada en pequeñas regiones discretas (como en "bolsas",
"paquetes" o "fotones") Su propuesta desembocó en la demoledora conclusión
de que los fenómenos luminosos solamente son explicables si la luz se
comporta a la vez como una onda y como un chorro de partículas. De su
revisión, hoy aplicada a todas las entidades, resulto la dualidad
onda-partícula.
-La Teoría de la
Relatividad General (1915) se basa en el hecho experimental de la
igualdad entre la masa de inercia (que entra en la segunda ley de Newton) y
la masa gravitatoria (que entra en la ley de la gravitación) para cualquier
cuerpo, lo que conduce al principio de equivalencia: La Física o
aceleración g en un ascensor es indistinguible de la Física de
la caída de los cuerpos, o, lo que es decir, la masa gravitatoria es igual a
la masa inerte. Conjeturó, además, que una masa (o cantidad de energía)
localizada en un lugar, produce una "incurvación" del espacio que la rodea
cuya métrica deja de ser euclídea y las geodésicas no son
rectilíneas: la elipse de la Tierra es la geodésica del espacio "incurvado"
por la presencia del Sol. Lo que también resultaba contrario a la teoría de
Newton: ya no eran las acciones gravitacionales a distancia lo que
conformaba la geometría del espacio, eran los campos gravitacionales
lo que decidía la geometría del espacio (espacio curvo de Riemann).
-La teoría de la
Cuántica: Einstein verificó la existencia del "cuanto" de Planck y
desarrollo su interpretación cuantificada del "efecto fotoeléctrico"
descubierto por Lenard (fotón: cuanto de radiación visible
sin masa aparente), que probaría definitivamente Compton en 1923
dando naturaleza a la existencia del fotón y a la cuantificación de
la energía y las órbitas de la teoría atómica de Bohr de 1913 (**).
Pero su mayor desazón le llegó con la aparente acausalidad de la
teoría, que se resistió a aceptar, rebelado, hasta que cayó en las virtudes
completamente contrarias (profundamente causales, aunque dialécticamente
determinadas) de la nueva visión de la física que aportaba el mundo de la
cuántica. Pero su mayor desacuerdo se haría evidente con Bohr
(octubre de 1927, 5ª conferencia de Solvay, Bruxelas). Einstein se niega a
abandonar la idea de una realidad física independiente: "La teoría –señaló-
nos aporta muchas cosas, pero no nos acerca al secreto del Viejo (Dios).
Estoy convencido de que por lo menos él no juega a los dados". Pionero, no
obstante, de la cuántica no puede aceptar que los físicos deban contentarse
con "probabilidades". Piensa que lo que hoy no podamos ver "se debe a que
nuestros medios son aún insuficientes (estaba hablando de las "variables
ocultas")". Bohr y Heisenberg (representativos de la Escuela
de Copenhague) piensan que la cuántica permite prever los resultados de las
experiencias, pero sólo en términos de probabilidades seleccionables. En
mayo de 1935, Einstein y sus colegas Podolsky y Rosen (EPR)
quisieron probar que la teoría cuántica era un artefacto, y plantearon un
problema, el de dos cuantones ligados por un pasado común que, según ellos,
probaba el carácter incompleto de la física cuántica. Trataron de demostrar
que la velocidad y posición existentes antes de una medición estaban
determinadas por parámetros suplementarios (las "variables ocultas") que,
según ellos, la física cuántica no tiene en cuenta.
(*)
Para Maxwell existe asimetría en el fenómeno, él piensa que
cuando es la bobina lo que está en movimiento, la carga que contiene sufre
una fuerza debida al campo magnético estático, y cuando es el imán el que se
mueve el campo magnético variable produce un campo eléctrico que hace
circular la carga a lo largo de la bobina. Einstein, por lo
contrario, ve simetría en el fenómeno: "un imán que aproximamos a una bobina
produce una corriente que no podemos distinguir de la corriente generada
cuando acercamos la bobina o el imán"..El problema, y muy importante que
señala Einstein, era el siguiente: que se había prestado una atención
insuficiente al hecho de que la eletrodinámica depende siempre de un
punto de vista cinemático.. Para ello, Einstein extendió
la equivalencia entre sistemas inerciales en mecánica –lo que se considera
el principio clásico de relatividad- al electromagnetismo. Con esta
generalización postulaba que todas las leyes de la Física eran idénticas en
todos los sistemas inerciales de referencia, lo que constituye el
principio de la relatividad restringida o especial. Al que añadió una
ley universal: que la velocidad de la luz es constante e igual
a c en todos los sistemas inerciales y "nada puede viajar a mayor
velocidad que la luz". Aspecto éste que asestaría un serio golpe al
planteamiento newtoniano basado en la teoría de acciones instantáneas a
distancia –la simultaneidad, el "ahora"- en un universo donde el
espacio y el tiempo son absolutos, es decir, transcurren
con independencia de objetos externos y de que sean o no medidos (Nature,
20 de julio de 2000, publico una demostración del Instituto NEC, en
Princeton, EEUU, de que "un pulso de luz puede superar en más de 300 veces
el límite teórico de la velocidad de la luz")... Pero lo más revolucionario,
en abierto contraste con la mecánica newtoniana sería la dependencia de la
masa con la velocidad, y la relación entre masa y energía.
Bastaba observar que si actuaban dos fuerzas iguales sobre dos masas en
reposo y las velocidades resultaban distintas, era que las masas eran
distintas, en la misma proporción que las velocidades resultantes. Había
descubierto que las entidades físicas (su masa) eran depositarias de una
energía colosal, deducible de la fórmula. E = m c2 (masa:
medida de la cantidad de materia que compone un cuerpo y determina sus
propiedades inerciales y gravitatorias).
(**) Bohr propuso
que los electrones no irradian en sus estados estacionarios, pero era
posible la transición entre estados con la consiguiente emisión cuantificada
de energía radiante.
- Einstein, la expansión
cósmica y la teoría de la relatividad general:
Einstein, al
aplicar su teoría, que contemplaba la distribución de materia en el universo
y la denominada "curvatura" (*) en un espacio finito (considerado por él,
estático, permanente, sin centro ni límites), observó que la gravitación
aparecía como un factor pronto a colapsar las galaxias, por lo que se
aventuró a teorizar que debía existir alguna fuerza que mantuviera separados
los componentes del universo, e introdujo en 1917 una "constante
cosmológica" (expresión matemática de una hipotética forma de energía
que penetra el espacio y contrarresta la fuerza de gravedad), de
manera que el Universo resultaba estacionario (**).
Friedman,
sin embargo, demostró en 1922 que las ecuaciones de Einstein
permitían un Universo en expansión (el R crece con el tiempo). Pues
bien, para cuando Edwin Hubble concluyó en 1929 que el efecto
Doppler (***) demostraba que la expansión era cierta (aunque cada
vez menor debido a la atracción gravitatoria que servía de freno),
Einstein ya había calificado su famosa constante como su "mayor
error". En 1927 concebía un mundo como formado por entidades localizables en
el espacio-tiempo provistas de propiedades que constituían su realidad
física, contrariamente a Niels Bohr que se negaba a admitir todo
razonamiento sobre la realidad misma de las cosas.
Ahora, sin embargo,
acaban de descubrir que la expansión cósmica ¡se acelera!
Pues, según últimas observaciones "dichas galaxias están entre un 10% y
un 15% aún más lejos de lo esperado" (****)... Lo que quiere decir, que
"algo" real está actuando contra la gravitación universal, algo que
no puede resolverse sin la explicación del éter, la quintaesencia,
el vacío, en fin, esa nada aparente que "puede ser lo más misterioso
y fundamental de la ciencia básica". Estamos, nos están diciendo los
físicos, ante "otro habitante extraño del espacio vacío que
está alejando a las galaxias unas de otras"..., al mismo tiempo que otras
galaxias colapsan (como acaba de observar el Hubble), mientras en otras
regiones brotan nubes galácticas, criaderos de estrellas, galaxias,
conglomerados galácticos (*****).
(*)
El valor obtenido de la "curvatura" es doble del pronosticado por Newton
y efectuad por Johan Soldner en 1801, partiendo de la hipótesis de
que la luz era un chorro de partículas. Un Universo, ¿cómo?
esférico, plano, medio euclídeo, toral... Si hay curvatura igual o mayor que
1 habrá Gran Contracción, mientras que si fuese igual o menor que uno el
destino sería el llamado por los energetistas "Gran Frío". Otra última
sugerencia sitúa el universo en forma de sacacorchos.
Nodlan y Ralston, de Rochester y Kansas, afirman que la luz, a medida
que atraviesa el universo, es retorcida en un ligero movimiento de
sacacorchos, con un mayor retorcimiento en una dirección que en otras. El
proyecto Boomerang, cuyos análisis aportó EEUU, pretendió que el universo es
prácticamente "plano: su expansión será eterna pero se irá frenando
indefinidamente".
(**)Hoyle, con
Bondi y Gold propusieron un modelo estacionario del Universo en
expansión continua, sin principio ni fin, con una densidad de materia
constantemente reinyectada. Para permitir la expansión.
(***) Alejamiento
galáctico a velocidad proporcional a su distancia de nosotros, concebido a
partir de observar que la frecuencia de las líneas espectrales derivaba
"hacia el rojo".
(****) Dos grupos de
astrónomos, uno liderado por Perlmutter (EEUU) y otro por Smith
(Australia) y docenas de confirmaciones, han podido medir última y
sorprendentemente la distancia entre la Tierra y galaxias lejanas utilizando
la luz procedente de explosiones estelares (El País 29-12-99)
(*****) Una galaxia
bebé. Hablan de un bloque de construcción galáctico, que vemos
ahora, tal como era hace 13.400 millones de años, con un diámetro de 500
años luz (100.000 a.l. la Vía Láctea) y una masa cien mil veces menor, que
contiene un millón de estrellas, conformado a un ritmo de una masa solar por
año. Lo acaban de observar en el Observatorio Midi-Pyrenees. Lo publica la
revista Astrophysica Journal Letters (El País 06-10-01).
... "Las estrellas nacen
(*) del hundimiento gravitatorio de grandes nubes interestelares, en
rotación sobre sí mismas, donde el gas
está suficientemente frío para que las partículas puedan existir en forma de
hielo sólido. El que una parte de la nube no caiga directamente sobre su
centro lo origina el que las estrellas no tengan velocidades de rotación
superiores a las observadas. Fenómeno éste en alguna medida similar al del
proceso de conformación de galaxias, frenadas sus rotaciones por las
prolongaciones estelares de su brazos. (Resumido de Caroline T. y Jhon C.B.
M.C.231.48).
En la dirección del
centro galáctico, a 400 años luz se encuentra "Barnard 68", una
nube interestelar en proceso de condensación para formar estrellas.
Podría ser el resto de una nube mucho más vasta barrida por los violentos
vientos estelares de estrellas masivas cercanas. (Resumido de J.F. Alves.
Nature. 409.159)
Algunas de las regiones
más bellas del cielo, como la nebulosa del Aguila, son auténticos
criaderos de estrellas. Una galaxia donde se observa luz azul en
abundancia es necesariamente rica en estrellas jóvenes. La mayor parte de
las estrellas jóvenes no viven en los centros de las galaxias
La nebulosa de Orión
está compuesta por polvo de 5 um, mucho más grueso que el de las nebulosas
estelares. Estos discos protoplanetarios, de menos de un millón de años,
dependen de ser o no barrido por potentes vientos de 100.000 km/h. (Resumido
de Science Express Report 1059093)
(*)
en la evolución cósmica, muchas estrellas nacen de los desechos de
explosión de supernovas. Tycho Brave en 1572 y Kepler en 1604
observaron las primeras Son estrellas primarias de gas que quemaron en su
núcleo todo el hidrógeno, convirtiéndolo en helio (mientras liberaban
cantidad de energía), y utilizaron después otros elementos como combustible
convirtiéndolos en elementos cada vez más pesados, hasta que no quedó nada
por quemar y su propia fuerza gravitatoria la hizo colapsar y morir como una
supernova. Tras la explosión se formó un agujero negro y de
los desechos esparcidos se formarían nuevas estrellas. "Encontramos –nos
dice Rafael Rebolo, de Tenerife- que la atmósfera de la estrella
tiene diez veces más oxígeno, magnesio, silicio y azufre que el Sol, y estos
son elementos pesados que solo se forman a miles de millones de grados en el
núcleo de estrellas muy masivas que acaban su vida como supernovas". El 24
de febrero de 1987, Ian Shelton, en el Observatorios de Las
Campas (Chile) observó a simple vista una explosión en la Gran Nube de
Magallanes, era una supernova, la 1987A. El hecho vino precedido del
registro en la Tierra de un total de 19 neutrinos, casi consecutivos,
que fueron detectados a las 7h 56m del día 23 de febrero, horas antes de la
explosión. Era la primera vez que la búsqueda de neutrinos iniciada en 1956
se saldaba con un incremento notable.
Born
(n.1882) construyó en 1925 con Heisenberg y Jordan la
mecánica de matrices, destacando así por sus importantes investigaciones
en la mecánica de los cuantos y especialmente por su interpretación
estadística de la función ondular. En 1926 propuso la interpretación
probabilística, adecuada para relacionar la intensidad de la oda en
cada punto con la probabilidad de localización del fotón en ese punto. La
conclusión era, tanto para la luz como para la materia, que "el cuadrado del
módulo de la función de onda es capaz de medir en cada punto y en cada
instante la probabilidad para que el corpúsculo asociado sea observado en
este punto y en ese instante". Sin embargo, insistió con Heisenberg
en la idead de que la "naturaleza ondulatoria de la materia" no significa
más que el comportamiento aleatorio de las entidades que son realmente
partículas.
Eddington
(n.1882) formuló en 1920 la hipótesis de que el brillo y calor del Sol
provienen de una reacción nuclear: el hidrógeno se une produciendo helio, y
la pequeña diferencia de masa se libera como una gran cantidad de energía,
dando además, por cada átomo de helio la liberación de dos partículas
evanescentes, después llamadas neutrinos (*), de tales propiedades
que podrían atravesar 100 años luz de plomo sin que sus posibilidades de ser
absorbidos superaran el 50%..
... Eddington,
refiriéndose a la aparente desaparición de la materia debido a la
aparición del fenómeno ondulatorio, escribió lo siguiente: "Hemos hallado
una sorprendente huella de pisadas en la ribera de lo desconocido. Hemos
ensayado una tras otra, profundas teorías para explicar el origen de
aquellas huellas. Finalmente hemos conseguido reconstruir el ser que las
había producido. Y resulta que las huellas eran nuestras"... Estaba
queriendo expresar su posición filosófica. En sus palabras, y en las de
Schrödinger también, como veremos, estaban implícitos la interpretación
probabilística de la mecánica cuántica y el papel que desempeña el propio
observador en el análisis y descripción de los fenómenos naturales, sin duda
lo más revolucionario de la Física moderna.
En1887 se producen dos
hechos decisivos, que representan respectivamente la apoteosis final del
clasicismo y el comienzo de la Física novísima desde que Newton publicara en
1687 los Principia: los fundamentos mecánicos que fueron pilares
inamovibles de la Física durante 200 años: Hertz
consigue que un generador emita oscilaciones, es decir, ondas hertzianas
(**) del mismo tipo que predijo Maxwell en su unificadora teoría
electromagnética. Con la producción de estas ondas comenzaría la transmisión
de información a distancia: teléfono, telégrafo, radio, televisión, radar,
etc... El mismo año 1887, Michelson y Morley -como ya
explicamos antes- puestos a medir con rayos luminosos la velocidad de la
Tierra respecto al éter, se encontraron con un imprevisto, de tal
magnitud que hubieron de concluir o que no había éter o que, si lo
había, la Tierra debía permanecer inmóvil respecto a él. El éter, que venía
siendo el único fluido imponderable todavía vigente que se consideraba
fijo y en el que se bañaban todos los cuerpos celestes, no dio señales
de vida.
(*)
Neutrino: En 1922, Lise Meitne se preguntaría por qué la
partícula beta desprendida al decaer el núcleo carecía a
menudo de la suficiente energía para explicar la cantidad de masa que
pierde el núcleo. La falta de respuesta situó a Niels Bohr, en 1930,
en trance de abandonar el gran principio de la conservación de la
energía..., hasta que Wolfgang Pauli dedujo en 1931, que junto con la
partícula beta del núcleo se desprendía otra que se llevaba la
energía desaparecida.. Esa misteriosa segunda partícula tenía propiedades
bastante extrañas, no poseía carga ni masa aparente, parecía un cuerpo
ficticio; lo único que llevaba mientras se movía a la velocidad de la luz
era cierta cantidad de energía. Pese a su rareza, los físicos creyeron en
ella a pies juntillas. Y esta certeza se intensificó al descubrirse el
neutrón y saber que éste se desintegraba en un protón y se liberaba un
electrón, que, como en la decadencia beta, portaba insuficientes cantidades
de energía. Enrico Fermi dio a esta partícula el nombre de "neutrino"
(pequeño neutro). Surgen de la conversión protón-neutron, en las reacciones
nucleares que se desarrollan en el Sol y en otros astros, que pierden a
causa de esto el 6 u 8% de su energía. En 1956 se logró capturar lo que
algunas revistas especializadas llamaron un "neutrino", pero que era un
"antineutrino", producto de la desintegración de un neutrón, en un
protón, un electrón y un antineutrino o antipartícula, como luego se
demostró con la suma de partículas. En 1961, Hong Yee Chiu
manifestaría que cuando una estrella mayor que el Sol evoluciona, la
creación de neutrinos le arrebatarían su energía en proporción creciente.
Formados en el centro del Sol, alcanzan sin interferencias su superficie en
menos de tres segundos. En 1969 se detectaron los neutrinos solares, pero en
una cantidad la mitad inferior a lo que se había supuesto. Se calcula que el
neutrino corriente puede atravesar 100 años luz de plomo sin que sus
propiedades de resultar absorbido superaran el 50%. En 1968 se detectaron
los primeros neutrinos solares.
(**)
Con este hallazgo de las "ondas hertzianas" no sólo se confirmó que el
magnetismo, la electricidad y la luz podían integrarse en una teoría única,
sino que se inicia un proceso social, el de la comunicación a distancia, tan
trascendente como lo fueron el fuego en la Prehistoria, la máquina de vapor
en el XVII o la asociación electricidad y magnetismo a principios del XIX.
Bohr
(n.1885) formuló una hipótesis para explicar el comportamiento del átomo:
1º) los electrones sólo giran en las órbitas que cumplen las condiciones de
cuantificación. 2º) Estas órbitas son estados estacionarios del electrón, en
las que éste no emite energía. 3º Al saltar de una órbita a otra más cercana
al núcleo, emite un fotón; y, a la inversa, cuando lo absorbe, salta a otra
más alejada del núcleo. Explicó su "modelo de gota líquida" en
la que los protones y los neutrones se mezclaban de modo homogéneo: la
partícula que penetra el núcleo, distribuye su energía por igual, hasta que,
en una cuatrillonésima de segundo, una acumula energía y salta fuera del
núcleo. Propuso el principio de complementariedad, según el cual
pueden aparecer dos modos de descripción de un sistema determinado como
mutuamente exclusivos, aunque ambos sean necesarios para la completa
comprensión del sistema. Bohr sostiene que cada descripción ofrece
una visión parcial de la "verdad". Ponía como ejemplo las teorías
corpuscular y ondulatoria que eran modos complementarios de descripción.
Similar al modelo de "gota
líquida", Robert Hofstadter descubrió que el núcleo consiste en
un "corazón" muy denso, rodeado por una "piel", en la que decrece
gradualmente la densidad.
Schrödinger
(n.1887) estableció en 1926 la ecuación de ondas que lleva su nombre:
todas las partículas existentes están provistas también de propiedades
ondulatorias.. Contribuyó con de Broglie (y en cierta medida aunque
de modo indirecto con Heisenberg) a crear la "mecánica ondulatoria",
a la que añadiría su hipótesis basada en la existencia objetiva de ondas
con un comportamiento comprensible y causal. Su ecuación básica de la
mecánica cuántica permitía describir el comportamiento de un electrón,
considerándolo como una vibración eléctrica distribuida alrededor del núcleo
(*), y resolvía definitivamente el antagonismo onda-corpúsculo a favor de la
onda, pues las partículas serían ondas agrupadas en "paquetes" (como propuso
de Broglie) que parecen puntuales en nuestra escala (**) y
permitían evaluar las posibilidades de encontrarlas en una determinada
porción del espacio..
... Es "pasmosa" –diría
Einstein- la simplicidad matemática de la teoría (de Scrödinger)
que permite medir la longitud de onda de un corpúsculo luminoso, de un
fotón, de una onda electrónica". Se estaba refiriendo a cómo tanto para la
radiación como para la materia "el cuadrado del módulo de la función de
onda mide en cada punto y en cada instante la probabilidad (***) para
que el corpúsculo asociado sea observado en este punto y en ese instante".
Resultaba cierto que la función de onda a pesar de que no podía representar
una vibración física por su carácter imaginario, necesariamente tenía
relación con alguna magnitud real.
... En una conferencia
en Munich (6-5-1930) titulada "La transformación del concepto físico del
mundo" , Schrödinger expresó rotundamente su posición
científico-filosófica: "nuestros signos y fórmulas -diría- no
constituyen un objeto con existencia independiente del observador, sino que
tan sólo representan la relación sujeto-objeto"... La interpretación
probabilística de la mecánica cuántica y el papel que desempeña el propio
observador en el análisis y descripción de los fenómenos naturales (que
jamás admitió Einstein), estaban implícitos en sus palabras, fruto de
su hipótesis basada en la objetividad de las ondas y su
comportamiento causal.
... Opinando sobre la
"indeterminación o incertidumbre" y los escritos, sobre todo, de
Heisenberg, que además de extrapolar los efectos, por otra parte
lógicos, de que toda operación de medición de un sistema provoca
automáticamente una alteración de ese sistema, llegaban a adjetivar de
"repugnante la parte física de la teoría de Schrödinger", éste llegó
a su vez a decir: "La lectura de los escritos de Heisenberg me ha
repelido si no ya asqueado".
(*)
de
Broglie
propuso interpretar el corpúsculo (partícula) como un grupo o "paquete de
ondas" (con las crestas agregadas hasta formar un abultamiento limitado
en el espacio) cuyo máximo de amplitud se desplaza a la velocidad del mismo.
(**) Schrödinger
venía coincidiendo con Einstein y de Broglie en la visión
asombrosa que éstos tenían de que: "un corpúsculo que se mueve no es otra
cosa sino una burbuja (material, habría que añadir) sobre la onda de
radiación en el sustrato básico (material) del universo".
(***) La interpretación
probabilística de la función de onda fue propuesta por Max Born en
1926, como una consecuencia de la naturaleza ondulatoria de las partículas
conducente a la imposibilidad de medir simultáneamente y con idéntica y
total precisión magnitudes conjugadas tales como la posición y el momento o
la energía y el tiempo en que sucede un proceso, lo que coincidiría con las
reglas de indeterminación dadas por Heisenberg en 1927, quien
llegó a escribir: "se llegará a la clausura del reducido campo que supone
la física de las partículas elementales".
Sin embargo, con el paso
del tiempo, la disponibilidad cada vez mayor de fuentes productoras de altas energías
permitiría aumentar considerablemente lo que algunos han
calificado como el "zoo" de las partículas elementales, cuya vida se alarga
casi indefinidamente, con ejemplos como el del protón: de unos 10 elevado a
32 años, o el de las últimas teorías, que sustituyen las partículas, los
objetos básicos de la materia, por unos objetos extendidos unidimensionales:
las cuerdas y las supercuerdas. Así, quedaría desprestigiada la extraña
pregunta que se planteó Heisenberg: "¿Se ha llegado al cierre
definitivo de la Física?
Stern
(n.1888) estudió la materialización de los fotones.
Friedman
(n.1888) fue el primero en demostrar, en 1922, que las ecuaciones de
Einstein, sobre la distribución de materia, permitían la posibilidad de un
Universo en expansión, donde el radio crece con el tiempo, en un Universo
donde todas las posiciones en él serían equivalentes y ninguna podría
tomarse como "centro" o como "límite".
Compton
(n.1892) constató experimentalmente la discontinuidad de la
radiación electromagnética, que venía a ser la prueba definitiva de la
existencia del fotón (cuanto de radiación visible). El hecho
favorecía la idea existente de la discontinuidad de la materia dados los
éxitos de la teoría atómica y los descubrimientos sobre las emisiones
radiactivas. "Había que admitir de buen o mal grado -escribió- que la imagen
de las ondas y la imagen de los corpúsculos debían ser, alternativamente,
utilizadas para la descripción completa de las radiaciones".
... Planck
–recordemos- había intentado desesperadamente recuperar la continuidad
de la radiación porque sólo así podría mantenerse el carácter ondulatorio de
la misma, que estaba plenamente verificado. Pero resultaban
incontrovertibles la interpretación cuantificada del efecto fotoeléctrico
por Einstein y la cuantificación de la energía y las órbitas en la teoría
atómica propuesta por Bohr en 1913 (*). Mas, de ponerlo todo patas
arriba se encargarían Davisson, Germer y Thompson
(hijo) dando a conocer en 1927 un hecho sorprendente aunque previsto
teóricamente por de Broglie en 1924: la difracción de los
electrones, cuyo descubrimiento hizo tambalearse la discontinuidad,
porque el fenómeno es específicamente ondulatorio. De manera que tampoco
podía dudarse a partir de entonces de que la materia tiene un comportamiento
continuo.
(*)
Bohr,
superando la teoría de Maxwell-Lorentz, que de algún modo aceptaba la
inestabilidad permanente del modelo atómico dejando margen a pensar que los
electrones acabarían por precipitarse sobre el núcleo, propuso que los
electrones no irradian en sus estados estacionarios, pero era posible la
transición entre estados con la consiguiente emisión cuantificada de energía
radiante.
Broglie
(n.1892), pensando que las ondas de los fotones podían considerarse
corpúsculos, propuso en 1923 asociar a todo corpúsculo material una onda. Y
creó, con Schrödinger, la llamada mecánica ondulatoria: toda
partícula, fotones, electrones, átomos, moléculas lleva una onda asociada
(*) reflejo de su naturaleza cuántica y de la dualidad
continuidad-discontinuidad, corpúsculo-onda (**),. En 1924 predijo la
difracción de los electrones (***), prueba inequívoca que sería de su
naturaleza ondulatoria, y estableció así la dualidad onda-corpúsculo, a
partir de la continuidad de los procesos físicos y del electrón como
partícula. Desde entonces el electrón ya no se representaría girando en una
órbita (****), sino como una vibración, es decir, disuelto como una onda
esférica o nube electrónica envolvente sobre el núcleo, sin saber su
trayectoria ni donde se encuentra, salvo la probabilidad de
encontrarlo a cierta distancia del núcleo.
(*) de Broglie
proponía interpretar el corpúsculo (partícula) como un grupo o "paquete
de ondas" , con las crestas agregadas hasta formar un abultamiento
limitado en el espacio, cuyo máximo de amplitud se desplaza a la velocidad
del mismo.
(**)...Un caso curioso,
que volvemos recordar, sería el de los Thompson, padre e hijo, el
primero, Premio Nobel en 1906, por establecer la naturaleza corpuscular
(discontinuidad) del electrón, y el segundo, Premio Nobel en 1937, por
descubrir la naturaleza ondulatoria (continuidad) del electrón.
(***) difracción:
fenómeno que pone de manifiesto las propiedades ondulatorias de la luz,
cuando ésta contornea los cuerpos opacos y, por consiguiente, penetra en la
región de la sombra geométrica. De otro lado, hacia 1803 Young había
realizado los experimentos denominados de "doble rendija", que se
convirtieron en la norma para determinar la naturaleza ondulatoria de la luz
radiante. Haría falta la teoría cuántica desarrollada durante las dos
décadas siguientes, para reconciliar la forma en que las dos cualidades:
onda, corpúsculo, podían ser verdaderas. ... En 1927, Davisson y
Germer, en EEUU, y Thompson (hijo) en Inglaterra darían a
conocer, felizmente para la predicción de de Broglie la experiencia
de la
difracción de los
electrones,
que resultaría sorprendente, porque en realidad haría tambalearse las
corrientes de pensamiento ganadas por la idea absoluta de la discontinuidad
de la materia. Luis de Broglie cuenta cómo a partir del
descubrimiento del efecto "Compton" y la interpretación cuántica del
efecto fotoeléctrico "había que admitir de buen o mal grado que la imagen de
las ondas y la imagen de los corpúsculos debían ser, alternativamente,
utilizadas para la descripción completa de las radiaciones".La experiencia
más rigurosa de interferencia con electrones se haría en 1961. El
autor sería Claus Jönsson, de Tubinga, Alemania.
(****) hasta el modelo
atómico de de Broglie existían los planetarios de Thompson y
Rutherford, y el de Bohr (con órbitas radiales determinadas
salvo una fundamental, y toma de fotones o emisión en su caso mediante
"saltos cuánticos").
.A finales del siglo
XIX faltaba por resolver un primer enigma ¿qué cosa es ésa que se comporta
por la mañana como un corpúsculo y por la tarde como una onda? De
su resolución dependerían adelantos futuros tan espectaculares como la
supraconducción, los transitores, los semiconductores y hasta la energía
nuclear. Cierto que, por entonces, todas las personas dedicadas a la ciencia
estaban pugnando entre interpretaciones distintas, no exentas de
condicionamientos sociales: fondo material, dual, o de naturaleza divina,
etc.. El propio Einstein se había planteado si podían preguntarse por
separado qué es el electrón (una partícula o una onda), qué es la luz
(corpúsculo u onda), qué es la materia... ; incluso llegó a preguntarse
"cómo reconciliar las dos imágenes contradictorias de materia
y onda". Sucedía, además, que la vieja afirmación de la mecánica clásica del
punto material: con tal y tal posición y velocidad en tal y tal
instante, base del razonamiento vía del dominio de los fenómenos físicos...,
no era igualmente aplicable a los cuantos elementales de materia (los
electrones) ni a los cuantos de energía (los fotones). Con la
mecánica clásica se hacía inexplicable el efecto del movimiento de un
fotón y un electrón que atraviesan los dos orificios hechos
con un alfiler... Sin embargo, el efecto se haría inteligible
ocupándonos no de lo que sucede a uno, sino de lo que sucede a
una multitud compuesta de individuos con un comportamiento particular
imposible de pronosticar, debido al enorme número de individuos o
partículas, por lo cual la recurrencia al método estadístico nos
permitiría medir con cierta exactitud valores medios que caractericen al
conjunto; aunque ahora ya, para el caso particular de uno en concreto de los
componentes sólo se pudiera predecir la probabilidad del
comportamiento propuesta por Schrödinger.
1899:
Piotr Nikolaievich Lebedev demuestra experimentalmente la existencia
de la presión de radiación o de la luz como una fuerza impulsadora que había
sido predicha por Maxwell.
Pauli
(n.1900), investigador de la estructura del átomo y sus electrones, formuló
el principio de exclusión: dos partículas idénticas y de espín (*)
semientero no pueden existir en el mismo estado de donde derivan los efectos
de repulsión que explican la estructura de los átomos y moléculas. En 1930
conjeturó una solución para el fenómeno de la aparente desaparición de
energía, que ocurría "cuando la partícula beta desprendida al decaer el
núcleo, carecía normalmente de la suficiente energía para explicar la
cantidad de masa que perdía el núcleo". Según Pauli , sucedía que
junto con la partícula beta del núcleo se desprendía otra que se
llevaba la energía "desaparecida". Esta "misteriosa" partícula, que
Enrico Fermi llamó neutrino (en italiano "pequeño neutro"), tenía
propiedades bastante extrañas. No poseía carga ni masa aparente. Lo único
que llevaba mientras se movía a la velocidad de la luz era cierta cantidad
de energía.
(*) En 1925,
Uhlembeck y Goudsmit sugieren una nueva propiedad del electrón: el "spin":
giro sobre sí mismo como un trompo. Pero esta imagen del electrón fue
abandonada y considerado el "spin" como una propiedad cuántica atribuible a
todas las partículas, y mensurable como la masa o la carga eléctrica (el
spin no puede ser sino un múltiplo entero o semientero de la constante de
Planck por 2pi).
Enrico Fermi
(n.1901) investigó y dio nombre al neutrino y estudió la posibilidad
de producción de átomos radiactivos por el bombardeo con neutrones. Comprobó
que cuando bombardeaba un elemento con un neutrón, éste se
transformaba a menudo en otro con el número atómico superior más próximo.
Bombardeando uranio con neutrones obtuvo un producto que, al parecer, era
realmente el elemento 93. Se le dio el nombre de "uranio X".
Fermi
ni sospechar pudo las consecuencias que tendría su descubrimiento para la
Humanidad: no había creado un nuevo elemento, había escindido el
átomo en dos partes casi iguales.. Sugirió además que el calor extremo
desprendido por una bomba atómica podría provocar la fusión de
átomos de hidrógeno, liberando así otra fuente de energía.
Heisenberg
(n.1901) construyó con Jordan y Born la mecánica de matrices (*),
partiendo de los procesos de la discontinuidad y acorde con los
planteamientos conservaduristas de la "escuela de Copenhague". Anunció el
principio de incertidumbre o indeterminación (**), según el
cual no se puede conocer exacta y simultáneamente la trayectoria de una
partícula elemental y su impulso. Presentó la mecánica cuántica en forma de
la llamada mecánica de matrices, cuya equivalencia con la mecánica
ondulatoria fue demostrada por Schrödinger. Respecto al núcleo del
átomo, que hasta entonces se explicaba sostenido por la mutua atracción de
cargas eléctricas opuestas, señaló en 1932 que se mantenía unido debido a un
"intercambio" de fuerzas nucleares (130 veces más potentes, pero de menor
alcance) superiores a las electromagnéticas, entre los protones y neutrones.
Y describió a estos desenvolviéndose en el núcleo como un continuo
intercambio de identidades: primero fueron protones, luego neutrones; más
tarde protones nuevamente, etc; una forma de conservar la estabilidad del
núcleo. Conjeturó que todas las fuerzas de atracción y repulsión derivan de
las partículas intercambiables.
(*) su carácter no
conmutativo expresa que el orden en el cual se realicen las mediciones de
una partícula puede cambiar fundamentalmente el resultado, según se sitúen
antes o después respectivamente los factores velocidad y posición.
(**) es la imposibilidad
de medir simultáneamente y con idéntica y total precisión magnitudes
conjugadas tales como, la posición y el momento, o la energía y el tiempo en
que sucede un proceso.
Jordan
(n.1902), en 1925,
construyó con Born y Heisenberg la mecánica de matrices, siguiendo
las directrices de la "escuela de Copenhague".
Dirac
(n.1902), uno de los fundadores de la mecánica cuántica, formuló en 1926 la
ecuación que describe el movimiento de un electrón en el campo exterior de
fuerzas. En 1930 previó la existencia de un electrón positivo (positrón),
llegando a la conclusión de que todas las partículas y objetos resultantes
existentes en la naturaleza tienen que existir por parejas, y expone su
teoría matemática de que las propiedades inherentes a las partículas
subatómicas muestran que cada partícula debe tener su "antipartícula", lo
que, después, se pudo experimentar.
Gamow
(n.1904), alumno de
Friedman, el padre del primer modelo del Universo en expansión, propuso
añadir, 2.400 años después de Aristóteles, una quinta dimensión (quintaesencia,
éter) a las cuatro habituales de espacio y tiempo, como un modo
audaz de interpretar la función de onda de la ecuación de Schrödinger.
Dio su primera gran contribución a la física al explicar el mecanismo de la
radiactividad (*). Formuló erróneamente la hipótesis de que el origen de los
elementos químicos se produjo durante la primera fase caliente del Universo
de Lemaître. Se supo después que los más pesados son más recientes,
ya que proceden de las estrellas. Es conocido como un gran divulgador de la
física del siglo XX. Debe su notoriedad a las cómicas Aventuras del señor
Tompkins.
(*) Es la emisión
espontánea, para ciertos núcleos atómicos, de partículas formadas por dos
neutrones y dos protones, llamadas partículas alfa.
Oppenheimer
(n.1904) contribuyó activamente a la construcción de la bomba atómica.
Mejorana
(1906-1938) construyó un
modelo del átomo, que le "pisaría" Heisenberg en 1932. En 1937
propone partículas neutras sin recurrir a los estados de energía negativa,
en la cual las partículas son sus propias antipartículas. Esta sería el
neutrino, la única partícula que es, a la vez elemental y eléctricamente
neutra. Mejorana demostró cómo el momento magnético de un átomo puede
invertirse si atraviesa un campo magnético rápidamente variable.
Lewis,
Gilbert Newton, determinó en 1916 las similitudes de las propiedades y el
comportamiento químico de algunos de los elementos más simples en base a la
estructura de sus capas. Por ejemplo, dos átomos de hidrógeno, que sólo
tiene un electrón, pueden compartir sus respectivos electrones y completar
así mutuamente sus capas.
...Irving Langmuir
pudo llevar a cabo una demostración práctica de la tendencia de los
átomos incompletos al mantener completa su capa de electrones y fuertemente
cohesionados los átomos. Los electrones pueden ser compartidos o cedidos. De
este modo, por ejemplo, el flúor, el oxigeno y el nitrógeno forman moléculas
de átomos. El átomo de carbono, con sólo cuatro electrones en su capa L,
compartirá cada uno de ellos con un átomo distinto de H, para completar así
las capas K de los cuatro átomos de H. En 1921 Bury sugirió que el
número de e. de cada capa no estaba limitado necesariamente. Una capa podía
tener un mayor número de e. si no estaban en el exterior. Las más internas
podían absorber más electrones. Bohr demostró que cada capa estaba
constituida por subcapas de niveles de energía ligeramente distintos. En
1932 Linus Pauling estudió la facilidad con que los electrones podían
separarse de los distintos elementos, y observó que sin excepción, incluso
todos los gases inertes (lo que sorprendió), podían ser desprovistos de
electrones. La cantidad de energía requerida disminuye al aumentar el peso
atómico.
Chandrasekhar
(n.----) postuló, con la oposición enconada de Eddington y la
aprobación de Landau, que las enanas blancas habían de tener
masas menores que 1,4 veces la del Sol.
Pacini,
Franco (n.----) enunció
que una estrella ordinaria colapsada forma una estrella de neutrones (*),
y que su giro acelerado le hará lanzar radiaciones electromagnéticas por
los polos magnéticos, provocando destellos similares a los de un faro.
(*) A 200 años luz de
nosotros, una estrella de neutrones reciente (RXJ1856.5-3754) se desplaza en
la constelación de Sagitario a más de 100 kms/s, con una temperatura
superficial de 700.000 K (European Southern Observatory. MC 2002).
Gödel,
Kurt (n.1906),
matemático físico de la "incompletitud", planteó en 1949 que la
tendencia natural de la gravitación a reunir todas las partes del Universo y
provocar un colapso podría hallarse contrarrestada por una fuerza centrífuga
si el Universo entero estuviera en rotación.
Los efectos de la
gravitación, de largo alcance como la atracción y repulsión
electromagnéticas, pero mucho más débiles, pierden intensidad con el
cuadrado de la distancia, e implican, según algunos físicos, un continuo
intercambio de partículas, denominadas gravitación, que consideran sin masa.
En 1957, Josep Weber intentó, sin resultado aparente, detectar los
"gravitones", ondas gravitacionales. Pues bien, el 9 de enero de 2003,
Kopeikin y Ed Fomalont anunciaban haber medido y comprobado "que la
velocidad de la gravedad es probablemente igual a la velocidad de la luz".
Chadwick
(n.----) descubriría finalmente la tercera "partícula elemental", el
neutrón. El "antineutrón" sería un neutrón cuyo movimiento
rotatorio (o polo magnético) se ha invertido. El protón y el neutrón
permitirían conocer una fuerza de atracción nueva en la naturaleza, cien
veces más fuerte que la eléctrica, y que los dos constituían los estados de
una sola entidad, el nucleón..
Hoyle
(n.1915), con Hermann Bondi y Thomas Gold propusieron un
modelo de "Estado Estacionario" del Universo, en expansión continua,
sin principio ni fin, con una densidad de materia constantemente reinyectada
para permitir la expansión.
Feynman
(n.1918), considerado por muchos el más grande físico teórico, trabajó en el
proyecto de la bomba atómica
Hubble
(n.----) calculó en 1928 una velocidad de expansión universalmente puntual
de 500 km/seg. (Constante de Hubble) por megaparsec (Mcp: un
megaparsec es una distancia equivalente a unos 3 millones de años luz).
Dando marcha atrás con esta medida se descubría que el universo no tenía más
de 2.000 millones de años, algo claramente incorrecto, ya que sabemos que la
Tierra dobla más de dos veces esa edad... Para corregir el error, los
partidarios de la teoría de Lemaitre (*), el Big Bang, resucitarían
en 1945 el "factor fudge" que Einstein introdujo en 1915 para mantener el
universo en estado constante de no-expansión. Pero los datos nunca han
cuadrado, desde los años cincuenta la constante de Hubble ha sido revisada a
la baja continuamente. En los noventa, unos mantienen la constante de 30-50
km por segundo, otros le dan 80-100, de donde resultarían 12.000 millones de
años, tiempo todavía insuficiente para sus estrellas más viejas observadas..
(*) en 1931 la
publicación Revue des Questions Scientifiques incluyó la noticia de
la descripción sui géneris que hacía el jesuita Lemaitre del
principio del mundo, de la que extraemos la simple explicación -de suyo
inconcebible en boca de un científico- de lo que se daría en llamar
irónicamente Big Bang, dice así: "El mundo atómico se rompió en
fragmentos y cada uno de estos en pedacitos aún más pequeños. Suponiendo,
para simplificar las cosas, que esta fragmentación se hizo en trozos iguales
hallamos que se necesitaron doscientas sesenta fragmentaciones
sucesivas para alcanzar la pulverización actual de la materia en nuestros
pobres y pequeños átomos, tan pequeños que apenas permiten que se les divida
más. La evolución del mundo puede compararse a unos fuegos artificiales que
acabaran de finalizar: unos cuantos fuegos fatuos rojos, cenizas y humo.
Frente una brasa ya fría, observamos el lento declinar de los soles y tratas
de recordar la brillantez desvanecida del origen de los mundos"
Según la teoría del Big
Bang el universo empezó siendo muy denso y caliente y se fue enfriando al
expandirse, transportando estrellas y galaxias hacia un final que parecía
incierto en el espacio y en el tiempo (magnitud estadística que representa
la agitación térmica media). Pero, todavía nadie ha contestado a una
pregunta muy embarazosa: en el supuesto del Big Bang ¿De donde vivieron las
dimensiones espacio-temporales? ¿Hubo antes un tiempo y un espacio?
Yukawa
(n.----) conjeturaría en
1935 que todas las cargas eléctricas emiten radiaciones electromagnéticas al
ser aceleradas. Propuso la hipótesis de que existen unos objetos semejantes
a los fotones, los llamados mesones, partículas de masa intermedia
entre la del electrón y la del nucleón emitidas por nucleones acelerados. En
1947, E. C. Powell anunciaría el descubrimiento de los mesones
en los rayos cósmicos.
Weinberg
(n.1936) formuló la posibilidad de que los quarks sean
divisibles. "Cabe la posibilidad –diría- de un Universo eterno, donde el
nuestro es una fluctuación local". Según él pueden haber otros big bang
que se producen antes, después y al mismo tiempo.
En 1995, las palabras "sopa
de quarks" aparecerían relacionadas con la pretensión de Edward
Witten de unificar en una sola versión las cinco teorías existentes de
la llamada teoría de las cuerdas, infinitesimales filamentos,
"spartículas", que vibran..., sin que por ello se hubiera logrado otra cosa
que mantener el "misterio" de la materia no luminosa, invisible,
oscura o masa oculta (éter, vacío, quintaesencia), cuyos
efectos, ahora sí, ya se están registrando debido a su influencia en la
supuesta expansión del Universo, que trae de cabeza a físicos y
astrofísicos. A Eisntein le preocupó ese habitante extraño, el éter
(hoy llamado masa oculta); llegó a pensar que "sería –vino a decir- tan
diferente de la materia y la energía normales que tendría el efecto
gravitatorio contrario, produciendo repulsión en vez de atracción".
El problema quedaría sin resolver hasta preguntarse ahora algunos
científicos, ¿cuánto pesa el vacío? sin cuyo dato piensan correctamente que
no tenemos una teoría completa sobre el universo... Pero, tampoco
probablemente tenemos todavía una teoría completa sobre el objeto más
cercano: el núcleo atómico...
Éste,
que como hemos explicado fue descubierto en 1911 por Ernest Rutherford,
se consideró en principio que estaba conformado por un agregado
relativamente homogéneo de electrones, protones y neutrones más o menos
ordenados como un sistema solar. Pero el estudio que se hizo en 1980 de
miles de millones de radiactividades modificaría sorprendentemente la
imagen que teníamos del núcleo atómico y sus reacciones, permitiendo
comprobar que éste puede emitir "espontáneamente" corpúsculos de distintos
tamaños, que a priori no contiene aparentemente, y que los centros de
protones y neutrones están constituidos por mesones. Recientemente,
aparece como un objeto "abollado" que se aleja de la visión simple propuesta
por el modelo de capas, cada vez menos adaptado a una descripción global. Se
observa que si una capa está llena, el núcleo es esférico, y si no está
llena aparecen deformaciones de dos veces más el largo que el ancho. Con el
modelo atómico estamos todavía como en los tiempos de los epiciclos de
Tolomeo que precedieron a la aceptación del modelo heliocéntrico. Por si
fuera poco, no hace quince años que se han descubierto núcleos (que parecen
formados por una materia homogénea) rodeados de un amplio halo de neutrones
(Tanihata, en Berkeley). Desde los años 90 se investiga el fenómeno,
en Francia, Alemania, Estados Unidos y Japón, persiguiendo una estructura
nuclear donde uno o varios neutrones formarían una nube difusa, un halo,
lejos de un núcleo que contendría las demás partículas...
Por otro lado...
Apenas descubierto el
neutrón por Chadwick en 1932, los físicos comprendieron que con él se
les ofrecía una llave maestra para desentrañar el núcleo atómico. Puesto que
el neutrón no tenía carga eléctrica, podría penetrar fácilmente en el núcleo
cargado. Y empezaron a bombardear diversos núcleos para observar las
posibles reacciones nucleares resultantes. Así, entre 1938/39,
Hans y Strassman descubren que el bario adquiere radiactividad al
agregarle uranio bombardeado, .. Supusieron que la radiactividad debería
pertenecer al radio. La conclusión fue que el bombardeo del uranio con
neutrones cambiaba una parte de aquél en radio. Pero este radio tan peculiar
no hubo manera de separarlo del bario... Entonces, Meitner divulgó
una conjetura de Hans en la revista Nature de enero de 1939: que
si no se podía separar el bario del radio era porque allí no había ningún
radio, el presunto radio sólo tenía un nombre: bario radiactivo, que se
había formado mediante el bombardeo del uranio con neutrones. Y tuvo la
audacia de afirmar que el núcleo de uranio se había dividido en dos. La
absorción de un neutrón había ocasionado lo que ella denominaba "fisión".
Pero al decir que el bombardeo consumiría apenas seis millones de
electronvoltios, chocaba con la idea generalizada de un gasto necesario
superior a centenares de millones.... Un sobrino de Meitner y
Frisch corrieron a verse en Dinamarca con Bohr. (Pocos años
después la "gota líquida" explicaría la fisión nuclear). Bohr en una
conferencia en Wasington lo hizo saber, y todos los asistentes regresaron a
sus laboratorios a comprobar la hipótesis. Dos meses después cundía la
noticia estremecedora de la posibilidad de una "reacción nuclear en cadena":
un neutrón desintegra un átomo de uranio; éste libera dos neutrones que
ocasionan dos nuevas fisiones de las que se desprenderán cuatro, que
ocasionarán a su vez cuatro fusiones, y así sucesivamente ... Una onza de
uranio rendiría la potencia de 600 Tm de TNT. Szilard, Wigner,
Teller y Einstein escribieron a Franklin Delano (agosto
1939) una carta que llegó el 11 de octubre, mientras estallaba la II Guerra.
Y todo se aceleró. Bajo la supervisión de Fermi empezaron a trabajar. El 6
de noviembre comenzó el proyecto "Manhattan Engineer District"..Al
día siguiente los japoneses atacaban Pearl Harbor.. En agosto de 1945 EEUU
hizo explotar sobre Hiroshima y Nagasaki, sendas bombas atómicas de
exterminación masiva, murieron calcinados más de doscientos cincuenta mil
seres humanos...
:Hawking y
Bekenstein, en 1971 y 1972 respectivamente, han mostrado
sorprendente e independientemente, el primero, que un agujero negro (*)
puede no tener rotación, y, el segundo, que la temperatura de un agujero
negro podría ser efectivamente cero absoluto.
(*)
Schwarzschild
dio su nombre al
radio gravitacional representado por una esfera en la que la fuerza de
la gravedad tiende al infinito, con la "implosión" gravitatoria de la
estrella en trance de crear un agujero negro. Es decir, si se llega a
acumular la suficiente cantidad de masa en una de radio menor que el
correspondiente radio de "S", el espacio se curvará tantísimo que la masa
quedará segregada del universo exterior. Nada podrá escapar, ni siquiera la
luz.
Zeldovich y Starobinsky,
mientras tanto, nos han sorprendido con su descubrimiento, igualmente
extraordinario, de que los agujeros negros emiten partículas...
Horst Störmer
(Premio Nobel de Física 1998) observó que lo que se dio en llamar vacío,
"ese momento o estado de las cosas que permite pensar que allí no hay nada",
lo compone "un fluido cuántico, donde los electrones están en todas
partes en un nuevo estado de condensación, interaccionando entre ellos: se
encuentran a un nivel de energía menor del que podrían tener sin
interaccionar". Störmer explica que las famosas cuasipartículas -de
carga confirmada igual a una fracción de la del electrón- surgen
repentinamente por doquier de excitaciones producidas en el fluido cuántico,
pero como si desde el exterior se modificase la intensidad del campo
magnético.
... Y así hasta un sin
fin de avances, retrocesos y nuevos pasos adelante dados por el hombre en
circunstancias
histórico-sociales, tremendas demasiadas veces, que rebelan el entendimiento humano, ante
tanto freno, sangre, sufrimiento y destrucción de energías provocados por un
lastre primitivo horrendo, materializado en una ciega concepción del mundo,
que excluye a la inmensa mayoría y destruye las inmensas posibilidades
creadoras del hombre.
Por nuestra parte, en
una segunda edición, corregida con la crítica y los aportes de todos
-que esperaremos impacientes-, iremos ampliando y recogiendo esa lección
memorable de experiencias válidas realizadas por una lista interminable de
individuos y gentes anónimos, trabajadores del intelecto, equipos y
colaboradores, y críticos rigurosos como lo fueran en tiempos los creadores
mismos del materialismo dialéctico (Marx, Engels, Lenin) apoyados en las
Ciencias Naturales. Ellos han sido avanzadas del pensamiento, ejemplos de
trabajo dignos de reconocer, e incluso de criticar desde la realidad de
nuestras vidas y conocimientos, sobre todo, cuanto más interés pongamos por
saber aquello a que tenemos derecho: cuanto del mundo se sepa en
nuestros días y de las hipótesis de futuro. Única forma de poder ser cuanto
más efectivos en la lucha por la transformación de la sociedad y la
seguridad.
Proponemos
al respecto entender tiempo y espacio fluyendo eternamente sin
principio ni fin, y, espacio, en particular, como el sustrato material único
constantemente generador del nacimiento, movimiento, cambio, desarrollo y
muerte de la diversidad de formas y fenómenos: ondas, campos, plasma,
partículas, subpartículas, cuasipartículas y sus antis; nebulosas, cuerpos
en general, planetas (naturaleza, sociedad, pensamiento), astros, galaxias,
cúmulos y universos galácticos. Desde este punto de vista, la lección
tradicional: todos los cuerpos ocupan un lugar en el espacio, quedaría
traducida por la de: todos los cuerpos son parte del espacio mismo. De igual
forma, proponemos entender el fenómeno cósmico (con su centro situado
en todas partes) como la suma inacabable de procesos parciales
espacio-temporales, materialmente cohesionados, dados desde siempre, y que
van, cíclicamente, desde un estado singular de la materia, pasando por la
infinitud de estructuras, fruto del movimiento propio y su evolución, hasta
su desconformación final, vía probable de un agujero negro, para volver a
empezar.
Entendemos que el
destino de la humanidad seguirá dependiendo, cada vez con más celeridad, de
la capacidad consciente de lucha y de los medios que el hombre alcance a
generar para erradicar el primitivismo, virar el curso de las cosas y
construir definitivamente una sociedad que sitúe al ser humano como único
fin de toda actividad
Por un Pacto Social por
la Ciencia:
Ignacio Bravo,
periodista científico, nos informa en páginas de Mundo Científico sobre el
manifiesto de la Fundación Independiente, por un Pacto Social por la Ciencia
(2-8-96), que fue firmado por cerca de quinientos científicos españoles, y
que resumimos: "... la capacidad de entender y aplicar las leyes de la
naturaleza es esencial para el progreso y la prosperidad... La situación
exige cambiar hábitos y actitudes característicos de la cultura española, lo
que puede y debe hacerse manteniendo y potenciando el gran legado
humanístico... Pues creemos que insertar efectivamente la ciencia en nuestro
mundo cultural, es una necesidad histórica que debe considerarse como el
gran reto español del momento.... ya que ni la opinión pública ni muchos
dirigentes políticos y económicos son conscientes de esta raíz de muchos de
nuestros males. Es preciso abrir un debate nacional en el que los medios de
comunicación deben jugar un papel muy importante... Todo ello exige un
cambio de mentalidad... que debe ser impulsado mediante todos los estímulos
que sean necesarios". |